Fenómeno de El Niño | “La responsabilidad inicial es de los gobiernos locales”, advierte Secretaria de Riesgos
La secretaria de Riesgos, Carolina Lozano, subraya la importancia de los planes de acción local ante El Niño, claves para prevenir y para articular una respuesta estatal. “No contamos con un sistema robusto nacional puesto que por años Ecuador no trabajaba en una gestión de riesgos integral”, dice.

Una vista del avance de la sedimentación alrededor del islote El Palmar en el rio Guayas, entre Samborondón y Guayaquil, del 30 de marzo del 2026. Secretaría de Riesgos señala que prefecturas deben ejecutar planes de dragado ante a un evento de El Niño.
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El fenómeno de El Niño se perfila como una amenaza inminente para Ecuador. La Secretaria Nacional de Gestión de Riesgos, Carolina Lozano, explica que Ecuador mantiene el evento climático en estado de observación y dice que las lluvias más intensas -de configurarse finalmente el fenómeno- se podrían presentar desde el próximo mes de diciembre en el país.
Ante la amenaza de que los efectos de El Niño se superpongan con la época lluviosa habitual -prevista para inicios de 2027-, Riesgos les pidió a los municipios y las prefecturas que presenten sus planes de acción riesgo local hasta el 23 de junio, como responsables de la primera respuesta a las emergencias. La funcionaria anticipa penalidades a gobiernos locales ante posibles incumplimientos.
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos proyecta una probabilidad de ocurrencia de El Niño de 82% entre junio, julio y agosto. Y Ecuador emitió el 18 de mayo de 2026 una alerta amarilla preventiva para 17 provincias, 143 cantones y 491 parroquias.
En entrevista con PRIMICIAS, Lozano dice que ya se realizó una primera compra de USD 5,9 millones en kits de asistencia humanitaria "preposicionados a nivel nacional". La entidad cuenta con 2.500 voluntarios -dijo- y se podrá incorporar personal de ministerios y de universidades, de requerirse.
*Escuche en el siguiente audio tres preguntas y respuestas claves de Carolina Lozano, Secretaria Nacional de Gestión de Riesgos, sobre los preparativos ante un inminente fenómeno de El Niño:
¿Todavía no está claro de qué intensidad puede ser un eventual fenómeno de El Niño, pero cuando podrían empezar las lluvias?
El análisis de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos habla de más del 90% de probabilidad de que las precipitaciones elevadas se darían en el último mes de este año, hablamos del trimestre diciembre, enero, febrero.
La época lluviosa en Ecuador se presenta entre diciembre y mayo, pero en mayor intensidad entre enero y mayo. Al superponerse estas dos condiciones, es decir, los efectos en el caso de que se configure El Niño, además más de la habitual época lluviosa, el nivel de impacto hacia la población, hacia los medios de vida, hacia la infraestructura, podría tornarse en una situación compleja para Ecuador. Es por eso que nos corresponde trabajar en planes locales.
No significa que durante este segundo semestre del año no vamos a tener precipitaciones, pueden existir eventos aislados en el caso de que se comience a configurar el fenómeno de El Niño.
"Sin embargo, nuestra mayor preocupación y el foco de atención lo tenemos en estos meses iniciales de 2027 por esta superposición de un posible Niño con las lluvias estaciones".

¿Cómo se avanza en la construcción de esos planes de acción?
Luego de la declaratoria de alerta amarilla de 18 de mayo de 2026, el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional sesionó el 22 de mayo en Riobamba. Sesionamos con dos disposiciones. La primera es la disposición a los gobiernos autónomos descentralizados para que en un plazo de 30 días emitan sus planes de acción locales.
¿Por qué? Frente a la probabilidad altísima de ocurrencia de El Niño no podemos jugarnos en los tiempos, necesitamos que se haga a la brevedad posible y ya está corriendo el plazo, que vence el 23 de junio. Estos planes nos van a permitir darle seguimiento, verificar cómo estamos en las localidades.
Pero además, otra resolución importante del comité de operaciones fue la disposición para conformar un comité de cara al fenómeno de El Niño, conformado por todas las carteras de Estado, para el análisis y la articulación interinstitucional de cada una de las situaciones que se puedan presentar. Las acciones tienen que ser integrales y eso es lo que hemos venido haciendo.

