¿Es la emergencia sanitaria el punto de quiebre para el PSC?

Política

Autor:

Redacción Primicias

Actualizada:

26 May 2020 - 0:05

El último evento público en el que Cynthia Viteri y Jaime Nebot compartieron espacio fue el 17 de enero de 2020 en la inauguración del dragado del Puerto Principal. - Foto: Municipalidad de Guayaquil

¿Es la emergencia sanitaria el punto de quiebre para el PSC?

Autor:

Redacción Primicias

Actualizada:

26 May 2020 - 0:05

La pandemia pasará distintas facturas políticas. La primera llegará en febrero próximo, cuando la contienda proselitista muestre el capital político que le queda al socialcristianismo en su bastión electoral: Guayaquil.

El impacto de la pandemia llega a todos los sectores, unos más que otros. Por ejemplo, el costo político que ha tenido la actuación de las figuras públicas, autoridades o no, podrá medirse, en apenas nueve meses, en las urnas. Y el epicentro será Guayaquil nuevamente.

Así como el correísmo utilizó su capital político para poner a su heredero en Carondelet, el socialcristianismo hizo lo suyo con el objetivo de mantener su histórico bastión electoral: Guayaquil.

Tras casi una veintena de años en la Alcaldía, en mayo de 2019, Jaime Nebot entregó el puesto a su candidata: Cynthia Viteri. Ella era “el hombre” para el cargo, mejor candidato que él mismo, decía el máximo líder socialcristiano en junio de 2016.

Ahora, la interacción entre los dos es mínima. Y, aunque oficialmente no hay distanciamiento, los hechos señalan que tampoco hay cercanía.

La alcaldesa Cynthia Viteri en un recorrido por Posorja, el viernes  23 de mayo de 2020.

La alcaldesa Cynthia Viteri en un recorrido por Posorja, el viernes 23 de mayo de 2020. Municipalidad de Guayaquil

La trayectoria política de Viteri

Viteri Jiménez era periodista y en 1992 dejó la televisión para acercarse al socialcristianismo, trabajando en el Municipio porteño bajo la administración de León Febres Cordero.

De ahí pasó a ser la jefa de prensa en la campaña presidencial de Nebot. Y en 1997 incursionó en la política con el PSC, como asambleísta constituyente. Después fue diputada, Vicepresidenta del Congreso, asambleísta y dos veces candidata presidencia por la 6.

Si bien no le fue difícil llegar al sillón de Olmedo en 2019, donde alcanzó el 52,6% de votos válidos y superó con más de 20 puntos a su contrincante Jimmy Jairala, su candidatura ya generó ruido dentro del partido.

Mientras Viteri se había dedicado a la política nacional, en Guayaquil junto a Nebot estuvo Domenica Tabacchi, su vicealcaldesa y quien aspiraba a ser la sucesora.

En ese momento, la tensión creció entre los simpatizantes de Tabacchi y Viteri. Pero al final, la entonces vicealcaldesa dio un paso al costado aduciendo problemas personales.

Al inicio de la gestión de Viteri el equipo del PSC dentro del Municipio permaneció unido. Sin embargo, la nueva alcaldesa cambió al director de Urbanismo, José Miguel Rubio.

Después Pedro Pablo Duart decidió poner su renuncia y ahora es una figura del Gobierno del presidente Lenín Moreno en la provincia, como su gobernador.

Además, las contrataciones de la nueva administración crearon tensiones con quienes tenían antigüedad. Viteri empezó a poner gente propia en los lugares que consideraba clave para su gestión.

Pero, esto no pareció crear ninguna tensión con Nebot: las apariciones públicas y menciones mutuas de apoyo y confianza continuaron durante meses.

El enfriamiento de relaciones en el PSC

La relación entre ambas figuras del PSC empezó a enfriarse a raíz de la pandemia. Cada uno tomó su rumbo.

Viteri marcó su ritmo al frente de la Alcaldía creando un equipo de asesores médicos, entre ellos el epidemiólogo Washington Alemán, quien por primera vez colaboraba con el municipio guayaquileño.

Luego, en la agenda municipal contra la pandemia, estuvo la habilitación del Centro de Convenciones como hospital para pacientes leves de Covid-19.

Para equipar este hospital, la alcaldesa aceptó una donación del fideicomiso Salvar Vidas, liderado por Guillermo Lasso, fundador de CREO y distanciado del socialcristianismo.

En su cuenta de Twitter, Viteri coqueteó con CREO diciendo “Menos política y más acción es lo que todos piden. En tiempos de crisis se conoce la mano que ayuda y la que no”.

Tres días después llegaba otro cargamento de ayuda, esta vez de parte de un colectivo liderado por Nebot. El máximo líder del PSC creó un Comité por la Emergencia de Covid-19, una instancia privada en la que públicamente no se ha mencionado al Municipio como aliado.

