Dos empresarios y un activista ‘calientan motores’ para las seccionales

Política

Autor:

Redacción Primicias

Actualizada:

10 Ene 2022 - 0:05

Los empresarios Patricio Alarcón (i) y Pablo Arosemena y el activista social Wilson Merino se perfilan como potenciales candidatos para las seccionales de 2023. - Foto: PRIMICIAS

Dos empresarios y un activista ‘calientan motores’ para las seccionales

Autor:

Redacción Primicias

Actualizada:

14 Ene 2022 - 16:30

Si bien las organizaciones políticas aún no definen candidaturas, dos personajes vinculados al sector empresarial y un activista social ensayan para las seccionales de 2023.

Nota actualizada el 14 de enero de 2022, con la comunicación enviada por el activista y gestor empresarial, Wilson Merino.

Aunque no lo aceptan públicamente, dos potenciales candidatos a la alcaldía de Quito y uno a la de Guayaquil develan en redes sociales sus anhelos políticos de llegar a ocupar un cargo de elección popular en los comicios seccionales de 2023.

En Quito hay dos personajes que ya plantean soluciones para los complejos problemas de la ciudad. Hacen diagnósticos y proyecciones a largo plazo para recuperar la eficiencia de la gestión pública municipal.

Patricio Alarcón es un tuitero entusiasta que empezó el año proponiendo la creación de un frente ciudadano “para evitar que continúe la inoperancia” en el Municipio de la capital.

Y endilga al correísmo la responsabilidad de haber instaurado “un modelo burocrático, corrupto e ineficiente”.

El perfil de este empresario, expresidente de la Cámara de Comercio de Quito (2015-2021), es bien visto por las filas socialcristianas, que están dispuestas a apoyar su postulación para la Alcaldía, siempre que se logre un consenso político que evite el ascenso del correísmo.

El liderazgo gremial ha sido la plataforma de Alarcón para mantenerse en el ojo público.

Opositor de expresidente Rafael Correa y crítico de la administración morenista, este empresario, que ha ejercido la gerencia de compañías como Sud Com, defiende la competitividad y la reactivación productiva.

Alarcón se especializó en negocios. Tiene una maestría en Administración en el IDE Business School y estudió temas de emprendimiento en el Babson Collegue de Estados Unidos.

También posee experiencia en ventas, desarrollo de canales y otras áreas de negocios. Entre sus lecturas preferidas están las biografías de caudillos históricos como Lenin y Stalin, una terapia que sirve para conocer al monstruo desde adentro.

Merino, activista y gestor empresarial

En la misma línea de gestión empresarial, pero en la orilla del activismo social, está Wilson Merino, quien ya estuvo relacionado con la administración municipal.

Fue director Ejecutivo de la Agencia de Promoción Económica del Municipio de Quito (ConQuito) en la administración de Jorge Yunda.

Merino renunció al cargo en octubre de 2021 porque consideró que ConQuito se había “contagiado por las pugnas políticas, estériles y cortoplacistas”.

Merino tiene posgrados en Política Comparada, Dirección Estratégica y Gestión de la innovación. Habla inglés y mandarín.

Integró la misión diplomática como Agregado Comercial de Ecuador en Shanghái, como responsable de la promoción de las exportaciones y de la captación de inversiones.

En 2004 creó la Fundación Cecilia Rivadeneira, en honor a su madre, que busca una mejor calidad de vida para los niños con cáncer y sus familias.

Esta fundación aparece en los documentos entregados por Estados Unidos como parte de la asistencia penal internacional en el caso Isspol, por una transferencia de USD 50.000 hecha por Jorge ‘El Mago’ Chérrez.

Además, Merino integra el movimiento ciudadano Imparables, que plantea la reconstrucción de la ciudad con un enfoque ecológico e integral.

El empresario gobernador del Guayas

El gobernador del Guayas, Pablo Arosemena, posee el título de ‘Héroe del Comercio’ entregado por la Cámara de Comercio de Guayaquil, cuando terminó su periodo como presidente el 18 de enero de 2021.

Fue el líder gremial más joven de la historia, al presidir la Cámara a sus 35 años, en 2014. También representó a la Federación de Cámaras de Comercio de Ecuador.

Pablo Arosemena dejó la presidencia de la Cámara de Comercio de Guayaquil, el 18 de enero de 2021.

Pablo Arosemena dejó la presidencia de la Cámara de Comercio de Guayaquil, el 18 de enero de 2021. Cortesía Cámara de Comercio de Guayaquil

Arosemena lleva la política en la sangre. Es bisnieto de Carlos Julio Arosemena Tola y sobrino nieto de Carlos Julio Arosemena Monroy, los dos expresidentes de Ecuador.

Su faceta de comerciante proviene del lado materno, al ser nieto de Adolfo Marriott, fundador de una empresa con más de 80 años de trayectoria.

Desde su trabajo gremial, cuestionó al socialismo del siglo XXI y se convirtió en uno de los fundadores del movimiento CREO, del mandatario Guillermo Lasso.

Es economista especializado en Gestión Empresarial y tiene posgrados en Acción Política y Finanzas. Ha emprendido en negocios de energía solar, sector inmobiliario, franquicias y consultoría.

Desde la Gobernación del Guayas ha participado en el proceso de pacificación de la cárceles y los planes para reducir los delitos en la provincia. Ha tenido que acostumbrarse a las tarimas en sectores populares de Guayaquil.

Ahora su lema es “nadie en el escritorio, todos a territorio”, un reto que ha tenido que asumir para posicionar su imagen en los sectores populares de Guayaquil, tan acostumbrados al populismo de los partidos tradicionales que llegan cargados de promesas.

El perfil de Arosemena es distinto. En Guayaquil lo perciben como un representante de la clase alta que no está familiarizado con las zonas marginales.

Aunque como Gobernador ha llegado a esos sitios para dar charlas sobre prevención de violencia y de consumo de drogas.

Tan didáctico como en sus clases de emprendimiento en salones de eventos, Arosemena hace campaña, aunque prefiera no adelantarse a la decisión de Creo, porque a veces el pan se quema en la puerta de horno.

Nota de la Redacción: En una carta enviada a PRIMICIAS, Wilson Merino dice que la donación de Jorge Chérrez a la Fundación Cecilia Rivadeneira fue en 2016, cuando no se conocían las denuncias contra Chérrez por el caso Isspol.

De conocerlas, explica Merino, la Fundación no hubiese aceptado la donación, “pues no cumpliría los estándares que tenemos sobre recolección de fondos”.

Los recursos, explica Merino, llegaron por vía bancaria, “por lo que, tal como mandan las normas financieras nacionales e internacionales, debieron haber pasado todos los filtros de justificación en las instituciones financieras de que no se trataba de dinero ilícito”.

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