¿Cuál es el papel de municipios y prefecturas en la preparación?
Los gobiernos autónomos descentralizados tienen una responsabilidad normativa y en la guía que les emitimos desde la Secretaría están unos lineamientos, nosotros estamos acompañando este proceso.
Tienen que identificar las zonas de riesgo, tienen que delimitar las áreas expuestas, tienen que verificarse el tema de las viviendas, los grupos vulnerables, buscar sitios seguros, buscar identificación de terrenos en donde podamos montar albergues, en el caso que se requiera. Necesitamos que ellos, que están en territorio, puedan ir verificando cada situación.
"Que no se pretenda creer que es una institución del Estado la que tiene la responsabilidad frente a la ocurrencia de un evento como El Niño. Es un conjunto y el sistema nacional descentralizado somos todos, con niveles de responsabilidad".
¿Qué será lo más importante en la elaboración de esos planes locales?
Lo primero y lo más importante, tener su catastro de lugares de riesgo. Hacer una evaluación de impacto, hacer verificación de escenarios, fortalecer sus alertas tempranas...
"No contamos con un sistema robusto a nivel nacional puesto que por años el país no trabajaba en una gestión de riesgos integral. Decir que de aquí a dos, tres o seis meses vamos a contar con todos los sistemas, sería mentirle a la población".
Por eso es importante que los gobiernos autónomos fortalezcan sistemas de alerta temprana, de monitoreo y que sobre todo existan campañas de prevención para que la ciudadanía pueda desarrollar a nivel familiar sus planes de emergencia e identificar zonas de riesgo cercanas a sus hogares.
El primer nivel de responsabilidad para levantar los planes de acción es de los gobiernos autónomos descentralizados. Esos planes nos van a permitir prevenir y mitigar.

¿La Secretaría tendrá que responder a la emergencia como complemento, apoyo o cuando la capacidad municipal se vea rebasada?
Por supuesto, en un evento adverso, vamos a necesitar responder como Gobierno. Habrá zonas, sectores, que van a verse afectados y en los que necesitaremos llegar con poco tiempo de respuesta para precautelar la vida de la de los habitantes, pero tenemos que tener previamente identificadas estas zonas para lograr este objetivo. Así que la responsabilidad inicial es de los gobiernos autónomos.
¿Usted ha señalado a municipios que tienen falencias y que ni siquiera cuentan con planes integrales de reducción de riesgos, pero ellos van a ser los primeros en responder y en plantear un plan de acción local?
Estamos en un proceso de acompañamiento porque muchos gobiernos locales tampoco habían sido capacitados.
Hemos generado estos lineamientos que son como el recetario, el manual, con lo cual los gobiernos locales van a poder levantar su plan. Si algún gobierno autónomo descentralizado requiere capacitación, acompañamiento en el proceso, nosotros estamos plenamente abiertos.
Ya tuvimos localidades que no sesionaron con sus COE cantonales y provinciales ante emergencias. Y estos son los espacios en se articula con todas las carteras de Estado la respuesta desde territorio, para poder reaccionar de manera oportuna. Y ahí nos toca, como gobierno central, también actuar.

