El Niño: Mientras la albacora para el encebollado escasea, la captura de camarón se dispara en Ecuador
En Guayaquil se registra incremento de precios en especies como la albacora, ingrediente principal del encebollado. Los recursos pesqueros responden aún de forma irregular a las anomalías del calentamiento oceánico, según el Comité Nacional de Estudio Regional del Fenómeno El Niño.

Un puesto del mercado de mariscos de la Caraguay, en el sur de Guayaquil, exhibe dorado, bandera, gacho y pez espada la noche del 7 de septiembre de 2026. La albacora fresca escasea, aunque se consigue congelada.
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El fenómeno de El Niño se fortalece conforme se acerca el último trimestre de 2026 y está alterando los ciclos biológicos y los movimientos de las especies marinas en aguas del Pacífico ecuatoriano. Los impactos son dispares, mientras la flota atunera de Ecuador enfrenta un retroceso productivo histórico, la captura de camarón vive una etapa de sobreoferta que no logra ser absorbida por el mercado.
Según el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno el Niño (Erfen) la temperatura superficial del mar se mantiene inusualmente alta frente a las costas de Ecuador, 4,1°C por encima de lo normal. Este calentamiento bloquea el ascenso de los nutrientes para peces y otras especies.
Pero según el Comité los recursos pesqueros responden aún de forma dispar a las condiciones. Se observa menor disponibilidad en ciertos recursos y comportamiento favorable de otros, según la especie y la zona, anota el Comité.
Los monitoreos oceanográficos muestran que la disponibilidad de nutrientes primarios y de fitoplancton -base del sustento de los ecosistemas acuáticos- no responde de forma uniforme al calentamiento.. Mientras que Puerto López (Manabí) reportó niveles de productividad primaria superiores a registros históricos, en Salinas (Santa Elena) la abundancia fue menor. “En los recursos pesqueros también se observa una respuesta diferenciada”, señala el Erfen.

El golpe a la industria atunera
La industria atunera de cerco de Ecuador, líder histórica en la región, enfrentó uno de sus retrocesos productivos más marcados en el primer semestre del año, frente a las flotas pesqueras de seis países que operan en la región. Ecuador tiene 110 barcos de flota atunera mayor y 400 barcos de pesca menor.
Según la Cámara Ecuatoriana de Industriales y Procesadores Atuneros, la flota atunera ecuatoriana registró la captura de 167.111 toneladas de atún en el primer semestre de 2026, una caída del 30,8% en comparación con las 241.594 toneladas registradas en el mismo periodo de 2025.
Se trata de la contracción más severa reportada entre los seis países que operan en el Océano Pacífico Oriental, duplicando la tasa de caída del conjunto de la pesquería regional (-14,2%), explica la entidad.
Bruno Leone, presidente de la Cámara Nacional de Pesquería (CNP), explica que el incremento de la temperatura superficial del mar, un efecto del desarrollo de El Niño desde abril pasado, obliga a los cardúmenes a migrar hacia aguas más profundas o distantes en busca de temperaturas más templadas, lo que complica las faenas de captura.
El calentamiento obliga a los buques atuneros a navegar distancias mucho mayores y a prolongar sus faenas de pesca. Leone estimó que, frente a las 450.000 toneladas capturadas en 2025, el sector prevé cerrar el año 2026 con unas 360.000 toneladas, lo que representaría un déficit de 90.000 toneladas.
¿Presión sobre el encebollado en mercados locales?
En el mercado de la Caraguay (el centro de abastos de mariscos más grande de la ciudad), el impacto de El Niño se siente en especies altamente demandadas como la albacora fresca, ingrediente estrella del tradicional encebollado, sufre de episodios de escasez y registra precios más altos.
En las perchas de la Caraguay, comerciantes como Alejandro Hidalgo señalan que la oferta de pescados como la albacora y otros es "inestable". Debido a la escasez de la albacora fresca, su precio por libra ha ascendido a USD 1,40 (frente al precio regular de USD 1,00 o USD 1,20 en épocas de abundancia), dice.
Ante la falta de producto fresco, los locales han recurrido a la compra de albacora congelada que proviene de los barcos de la flota industrial.
Por su parte, otras variedades populares reportan precios elevados. El picudo, muy apetecido por los consumidores en Guayaquil, se cotiza en USD 4,50 la libra a nivel mayorista en la Caraguay, llegando a expenderse en USD 7 en los mercados minoristas de los barrios guayaquileños.

Efectos en la producción de harina de pescado
El calentamiento de las aguas del Pacífico -significativamente superior a lo normal- también provoca la migración de especies de peces pelágicos pequeños como la sardina, la botella y la pinchagua. El Erfen reporta especial reducción de disponibilidad para la captura de la macarela, en este segmento, al desplazarse hacia zonas más profundas o alejadas en busca de condiciones térmicas favorables.
En puertos pesqueros artesanales de Guayas los pescadores coinciden en que la captura de peces pequeños como carita, chivo y torto también es mínima.
La persistencia de escasez de este tipo de peces pequeños podría representar un golpe para la industria de la harina de pescado, que emplea a estos peces como insumo para elaborar el alimento balanceado que sostiene la producción acuícola y para la cría de la industria camaronera.

Una sobreoferta de camarón en Puerto Engabao
En contraste, las autoridades destacan la disponibilidad del camarón pomada (especie pequeña) que se captura en el mar y que se prevé mantener alta siempre que las anomalías se mantienen dentro de rangos actuales -valores extremos podrían revertir esta tendencia-.
En Puerto Engabao (Guayas), que cuenta con hasta 500 lanchas de pesca artesanal tipo fibra, los pescadores reportan que las redes extraen incluso camarones grandes (langostinos) en cantidad, pero el mercado local se encuentra saturado.
“Ahorita debería haber tiempo más frío. El camarón se captura hasta junio, pero estamos en septiembre y es cuando más vemos camarón en el mar debido al calentamiento por El Niño”.
Héctor Salazar, pescador de Puerto Engabao.
Héctor Salazar, pescador de la zona, relató que la libra de camarón se cotiza a un precio muy bajo (entre USD 1,80 y USD 2,00). La sobreoferta habría sobrepasado la capacidad de compra de empacadoras en el vecino cantón General Villamil Playas, según los pescadores.
"El pescado pequeño escasea, pero hay hartísimo camarón y se está capturando también langosta, que está en su temporada. La gente no sale a capturar camarón porque lo pagan muy barato y porque las empacadoras no están viniendo a comprar el producto", detalló Salazar.
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