Guayaquil se inunda por las mareas altas y la falta de drenaje

Sociedad

Autor:

Juan Manuel Yépez

Actualizada:

10 Mar 2021 - 0:03

Las calles de Guayaquil quedaron inundadas por la lluvia del 8 de marzo de 2021. - Foto: Cortesía

Guayaquil se inunda por las mareas altas y la falta de drenaje

Autor:

Juan Manuel Yépez

Actualizada:

10 Mar 2021 - 0:03

Las mareas altas y el colapso de las alcantarillas convierten a Guayaquil en una ciudad inundable. Si no se draga el río Guayas a tiempo, los riegos de un colapso futuro son inminentes.

Seis horas de aguacero sobre Guayaquil, equivalentes al 40% de un mes de lluvias -según la Secretaría de Gestión de Riesgos-, bastaron para colapsar extensas zonas de la ciudad, la tarde y noche del 8 de marzo de 2021.

El Municipio de Guayaquil activó las alertas y dispuso la limpieza de las alcantarillas, llenas de basura y de la ceniza que cayó sobre la ciudad el 7 de marzo, por el proceso eruptivo del volcán Sangay.

Sin embargo, las consecuencias fueron inmediatas: viviendas inundadas por las lluvias en los sectores de Monte Sinaí y Socio Vivienda, calles y avenidas afectadas por el tráfico y vehículos a la deriva por la intensidad de la corriente.

En resumen: una ciudad literalmente al garete, como cada año, como cada invierno.

¿Por qué se inunda Guayaquil?

Guayaquil es una ciudad de casi tres millones de habitantes, ubicada a cuatro metros sobre el nivel del mar. Según datos oficiales, la marea alcanzó los 3,68 metros durante la lluvia del lunes.

Está influenciada por la acción de las mareas, explica Brick Reyes, experto en arquitectura y urbanismo. Cuando el nivel sube, obstruye los vertederos de aguas lluvias que están conectados hacia el río.

Los peligros aumentan cuando las precipitaciones fuertes y sostenidas coinciden con la época de aguaje. “Entonces el drenaje es cero”, dice Reyes.

Esto provoca que las descargas queden obstruidas, ya que el nivel y la presión del agua que llega de los ríos es más fuerte que la que sale de la ciudad y regresa por las alcantarillas.

“El problema es que al estar cuatro metros sobre el nivel del mar, y en un listado de las ciudades con mayor riesgo de inundaciones debido al calentamiento global, es una ciudad potencialmente inundable”, sostiene Reyes.

Otro punto a considerar es que la profundidad del río Guayas, que atraviesa por un proceso de sedimentación continuo, ha disminuido, por lo que es urgente concretar el dragado y realizar una reingeniería en la cuenca del Guayas.

“Hay que recuperar la batimetría que se tenía hace años, probablemente antes de que se construya la represa Daule-Peripa, que disminuyó la velocidad del agua que llega desde los Andes hacia la Costa“, explica Reyes.

Una ciudad construida sobre manglares

Guayaquil fue levantada sobre manglares. Esto provoca que cuando llueve tampoco exista un drenaje adecuado.

En los mapas antiguos, la ciudad aparece rodeada de brazos de estero, que con el tiempo fueron rellenados, lo que dificulta el proceso de drenaje.

A esto se suma la basura acumulada en las alcantarillas.

El peligro más grande en las ciudades costeras no es la lluvia, necesariamente, sino la elevación del nivel del mar producto del calentamiento global, dice Reyes, quien cuestiona la ausencia de una política para mitigar catástrofes naturales.

Florencio Compte, decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Católica de Guayaquil, agrega que el cambio climático incrementará los riesgos de inundaciones, no solo en la ciudad, sino en el mundo.

“Hay localidades, como Bangladesh, que pueden desaparecer por su altitud, y hay estudios sobre cómo el cambio climático y el nivel del mar puede comprometer a zonas de la ciudad que están a apenas 50 centímetros sobre el nivel del mar”, asegura Compte.

Las lluvias continuarán, dice el Inamhi

El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) informó que la época invernal continuará en los próximos días, con mayor intensidad en la región Litoral, donde podrían registrarse tormentas eléctricas.

En el callejón interandino, las tormentas se registrarán en zonas del norte y sur, mientras que en la Amazonia, las precipitaciones serán ligeras y moderadas, sobre todo en las estribaciones de la cordillera oriental.

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