Brote de hantavirus: así es el Colilargo, el ratoncito de Chile y Argentina que transmite la cepa Andes
El Oligoryzomys longicaudatus o ratón Colilargo es un pequeño roedor silvestre, y que sería el causante del brote de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius.

Vista frontal del ratón Colilargo, un roedor nativo de Argentina y China que es transmisor de la cepa Andes, la causante del brote de hantavirus en el crucero del Atlántico Sur, el 7 de mayo de 2026.
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A simple vista, el Colilargo es un ratoncito de color café claro, con ojos negros y una larga y fina cola. Inofensivo, y una especie nativa de Argentina y Chile, pero que hasta este 7 de mayo de 2026 es considerado el principal transmisor de la cepa Andes, aquel subtipo del hantavirus que ha causado el brote mortal en el crucero MV Hondius del Atlántico Sur.
El colilargo, cuyo nombre científico es Oligoryzomys longicaudatus, es una especie silvestre y que provoca 'ternura' para quien lo ve: pesa no más de 30 gramos, orejas pequeñas y ojos grandes. Eso si, su cola puede llegar a medir hasta 14 centímetros, el doble que su cuerpo.
¿Qué más se conoce sobre el colilargo, hoy señalado por estar detrás de la alerta por hantavirus? El chileno André Rubio, académico de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile, lleva años estudiando a este ratón y dice lo siguiente:
- Es un roedor nativo y, por ende, está protegido.
- Cumple sus funciones ecológicas en el ecosistema, ya que dispersa semillas y es el alimento de otros animales.
- "Lo encontramos principalmente en los bosques templados de Chile y en el sur de Argentina", dijo a EFE Rubio, uno de los mayores expertos del país en esta especie.
- De hábitos nocturnos, se desplaza dando saltos, ya que posee unas patas traseras muy largas, que lo asemejan a la rata canguro de Norteamérica.
- Habita principalmente en el sur de Argentina y en todo Chile, desde el Desierto de Atacama (extremo norte) hasta la región más austral, y prefiere terrenos cubiertos mayormente por malezas o arbustos, cercanos a fuentes de agua.
No todos los colilargos están infectados de hantavirus
Los colilargos son reservorio natural de la cepa Andes, la única que puede transmitirse de persona a persona y que ya deja al menos nueve contagios en el crucero de lujo MV Hondius que partió el 1 de abril desde Argentina.
Se desconoce cuántos colilargos hay porque sus poblaciones fluctúan significativamente cada año debido al clima, a la disponibilidad de alimento o a factores antropogénicos, como la deforestación, el desarrollo de agricultura o la colonización de hábitats naturales.
Lo que sí se sabe es que "no todos los individuos están infectados", indicó Rubio, que estudia cómo la intervención humana en los ecosistemas afecta a la trasmisión de zoonosis.
"Los estudios que se han hecho en Chile y en Argentina arrojan que, por lo general, entre el 5% y el 10% de los individuos de esta especie portan el virus y suelen ser principalmente los machos adultos".
André Rubio, académico chileno.
El contagio a los humanos del virus, que puede causar complicaciones cardiorrespiratorias graves, se produce a través de la inhalación de partículas virales provenientes de la orina de roedores portadores, la saliva y, principalmente, las heces, "que son negras y tienen la forma y tamaño de un grano de arroz".

La relación del colilargo con el crucero
La principal hipótesis con la que trabaja la OMS es que las dos primeras personas que tuvieron síntomas a bordo del crucero se contagiaron en tierra firme.
Este matrimonio de holandeses estuvo viajando en automóvil por la Patagonia durante cuatro meses antes de embarcarse y días después falleció.
Argentina está investigando dónde pudo ocurrir el contagio y ha desvelado el itinerario de la pareja, que cruzó varias veces a territorio chileno.
Chile descartó este jueves que se hayan contagiado en el país, ya que los ingresos de los turistas "no corresponden al periodo de incubación" del virus.
La mayoría de los contagios en Chile, que en lo que va de año contabiliza 39 infectados y 13 muertos, tienen lugar en los meses de verano porque los roedores se acercan a las poblaciones en esta época del año por falta de alimento en los bosques (granos, insectos y hongos) y porque hay más movilidad de personas en zonas rurales y más acampadas.
"Cada vez estamos interviniendo más los ambientes naturales y aumentando, por lo tanto, la exposición que tenemos a los virus", alertó Rubio, quien recomendó ventilar siempre cabañas y bodegas rurales.
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