Detención de líder de la Conaie avivó las protestas contra el gobierno

Política

Autor:

Adriana Noboa

Actualizada:

14 Jun 2022 - 20:25

Las autoridades de las fuerzas del orden durante la evaluación de paro nacional, el 14 de junio de 2022. - Foto: Presidencia

Detención de líder de la Conaie avivó las protestas contra el gobierno

Autor:

Adriana Noboa

Actualizada:

15 Jun 2022 - 0:16

Un paro que parecía no tener fuerza en la primera jornada terminó profundizándose después de que las autoridades detuvieron al presidente de la Conaie, Leonidas Iza. Una jueza de Cotopaxi dispuso su liberación inmediata la noche del 16 de junio.

Las advertencias y críticas de los voceros del Gobierno contra Leonidas Iza sirvieron para que organizaciones sociales y de derechos humanos hablen de persecución política contra el líder indígena, que fue detenido en Cotopaxi.

El presidente Guillermo Lasso ha contribuido a convertir a Iza en su enemigo ante la opinión pública. El 21 de diciembre de 2021 vaticinó que el titular de la Conaie terminaría “con sus huesos en la cárcel”.

Con la detención de Iza, las autoridades consiguieron avivar unas manifestaciones que ellos mismo habían calificado como “sustancialmente inferiores”, en la primera jornada.

Una vez que la Conaie difundió la noticia de la detención, empezaron a sumarse expresiones nacionales e internacionales de respaldo a Iza.

Las acusaciones contra Iza son variadas, dependiendo de la autoridad, van desde vandalismo hasta rebelión, sabotaje, asociación ilícita, paralización de servicios públicos y movilización de personas y bienes bajo amenazas.

El presidente de la Conaie, Leonidas Iza, llegó a Latacunga la mañana del 14 de junio de 2022, luego de ser detenido y llevado a Quito.

El presidente de la Conaie, Leonidas Iza, llegó a Latacunga la mañana del 14 de junio de 2022, luego de ser detenido y llevado a Quito. PRIMICIAS

Además de la Conaie y sus tres filiales, esta vez el paro nacional está organizado por la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (Fenocin), el Consejo de Pueblos y Organizaciones Indígenas Evangélicos del Ecuador (Feine) y la Federación Nacional de Organizaciones Campesinas (Fenoc).

Los líderes de estas organizaciones dijeron que, al haber ellos encabezado protestas en varios sectores, están esperando que el Ejecutivo también los detenga. Acusaron a Lasso de criminalizar la protesta social.

Estos dirigentes, incluido Iza, advirtieron que las autoridades estaban “echando leña al fuego” y provocando la reacción de los sectores populares.

Y así fue. En cuestión de horas, las movilizaciones y protestas se extendieron, según el movimiento indígena, en 15 provincias: Cotopaxi, Chimborazo, Azuay, Bolívar, Pichincha, Cañar, Loja, Imbabura, Carchi, Manabí, Santa Elena, Orellana, Pastaza, Sucumbíos, Morona Santiago.

Las mismas autoridades, en su evaluación de la segunda jornada del paro, admitieron que las protestas se intensificaron.

El ministro del Interior, Patricio Carrillo, afirmó que “el llamamiento a la radicalización de la violencia se mantiene”.

Hasta el mediodía, Fausto Salinas, comandante de la Policía, informó que hubo 87 cierres de vías, especialmente Chimborazo, Imbabura, Pichincha y Pastaza.

24 horas y una estrategia “reservada”

A Iza el Ejecutivo lo ha calificado de anarquista, vándalo, desestabilizador y conspirador, de enemigo del Estado de derecho. Sin embargo, en este primer año de gobierno no ha habido ninguna acusación formal.

Pero ahora, tras la primera jornada del paro nacional, el gobierno afirmó tener pruebas suficientes para llevarlo ante la justicia y dijo que su estrategia es reservada. Aunque las acusaciones siguen siendo vagas.

El policía que aprendió a Iza, a las 00:30 del martes 14 de junio, le dijo que se trataba del presunto delito de sabotaje.

Casi una hora después, en medio de la madrugada, el presidente Lasso emitió un mensaje.

A las 01:18, en su cuenta de Twitter, Lasso habló de actos de vandalismo en las manifestaciones y confirmó el inicio de la detención de los autores materiales e intelectuales.