Consultado sobre esta aparente desunión entre las figuras socialcristianas, Pascual del Cioppo, presidente nacional del PSC, dice: “Nunca hubo ni habrá división entre las filas socialcristianas cuando se trata de principios ideológicos”.

Según Del Cioppo, se trata solo de rumores que han surgido de personas “que, debido la cuarentena, se inventan cosas”.

El presidente del partido agrega que en el Comité privado, creado por Nebot, sí existen representantes del Municipio. Cita al Vicealcalde Josué Sánchez y al gerente de la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM), Andrés Roche.

Tanto Sánchez como Roche son figuras del PSC muy cercanas a Nebot y que lo acompañaron durante su administración municipal. “La Alcaldesa está en otras labores, por eso no puede estar en el Comité”, asegura Del Cioppo.

La erosión del capital político de Viteri

Especialmente al inicio de la emergencia sanitaria, cuando Guayaquil se convirtió en el epicentro de la tragedia, Viteri tuvo actuaciones y reacciones polémicas.

Hay, por lo menos, tres momentos clave en los que las actuaciones de la alcaldesa causaron revuelo social y político.

El primero, que incluso llegó a los titulares internacionales, fue el 18 de marzo cuando decidió bloquear la pista del aeropuerto internacional, cuyo manejo no es de su competencia, para impedir el aterrizaje de un avión de Iberia que llegaba sin pasajeros para recoger viajeros europeos y llevarlos a casa.

Viteri se escudó en que el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) había dispuesto que nadie salga o entre a la provincia del Guayas y dijo asumir la responsabilidad de sus acciones, que fueron cuestionadas por autoridades europeas, porque se trataba de un vuelo con categoría de humanitario.

Justo al día siguiente de la controversia, la alcaldesa causó revuelo al informar que estaba contagiada de covid-19, pero dijo que seguiría en funciones bajo la modalidad de teletrabajo. Tres semanas después se reincorporó al trabajo sin dificultades.

Mientras el impacto del covid-19 se incrementaba en Guayaquil, las tensiones y pugnas con el Gobierno central también. A través de redes sociales, la alcaldesa acusaba constantemente al Ejecutivo, responsable de la competencia de salud y seguridad, de haber abandonado a la ciudad.

Las acusaciones escalaron tanto que hasta el vicepresidente Otto Sonnenhozlner recomendó a Viteri que haga más y que hable menos.

Y, justamente, después de estos incidentes nace el Comité creado por Nebot, el 30 de marzo. En una entrevista con Ecuador Directo, el 10 de abril, Nebot decía: “Mantengo contacto con la Alcaldesa, pero las decisiones que corresponden a su competencia, como no puede ser de otra, las toma ella”.

El tercer momento en el que Viteri fue duramente cuestionada por sus acciones fue cuando acusó al Ejecutivo de planear un supuesto contagio masivo en la ciudad. “Van a dejar que se contagie la mayor cantidad de gente hasta que la propia gente cree inmunidad”, denunció.

La alcaldesa dijo a la prensa que eso era lo que le habían contado, sobre las intenciones del Gobierno y el Ministerio de Salud. Pero fue desmentida en cadena nacional.

Guayaquil: el bastión electoral del PSC

Guayaquil tiene 2,6 millones de habitantes, según las proyecciones del INEC es la segunda ciudad más poblada del país. Electoralmente hablando, es la segunda con más votantes.

Históricamente Guayaquil ha sido un ‘fuerte’ del socialcristianismo, que no ha podido abrirse paso mucho más allá de algunos otros cantones en provincias cercanas, de vez en cuando.

Dependiendo de la dignidad a elegirse y el número de candidatos, el PSC ha ocupado siempre el primer o segundo lugar en todas las votaciones de los últimos 10 años. Y la alcaldía del Puerto Principal ha sido de la lista 6 desde 1992.

Pero ahora, la pandemia ha hecho tambalear el “modelo exitoso” de ciudad del Partido Social Cristiano en Guayaquil y desnudó la una enorme desigualdad social de la urbe.

Esto no solo podría lastimar el capital político de la ‘cantera’ en la ciudad, sino que además que podría salpicar a las alianzas que ha venido creando Nebot con diversos sectores del país, que querían imitar su modelo de ciudad para implementarlo en otros cantones del país.

Aunque el líder socialcristiano no lo haya confirmado oficialmente aún, todo parecería indicar que venía construyendo su camino hacia una tercera contienda por llegar a Carondelet.

El efecto de la pandemia y las acciones de ambos se verán reflejadas en las urnas, en la próxima contienda electoral, que se prevé se lleve a cabo como estaba previsto, en febrero de 2021.

Noticias relacionadas