Con dos presidentes y una militancia fraccionada: así llega Izquierda Democrática a las elecciones seccionales
Una serie de recursos que nacieron del propio partido han impedido que Marcos Dueñas sea registrado en el CNE como presidente de la ID. El partido 'naranja' se abre a las alianzas, pero pone al correísmo y ADN como líneas rojas.

Simpatizantes de Izquierda Democrática en una reunión, Quito 27 de julio de 2024.
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Ilustración realizada con NanoBanana (Gemini) de una fotografía de API.
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Las heridas que dejó la candidatura presidencial de Carlos Rabascall por Izquierda Democrática (ID) en 2025, persisten en parte de la militancia del partido 'naranja', que llega a las elecciones seccionales de noviembre con la esperanza de ver resurgir a la lista 12.
Tras esa experiencia, la ID se replanteó la estrategia y retomó uno de los puntales de la organización política: la capacitación y formación de su militancia, especialmente de la más joven, no solo pensado en los comicios del 29 de noviembre.
Sin embargo, en el camino ha ido encontrando una serie de obstáculos, muchos de los cuales son producto de la ruptura interna que generó el apoyo a Rabascall, al que varios simpatizantes relacionaban con el correísmo.
Dos presidentes un partido
Luego de las elecciones generales de febrero de 2025 -donde Rabascall sacó apenas el 0,22% y el partido no obtuvo ni un asambleísta- Izquierda Democrática vivió un ambiente de tensa calma con llamados a la unidad y a reconstruir la organización política.
Esa suerte de tregua se rompió a finales de marzo de 2026, cuando en una convención nacional del partido en Manabí se eligió como presidente a Marco Dueñas para reemplazar a Analía Ledesma, en un proceso cuestionado por una facción de ID.
El secretario ejecutivo del partido, Elvis Herrera, recordó que eso generó, al menos, 14 impugnaciones ante el Tribunal Contencioso Electoral (TCE).
Eso ha impedido que Dueñas pueda asumir el cargo y que Ledesma se prorrogue. La ID irá a sus elecciones primarias el 30 de junio y el 1 de julio con una presidenta en funciones y un presidente electo, que no está registrado por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Herrera le dijo a PRIMICIAS que la actual directiva ha ganado todos los procesos contencioso electorales en su contra, por lo que espera que el reconocimiento del organismo electoral se produzca más temprano que tarde.
Financiándose con 'vacas'

Pero los problemas internos de la ID no empezaron necesariamente con Rabascall. Las pugnas que datan de antes de 2020 han impedido que, por ejemplo, pueda acceder al Fondo Partidario Permanente que el Estado entrega con base al rendimiento electoral.
El secretario ejecutivo Elvis Herrera dijo que esos recursos, que deberían ser usados en capacitaciones, no los perciben, al menos, desde 2021. Espera que con el registro de Dueñas como presidente de la ID se liberen.
"Por ahora, se mantiene con aportes voluntarios, con una dinámica administrativa que le permite sostener sus procesos. La ID siempre ha hecho vaca para poder sostenerse"
Elvis Herrera, secretario de la ID
Correísmo y oficialismo, negados
Pese a todo este panorama, Izquierda Democrática se prepara para las seccionales. El 27 de febrero lanzaron una convocatoria pública para que no solo sus militantes se inscriban como precandidatos.
A finales de marzo, dieron directrices a la militancia sobre la vocería oficial del partido, el uso de la imagen institucional, logotipos y símbolos de ID y el comportamiento de sus militantes en torno a la disciplina partidista.
También ha firmado alianzas con organizaciones políticas en proceso de formación, que no están reconocidas por el CNE, por lo tanto, son simbólicas más que prácticas.
Una de ellas con el excandidato presidencial Yaku Pérez, que lidera el movimiento Somos Agua. Otra con la organización política Acción, de Francisco Jiménez, exministro de Gobierno de Guillermo Lasso.
La ID no descarta hacer nuevas alianzas con sectores sociales y políticos, una vez que concluya las elecciones primarias que tienen como fecha límite el 2 de julio. En tanto que, para inscribir alianzas, el plazo termina el 18 de julio.
¿El partido tiene líneas rojas? "Se han planteado negativas de acercamiento, por ejemplo, con la Revolución Ciudadana y con el gobierno (Acción Democrática Nacional). Pensamos que es momento de plantearle al país una propuesta fuera de extremismos", reconoció Herrera.
El gran objetivo
Izquierda Democrática espera dar la "sorpresa" y ser protagonista en todas las regiones del país en las que se elegirá alcaldes, prefectos y miembros de juntas parroquiales.
Si bien en la década de 1990 tuvo un gran impacto nacional, su principal bastión fueron provincias como Carchi o Pichincha y ciudades como Quito en donde tuvo su último alcalde en 2009, con Paco Moncayo.
Por eso, la ID le ha puesto especial énfasis a la provincia de Pichincha en donde ha logrado estructurar directivas en 33 parroquias rurales y cantonales de la provincia. "Me atrevo a decir que la ID es de los pocos partidos que tiene este alcance en toda la provincia", aseguró Elvis Herrera.
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