Fenómeno de El Niño: ONU advierte que el evento climático se torna "gigantesco" y se extenderá hasta febrero de 2027
El fenómeno de El Niño alcanzará su punto máximo hacia finales de este año, aunque sus repercusiones en el clima continuarán hasta 2027, según el nuevo reporte de la Organización Meteorológica Mundial.

Residentes de Daule transportan un sofá rescatado de las aguas desbordadas del río el 9 de marzo 1998. El Niño desplazó a 30.000 ecuatorianos de sus hogares y causó la muerte de 244 personas.
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Francesco Degasperi / AFP
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El Fenómeno de El Niño será "muy fuerte" este año y se extenderá hasta febrero de 2027, alterando las pautas de lluvias y temperaturas en todo el mundo y con el potencial de dar un duro golpe a comunidades y economías alrededor del planeta, confirmó este 3 de septiembre la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en un informe.
Este evento meteorológico natural aumenta las temperaturas de la superficie en el centro y el este del Pacífico ecuatorial, lo que tiene el poder de desencadenar cambios en los patrones de vientos, presión y lluvias de todo el planeta.
En América Latina, Ecuador está bajo alerta roja ante la fuerte intensificación del fenómeno, mientras que países como Panamá y El Salvador se declararon en emergencia.
Según el nuevo reporte de OMM, El Niño alcanzará su punto máximo hacia finales de este año, aunque sus repercusiones en el clima continuarán hasta bien entrado el 2027.
"El Niño está claramente establecido y se intensificará hasta convertirse en un fenómeno muy fuerte en los próximos meses, con grandes impactos en los patrones de precipitación y temperatura, y los riesgos asociados a inundaciones, sequías y calor extremo"
Organización Meteorológica Mundial
"El Niño se está volviendo gigantesco ante nuestros ojos", alertó, por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres.
El Niño podría agravar el calentamiento global
Aunque El Niño no es causado por el cambio climático, los científicos esperan que agrave las temperaturas de un planeta que ya se está calentando por la quema de combustibles fósiles, y que intensifique los fenómenos meteorológicos extremos.
"La ciencia no deja lugar a dudas: el planeta se encuentra en aguas desconocidas, y esas aguas se están calentando. Las temperaturas de la superficie del mar están aumentando, las temperaturas siguen subiendo y el mundo se encuentra en la zona de peligro del clima extremo", añadió Guterres en un comunicado.
"La carrera ahora es entre los riesgos crecientes y nuestro compromiso de tomar medidas climáticas y proteger a las personas. Debemos ganar esa carrera", consideró.
"Golpe devastador" para las economías

El Niño suele alcanzar su punto máximo a finales de año, pero el calor de los océanos se libera más lentamente a la atmósfera, lo que eleva las temperaturas globales durante los 12 meses siguientes. El año más caluroso registrado fue el 2024, tras el último El Niño.
"Este El Niño excepcional (...) tiene el potencial de asestar un golpe devastador a las comunidades y economías de todo el mundo"
Celeste Saulo, directora de la OMM
"Ya estamos viendo perturbaciones y devastación causadas por sequías e inundaciones, y esperamos que estos impactos aumenten a medida que El Niño se intensifique", consideró.
Desde una perspectiva social, el impacto más grave será la disminución de la producción agrícola, con lo cual las comunidades perderán su acceso a los alimentos y en el resto del mundo los precios aumentan.
A esto último hay que sumar los estragos del conflicto entre Irán y Estados Unidos y el cierre del estrecho de Ormuz.
Saulo sostuvo que "este episodio excepcional de El Niño exige medidas de preparación y respuesta excepcionales" y destacó la movilización sin precedentes de los servicios meteorológicos e hidrológicos de todos los países.
Alertó a las autoridades de gestión de desastres y a los sectores sensibles al clima, como la agricultura, la salud, la energía y el agua, y señaló que "no hay tiempo que perder" para prepararse.

Efectos esperados de El Niño
El Niño ocurre por lo general de cada dos a siete años y se prolonga entre nueve y 12 meses. Las condiciones oscilan entre El Niño y su opuesto, La Niña, con estados neutros en el medio.
La OMM señaló que existe una "probabilidad extraordinariamente alta, cercana al 100 por ciento", de que el episodio actual se mantenga hasta febrero.
Cada fenómeno de El Niño es diferente, pero los eventos importantes suelen seguir patrones conocidos. Esto incluye sequías en partes de la Amazonía, Indonesia y Australia, monzones alterados en India y cambios en las precipitaciones en toda la zona tropical.
En Ecuador, las autoridades enfatizaron que su impacto no se traduce de forma inmediata en lluvias generalizadas.
Actualmente, el litoral ecuatoriano experimenta eventos puntuales de precipitaciones, fuertes oleajes e inundaciones costeras que coinciden con periodos de aguaje y mareas elevadas. En contraste, la región Interandina sufre un severo déficit de precipitaciones y temperaturas de aire inusualmente altas.
Para el período de septiembre a noviembre, los pronósticos de la OMM indican una mayor probabilidad de temperaturas por encima de lo normal "en casi todas las zonas terrestres".
El índice que mide las anomalías en la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial centro oriental se ha intensificado desde un promedio de 1,5 °C por encima de lo normal entre mayo y julio.
Los valores semanales entre finales de julio y mediados de agosto oscilaron entre unos 2,2 °C y 2,6 °C por encima del promedio, lo que indica una intensificación continua de El Niño.
En algunas zonas, las temperaturas oceánicas subsuperficiales estuvieron más de 8 °C arriba de la media durante julio y principios de agosto.
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