Del "con el correísmo ni a la esquina" al "apoyamos a Pabel Muñoz"; esta ha sido la sinuosa relación de Revolución Ciudadana y Unidad Popular en 20 años
Esta no será la primera vez que el antiguo Movimiento Popular Democrático se une al correísmo en una elección. Los militantes de ambas fuerzas políticas intercambiaron desde insultos hasta denuncias en el ámbito penal.

Dirigentes de Unidad Popular como Cristina Cachaguay o Carlos Castellanos se unieron a candidatos del correísmo el 6 de agosto para inscribir la candidatura de Pabel Muñoz.
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La inesperada participación de Unidad Popular en una alianza electoral que permitirá a la Revolución Ciudadana (RC) poner candidatos para las elecciones seccionales en algunas ciudades, incluida Quito, generó sorpresa y más de una crítica.
Esto porque en los últimos años la relación entre las dos agrupaciones ha sido más bien tensa, en medio de calificativos como "tirapiedras" y "grupúsculo" del lado del expresidente Rafael Correa, y de "prófugo" y "dictador" desde la dirigencia del antiguo Movimiento Popular Democrático (MPD).
En realidad, esta no será la primera vez que correístas y emepedistas coincidan en una contienda electoral. En 2006, el MPD respaldó la candidatura presidencial de Correa para enfrentar a Álvaro Noboa, padre del presidente de la República, Daniel Noboa.
El inicio de la ruptura
Esta alianza duró hasta 2009, cuando el Movimiento Popular Democrático rompió relaciones con lo que en ese entonces se denominaba movimiento Alianza PAIS, al que acusó de alejarse de las propuestas iniciales y entregarse a la derecha y al atractivísimo.
Desde ese momento empezó una 'guerra' entre ambas facciones que tuvo entre sus primeras víctimas al dirigente Marcelo Rivera, encarcelado por agresiones al rector de la Universidad Central del Ecuador y al congresista de Prian, Osvaldo Flores, cuando Rivera apoyaba al correísmo y defendía la Asamblea Constituyente impulsada por Correa.
La revuelta policial de septiembre de 2010 marcó un punto de inflexión. La profesora Mery Zamora, una de las caras visibles del MPD y luego de Unidad Popular, fue acusada de sabotaje y de haber azuzado las protestas en contra del Gobierno.
Fue condenada a 8 años de prisión y en su contra se emprendieron fuertes campañas de desprestigio en redes sociales, aunque el gobierno de Correa negó estar detrás de eso. "Quisieron matar mi honra", dijo en su momento Zamora que no se ha pronunciado públicamente sobre el actual acuerdo electoral.
Los dirigentes de Unidad Popular, por su lado, han puesto denuncias de todo tipo contra Correa. En 2017, lo acusaron del supuesto delito de falsificación ideológica y material por “manejo inadecuado y maquillado” de las cifras de la economía del país.

En 2023, los dirigentes Jorge Escala y Alonso López denunciaron al exmandatario por difusión de información reservada de una investigación judicial y obstrucción a la justicia.
En el plano político- electoral, "con el correísmo ni a la esquina", decía en 2024 la entonces coordinadora de Unidad Popular, Isabel Vargas, de cara a las elecciones presidencial de 2025, en las que llamaron a votar nulo y no apoyar ni a Daniel Noboa ni a Luisa González.
Para junio de 2026, la postura de Unidad Popular no había cambiado. Ante el anuncio de la Revolución Ciudadana de que ya tenían partido político para participar en las seccionales, Geovanni Atarihuana salió a aclarar que no eran ellos.
"La Revolución Ciudadana no forma parte de nuestro proyecto electoral", dijo tajantemente el actual presidente de UP.
¿Qué cambió en dos meses?
Atarihuana explicó el 6 de agosto que en el caso de Pichincha era necesario poner a un lado las diferencias para unificar las propuestas de trabajo y enfrentar los "peligros" que acecharían a Quito y a la provincia en estas seccionales.
"Nosotros no nos arrepentimos de lo que hemos hecho en el pasado, porque ha sido en defensa de las libertades. Esta alianza no se trata de borrar la memoria histórica, se trata de dar una respuesta ahora a los problemas de la gente",
Geovanni Atarihuana, presidente de Unidad Popular
En los acercamientos entre el correísmo y Unidad Popular no habría participado el expresidente Rafael Correa; se habrían dado entre dirigentes de Pichincha de Revolución Ciudadana y los integrantes de la Alianza en la que también está el Partido Socialista y el movimiento provincial Todos.
Pabel Muñoz defendió el acuerdo y aseguró que no es coyuntural ni electoral, sino programático. Dijo que las diferencias siempre van a estar, pero que hay puntos que unen a todas las organizaciones que apoyan su candidatura.
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