“Tenemos dentro del catálogo de posibilidades 67 tipos de eventos adversos, lo que hace que el país esté constantemente en una probabilidad de riesgo”.
¿Qué tipo de penalidades se pueden imponer a gobiernos seccionales que incumplan?
Las que nos faculte la Ley y la rectoría institucional. Confiamos en que tengan la responsabilidad de verificar las brechas en maquinarias o en espacios físicos disponibles, a través de un plan.
Estos planes de acción que estamos solicitando ahora a los GAD están sujetos a revisión y si es necesario buscar un mecanismo de sanción, ante alguna irresponsabilidad en un cantón o prefectura, pues agotaremos, dentro de lo que nos permita la normativa, los correctivos del caso.
Además, la ciudadanía conocerá de primera mano las localidades que cumplieron con la entrega de sus planes hasta el 23 de junio, aquellas que no lo hicieron o las que cumplieron parcialmente y necesiten ir ajustando sus planes. Los seguimientos van a ser también importantes, porque nos van a permitir mes a mes ir evaluando los avances del plan.
“Tenemos que trabajar en planes en todos los niveles de gobierno para que eso nos permita a los ecuatorianos ir disminuyendo el nivel de impacto”.
¿Cuáles son los temas más críticos a nivel municipal?
Lo primero es la identificación, delimitar las zonas de riesgo y el tema de los sistemas de monitoreo. Los gobiernos locales han venido trabajando muchísimo en el eje de respuesta, siempre pensando en la adquisición de kits y en llegar con el tema de asistencia humanitaria.
Está bien pensar en la respuesta, pero tenemos que centrarnos también en el eje de prevención. Los datos estadísticos son claros, por cada dólar invertido en prevención disminuimos USD 15 en el tema de respuesta. Es costosísimo el nivel de asistencia.
¿Cómo se está preparando la Secretaría de Riesgos para responder a un potencial evento como El Niño?
Nosotros como Secretaría tenemos los planes y los protocolos claramente establecidos, tenemos los kit de asistencia humanitaria también, que están preposicionados a nivel nacional, y además los procesos de nuestro personal con los protocolos en sitio.
Uno de los indicadores importantes es la capacidad de respuesta y comenzamos a reducir tiempos en la respuesta a las emergencias, que es una respuesta con el Ministerio de Desarrollo Humano, con el Ministerio de Salud y el Registro Civil para atender la pérdida de documentos en eventos adversos.

¿Qué tipo de kit de asistencia han adquirido y qué cantidad tienen?
El gobierno destinó para esta primera fase USD 5,9 millones y ya tenemos en bodegas kits de asistencia, que son los de primera respuesta.
"El kit de primera respuesta contiene alimentos no perecibles para una familia de cuatro personas, para un tiempo de tres días, y el kit complementario incluye alimentación para 15 días".
Tenemos kits de dormir que constan de colchones, frazadas, toldos. Además contamos con kits de higiene personal y de limpieza del hogar.
¿Qué se prevé en inversión en cuanto ante la posible caída de puentes y de afectaciones graves a infraestructura clave?
Como entidad rectora no ejecutamos obras, coordinamos y somos este paraguas que necesita el sistema nacional descentralizado. Estamos avanzando en mesas técnicas y en las próximas semanas ustedes conocerán estos planes de acción nacional.
El tema de obras puntuales en vialidad lo tiene el Ministerio de Infraestructura y Transporte (MIT). El día 22 de mayo se conformó este Comité interinstitucional de coordinación frente al fenómeno que está tabulando información de vivienda, zonas de riesgo, educación, centros de salud...
¿Con qué personal cuenta la Secretaría para responder, se tiene previsto la contratación temporal de brigadistas?
Tenemos 2.500 voluntarios a nivel nacional y hemos incorporado en estos dos últimos meses nuevo personal de monitoreo en las provincias. También mantenemos una estrecha relación con los Cuerpos de Bomberos, quienes llegan a la primera respuesta y nuestros voluntarios.
“Una disposición que tenemos el señor Presidente es la optimización de recursos y de contar incluso con recurso humano de todas las carteras de Estado. Estamos trabajando además con universidades en el caso de que se requiera soporte de emergencia o para finalizar proyectos”.
Usted ha señalado en el pasado el problema de falta de dragado de ríos en las provincias de Guayas, Los Ríos, El Oro, Esmeraldas y Manabí ¿Ya es tarde para que las prefecturas respondan en ese sentido?
Estamos en una época en la que las precipitaciones en la región Litoral han descendido y si prefecturas lo ven pertinente -porque el dragado les corresponde a ellos-, deberían incorporarlo en planes de acción. De hecho, el tema del dragado de ríos es uno de los uno de los ejes de los planes integral de gestión de riesgos, deberían incluirse por responsabilidad para con la ciudadanía.
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