Un contrato de emergencia para el tratamiento de la basura en Quito

Sociedad

Autor:

Jonathan Machado

Actualizada:

21 Jul 2020 - 0:05

Una de las piscinas del relleno sanitario El Inga, el 13 de febrero de 2020. - Foto: Primicias

Un contrato de emergencia para el tratamiento de la basura en Quito

Autor:

Jonathan Machado

Actualizada:

21 Jul 2020 - 21:39

La empresa Villacapria se adjudicó, por cuarta ocasión consecutiva, un contrato para procesar los líquidos que produce la basura. El monto es de USD 549.675.

Los líquidos que producen las 2.150 toneladas de basura diarias que llegan hasta el relleno sanitario de El Inga están acumulándose sin ningún tratamiento, desde finales de diciembre de 2019. Por eso, el Municipio optó por una solución ‘temporal’.

Hasta ahora, las 11 piscinas que sirven para la captación de estos líquidos -cuya denominación técnica es lixiviados- trabajan al borde de su capacidad al no haber un operador que ejecute este proceso, que tiene como finalidad descargar los líquidos de regreso al ambiente, sin contaminación.

Ante el riesgo de una crisis ambiental, la Empresa Pública Metropolitana de Gestión Integral de Residuos Sólidos (Emgirs) se declaró en emergencia el 24 de junio de 2020 para buscar ese operador.

El gerente de Operaciones, Édgar Fuertes, dijo que, a pesar de que la declaratoria de emergencia permite realizar una contratación directa, la gerencia abrió un concurso para que cualquier empresa pueda participar.

Según consta en la resolución de la adjudicación del contrato, al que accedió PRIMICIAS, 14 compañías mostraron su interés en el proceso, pero cinco presentaron ofertas formales.

Una de ellas fue la empresa Villacapria Cia. Ltda. que, desde 2014, ha sido la empresa que ha tratado los lixiviados bajo régimen especial, pero esta vez lo hará bajo declaratoria de emergencia.

Las dos modalidades permiten que una entidad pública contrate directamente a un proveedor.

El 3 de julio de 2020, el gerente general de Emgirs, Xavier Sinche, firmó la adjudicación del contrato para esta compañía por USD 549.675, a un costo de USD 17,45 por cada metro cúbico.

El documento señala que la empresa deberá tratar 31.500 metros cúbicos de lixiviados, en 60 días, para vaciar dos piscinas.

En diálogo con PRIMICIAS, Fuertes aseguró que la elección de Villacapria Cia. Ltda. se basó “en la experiencia que tiene en el tratamiento de lixiviados”.

El gerente general de Villacapria, Juan Carlos Villacís, explicó que la empresa está trabajando en la operatividad de la planta PTL (con capacidad para 800 metros cúbicos de lixiviados diarios) para empezar el proceso, en los próximos días.

La compañía, también, está preparando la fórmula físico-química que utilizará para que las descargas cumplan con la normativa ambiental, dijo.

En los próximos días, está previsto que la empresa municipal anuncie una nueva licitación para elegir a un operador que realice el procesamiento de los lixiviamos por un año más.

Después de esto, la Emgirs debería asumir el tratamiento de la basura en Quito.

Dudas en el tratamiento

Villacapria Cia. Ltda ha sido acusada de realizar descargas de lixiviados sin tratamiento, causando daños ambientales en el río Inga.

Uno de los denunciantes es el exgerente de Emgirs, Hernán Alvarado, quien sostuvo que “en algunas ocasiones la empresa realizaba descargas directas sin ningún control”.

El gerente de Villacapria, Juan Carlos Villacís, negó estas denuncias y aseguró que la empresa ha cumplido con las normativas ambientales desde 2014, cuando se adjudicó el primer contrato.

“Si (Alvarado) suponía que alguien estaba descargando al río, lo que debía hacer como autoridad es aplicar las sanciones correspondientes y suspender el contrato”.

Juan Carlos Villacís, gerente Villacapria

¿Por qué se llenaron las piscinas?

Según Villacís, en los seis meses de 2020 las piscinas recibieron alrededor de 85.000 metros cúbicos de lixiviados, que se suman a los 20.000 metros cúbicos que ya existían, lo que produjo preocupación entre las autoridades municipales y ambientales.

Esto, porque la basura que llega al relleno sanitario produce entre 450 y 500 metros cúbicos diarios de lixiviados, a los que se debe agregar la lluvia que cae en la zona.

Ahora, el objetivo que tiene Villacapria Cia. Ltda., dice su gerente, es dar un respiro a las piscinas y evitar una crisis ambiental generada por la basura.

Aunque Villacís ve otras dos razones que inciden en el problema:

  • Históricamente ha habido un pasivo de lixiviados que no ha sido procesado.
  • La falta de planificación de las autoridades municipales para sacar los procesos de licitación en los que se elija al operador.

Por eso, a pesar de que Villacapria Cia. Ltda. ha recibido todos los contratos desde 2014, Villacís dice que es necesario que las licitaciones “se realicen con varios meses de antelación, antes de que finalicen los contratos vigentes”.

Así, explicó, el nuevo operador podrá ingresar a trabajar inmediatamente y no después de tres meses en los que se han acumulado los lixiviados.

¿Qué pasa con los lodos?

Los lodos son un subproducto, igual o más contaminante que los lixiviados, que nacen de su tratamiento.

La incógnita en el relleno sanitario de El Inga es el proceso al que son sometidos para evitar contaminación: el gerente de Operaciones de Emgirs, Édgar Fuertes, dijo que “en 2019 sí se realizó un tratamiento a los lodos”, aunque no tiene información de lo ocurrido antes.

Fuertes dijo que solicitará esos datos para saber cuál fue la disposición de los lodos en años anteriores y conocer si hubo alguna negligencia.

El gerente de Villacapria Cia. Ltda., Juan Carlos Villacís, aseguró que “el tratamiento que la empresa aplica a los lodos los vuelve inertes. Es decir, sin contaminación”.

De esta forma, “los lodos pueden ser enterrados en el relleno sanitario sin causar daño al medioambiente”, dijo.


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