El Mandatario aclaró que nadie puede estar por encima de la ley y dijo que la Fiscalía y el poder judicial deben actuar.

Pero la primera actuación del Ministerio Público fue desmentir que Iza había sido puesto a sus órdenes y decir que desconocía el parte policial de su detención.

El documento llegó a las 10:42, unas 10 horas después de que Iza fuera aprehendido en un operativo policial y militar en San Juan de Pastocalle (Cotopaxi) y trasladado hasta Quito.

Y minutos después de que su defensa confirmara que había sido trasladado nuevamente a Latacunga.

El silencio del Ejecutivo sobre los motivos de la detención y del traslado de Iza se mantuvo durante casi 11 horas.

Casi al mediodía, el ministro Carrillo insistió en que el parte había sido elaborado en la madrugada y entregado “a primera hora de la mañana”, por el uniformado.

Cerca de las 13:00, el funcionario se contradijo y aclaró que, habían intentado entregar el documento de forma digital, pero que, al ser negada esa opción, tuvieron que llevarlo desde el lugar de la detención hasta Quito.

Pero esa versión también fue confusa. Según Carrillo, cuando Iza ingresó al centro de aseguramiento en Quito, los uniformados se “dedicaron a elaborar el parte con los sustentos necesarios”.

Después insistió en que el documento fue elaborado en el punto de la detención y que “hubo que trasladar el parte físicamente” a la capital.

Carrillo insistió en que los plazos legales se están cumpliendo, ya en que los delitos en flagrancia tienen 24 horas para realizar la audiencia ante el juez competente.

Finalmente, la justicia declaró la legalidad de la detención de Leonidas Iza. El dirigente será juzgado como autor mediato del presunto delito de paralización de servicios básicos.

Aunque no recibió prisión preventiva, no podrá salir del país y tendrá que presentarse todos los miércoles y jueves en la Fiscalía General.

La ausencia del vocero político

Durante su aparición pública, el ministro del Interior estuvo acompañado solo de las autoridades de las fuerzas del orden y del ECU911. El ministro de Gobierno, Francisco Jiménez, desapareció durante toda la jornada, pese a que estaba prevista su presencia en el evento.

El funcionario es el vocero político del Ejecutivo y había sido el más cauto en sus declaraciones durante el primer día de protestas. Incluso llamó a los manifestantes al diálogo y dijo que los recibirían en Carondelet.

Tras la detención de Iza y la intensificación en las acusaciones gubernamentales, Jiménez canceló su agenda de medios y también guardó silencio en redes sociales.

Según las autoridades, ahora Iza no solo es el autor intelectual de varios presuntos delitos penales contra el Estado y la propiedad privada, sino que también han recibido denuncias de supuestas amenazas de multas y cortes de agua para obligar a la ciudadanía a manifestarse, así como de forzar la entrega de dinero y bienes para alimentar las protestas.

Intensificar el paro

No solamente las organizaciones que lideran el paro nacional mostraron su indignación. Otros sectores populares, como las organizaciones sindicales, de maestros y estudiantes, ambientalistas y de mujeres, se sumaron a las protestas y anunciaron la intensificación de las manifestaciones.

El epicentro de las movilizaciones fue Cotopaxi, donde el movimiento indígena se dedicó a buscar a su dirigente. Rodearon la Fiscalía, cerraron vías y mantuvieron enfrentamientos con las fuerzas del orden en los exteriores de la cárcel.

Apenas al final de la tarde, la Conaie confirmó que su presidente estaba detenido en la Base Aérea de Cotopaxi.

En varias provincias de la Sierra y la Amazonía hubo manifestaciones, principalmente del sector indígena. Y el coordinador nacional de Pachakutik, Marlon Santi, anunció que parte de sus bases saldrían desde distintos puntos del país para llegar a la capital a la medianoche.

Los sectores sindicales también anunciaron el retiro de las mesas de diálogo con el gobierno, reafirmaron su apoyo al paro nacional y confirmaron su propia movilización para el 16 y 23 de junio.

Mientras tanto, en Quito diferentes sectores se sumaron a las protestas y se reunieron en el sector de El Ejido, para marchar hacia el Centro Histórico. Sin embargo, eso no sucedió y los manifestantes terminaron con enfrentamientos con los uniformados y el incendio de un patrullero, cerca de la Fiscalía.

Noticias relacionadas