Correísmo suma más de un año de discrepancias internas entre sus líderes por la conducción del movimiento
La selección de precandidatos para las seccionales abrió una disputa entre Rafael Correa y Luisa González. Desde 2025, el correísmo ha tenido deserciones, cartas con reclamos y desencuentros entre sus dirigentes.

Imagen de la precandidata a la Prefectura del Guayas, Luisa González, junto a Rafael Correa, publicada en abril de 2026.
- Foto
Cuenta X de Luisa González.
Autor:
Actualizada:
Compartir:
Las tensiones en torno al movimiento Revolución Ciudadana (RC) no son solo externas ni nuevas. Así quedó demostrado con el más reciente cruce entre sus líderes, Rafael Correa y Luisa González, luego de la selección de candidatos para los comicios seccionales, que dejó más de un inconforme.
Pero ese malestar no tiene su origen en las elecciones primarias del correísmo, que correrá el 29 de noviembre bajo el auspicio del movimiento Amigo, por la suspensión de nueve meses impuesta por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Una de las características del correísmo era mantener y resolver sus problemas puertas adentro, pero en el último año más de un desacuerdo con la conducción del movimiento ha salido a relucir, rompiendo ese hermetismo partidista.
Las primeras deserciones
Aunque la segunda candidatura de Luisa González a la Presidencia de la República tuvo reparos internos, la militancia cerró filas para apoyarla en la primera y segunda vuelta de inicios de 2025.
La derrota ante Daniel Noboa reavivó el malestar al interior del correísmo. Eso quedó evidenciado principalmente en la Asamblea Nacional en donde la bancada correísta tuvo cinco bajas de legisladores que ahora votan con Acción Democrática Nacional (ADN).
La mayoría de desertores se fue acusando de malos tratos de la entonces presidenta del movimiento, Luisa González, y la supuesta toma vertical de decisiones a cargo de Correa y de unos pocos miembros del buró político.
Una de las que se alejó fue Jahaira Urresta en medio de un cruce de acusaciones con González, que entonces contó con el respaldo de Rafael Correa. "Si vas contra Luisa vas contra mí" le habría dicho el exmandatario a la asambleísta.
La carta del malestar
Lo que parecía la "traición" de unos pocos que abandonaban filas para acercarse al Gobierno en la Asamblea, se convirtió en una prueba del malestar más amplio cuando el 28 de julio de 2025 se filtró una carta enviada al expresidente Correa.
La misiva estaba firmada por las cuatro autoridades locales más representativas para RC: la entonces prefecta Marcela Aguiñaga, de Guayas; Paola Pabón, de Pichincha; Leonardo Orlando, de Manabí y Juan Lloret, de Azuay; así como por el alcalde de Quito, Pabel Muñoz.
Expresaban que la RC vivía una desconexión de los problemas profundos del país y, sin mencionar a Luisa González, cuestionaban su dirigencia. "Un liderazgo que lamentablemente parece haber perdido el rumbo, la escucha y la cohesión interna", decía la carta.
"¿Cuándo hemos dejado de tener debate interno? Fue una de las pocas respuestas públicas de Correa, a propósito del pedido de los remitentes que esperaban tener una reunión directa con el exmandatario.
Desde aquel suceso, la relación de Correa con Marcela Aguiñaga y Pabel Muñoz se volvió tirante, al punto que en diciembre de 2025 la exprefecta del Guayas dejó el movimiento en el que militó por 18 años.
¿Terminó el apoyo incondicional?
En enero, la militancia del correísmo se reunió en Manabí para reemplazar a Luisa González. La elegida fue Gabriela Rivadeneira, una militante de línea dura que llegó con la consigna de unificar al partido, misión en la que falló en el primer intento.
Revolución Ciudadana celebró sus elecciones primarias entre el 27 y el 28 de junio. En sus redes sociales las mostraron como eventos llenos de alegría y unidad.
Horas más tarde empezaron a aparecer las primeras discrepancias entre los militantes de RC que esperaban ser tomados en cuenta, pero también entre aquellos que sí lograron una precandidatura, pero quedaron inconformes con el proceso.
Una de las primeras en salir a lamentar la forma en la que se llevó el proceso previo y las mismas primarias fue la excandidata presidencia y ahora precandidata a la Prefectura de Manabí, Luisa González.
Apuntó contra el director del movimiento en Manabí, Rafael Saltos, quien habría armado la mayoría de los listados a su criterio y sin dar mayor información a la militancia en esa provincia.
Por esa y otras razones, Luisa González pidió que el dirigente provincial de un paso al costado. Pero, a diferencia de otras ocasiones, ya no hubo el "si vas contra Luisa vas contra mí", de Rafael Correa.
Por el contrario, el exmandatario escribió en sus redes sociales:
"Todo mi respaldo y gratitud a Rafael Saltos, que en apenas 13 días como director provincial, pudo organizar de la mejor manera las primarias, con seriedad y sin ningún interés propio. Han sido noches enteras sin dormir. NADIE, absolutamente NADIE, puede estar por encima de la estructura del partido. ¡Hasta la victoria siempre!"
Rafael Correa, expresidente de la República
Pese a todo este panorama, los militantes del correísmo negaron que exista una crisis interna entre los líderes de Revolución Ciudadana.
El dirigente de Guayas, Luis Cubillo, intentó matizar el momento asegurando que, si bien hay discrepancias y diferencias, al final siempre se llegan a acuerdos.
Compartir: