El dique permeable del río Coca, que duró 38 días, registraba daños tres meses antes de su inauguración
Un informe de fiscalización de Celec revela que el dique permeable para proteger las obras de captación de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair sufrió daños en enero de 2026, cuando aún estaba en construcción.

Parte del dique permeable construido para proteger a la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair colapsó el 21 de mayo de 2026.
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El dique permeable, construido para proteger las obras de captación de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair del avance del fenómeno de la erosión regresiva, registró sus primeros daños el 17 de enero de 2026. Este incidente ocurrió cuando la obra aún estaba en construcción.
Según un reporte de fiscalización de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), publicado dentro del proceso de contratación LICO-CELECEP-2023-15053, un incremento del caudal provocó la pérdida de aproximadamente 18.000 metros cúbicos de rocas gigantes colocadas en el cauce del río para estabilizar y proteger el dique.
Este incidente anticipó la destrucción parcial que sufrió el dique permeable el 21 de mayo de 2026, apenas 38 días después de su inauguración, realizada el 13 de abril de este mismo año.
Ese día, la central, que es la más grande del país, salió de operación por al menos cinco horas y se registraron cortes de luz en varias zonas del país.
El río alcanzó un caudal de 1.417 m³/s en enero
De acuerdo con el reporte técnico, el incremento del caudal se registró en la zona de implantación del proyecto, ubicada a 7,8 kilómetros de la captación de agua de Coca Codo Sinclair, la hidroeléctrica más grande del país.
El monitoreo de la central reportó un caudal máximo de 1.417,86 metros cúbicos por segundo (m³/s) al mediodía del 17 de enero de 2026. Un día después, se detectó la pérdida de parte de la estructura de piedras o enrocado colocada en el cauce del río.
Cuatro meses después, un caudal casi el doble del registrado ese día terminó por colapsar parte del dique. Según el informe de Celec, el 21 de mayo, cuando ocurrió la destrucción parcial de la estructura, el río alcanzó un caudal de aproximadamente 2.800 m³/s.
El dique que duró 38 días
El dique permeable fue diseñado y construido para proteger las obras de captación de Coca Codo Sinclair. En esta infraestructura se toma el agua del río Coca que, tras pasar por un proceso de desarenación, es conducida a través de un túnel de 24 kilómetros hasta el embalse compensador.
Desde allí, el caudal desciende con fuerza hacia los distribuidores para mover las ocho unidades de generación de la central y producir electricidad que puede abastecer alrededor del 25% de la demanda nacional.
La erosión regresiva del río Coca amenaza esta infraestructura desde febrero de 2020, tras la desaparición de la cascada San Rafael, que estaba ubicada a 20 kilómetros de las obras de captación.
Desde entonces, tres gobiernos han tratado de mitigar, sin éxito, el avance del fenómeno natural, que actualmente se encuentra a solo 3,6 kilómetros de esta infraestructura.
El último de los intentos fue el dique permeable, una obra de USD 19 millones, contratada durante el primer mandato de Daniel Noboa en 2024.
Su construcción comenzó en septiembre de 2024, tras una licitación que estuvo cerca de declararse desierto. Sin embargo, el entonces ministro encargado, Roberto Luque, reactivó el proceso y el contrato fue adjudicado al Consorcio SEMACC Constructores, integrado por las empresas Semaica y Accyem Proyectos.
Erosión y el desvío del río debilitaron la base del dique
Carolina Bernal, docente de la Escuela Politécnica Nacional, explicó que parte del dique colapsó por el nivel de avance de la erosión del río Coca y por el cambio del cauce natural del afluente.
Y es que la erosión regresiva se encuentra a 3,6 kilómetros de las obras de captación mientras el dique se construyó a 7,8 kilómetros de la infraestructura, es decir, la erosión ya pasó por esa zona desde noviembre de 2023.
Bernal añadió que el río originalmente corría junto a la montaña, en el margen derecho, pero durante la construcción del dique fue desviado hacia el margen izquierdo para reducir la fuerza del caudal. Sin embargo, el afluente volvió a su cauce natural con la crecida y erosionó el lecho del río donde se asienta la estructura.
Además, indicó que para instalar los pilotes del dique era necesario contar con una base rocosa firme. Sin embargo, la erosión ya había destruido esa “cama dura” natural y dejó expuestos sedimentos finos, materiales que son mucho más vulnerables a ser arrastrados por la corriente.
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