Erosión regresiva llega a río Malo y enciende alarmas en Celec

Economía

Autor:

Wilmer Torres

Actualizada:

27 May 2021 - 0:05

Una vista panorámica de la erosión regresiva en el río Coca, el 15 de mayo de 2021. - Foto: Cortesía OCP.

Erosión regresiva llega a río Malo y enciende alarmas en Celec

Autor:

Wilmer Torres

Actualizada:

27 May 2021 - 10:46

Un estudio contratado por Celec dice que el proceso de erosión regresiva del río Coca podría acelerarse cuando se unan los ríos Coca y Malo.

Un estudio fluviomorfológico del río Coca, que fue contratado por la estatal Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), dice que el proceso de erosión regresiva en las márgenes del río Coca podría acelerarse cuando se unan los ríos Coca y Malo, en la provincia de Napo.

Precisamente, el fenómeno natural se encuentra en la unión de esos dos ríos, según el último informe técnico de Celec.

Los depósitos del río Coca, que están compuestos por una brecha volcánica, cambiarán drásticamente cuando se acerquen a la confluencia con el río Malo, dice el estudio.

Cuando eso suceda, se convertirán en “un depósito aluvial lacustre”. Es decir, taludes de material fino “más fáciles de erosionar”.

Celec informó que el frente de erosión regresiva (río Malo) se encuentra ubicado a tan solo 8,9 kilómetros de las obras de captación de agua de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, la más grande del país con una capacidad de generación de 1.500 megavatios.

Aunque la erosión regresiva se detuvo en el mismo punto desde septiembre de 2020, la llegada de la temporada invernal en la cuenca Amazónica y la existencia de taludes con material fino en la unión de los dos ríos provocó que el fenómeno natural se acelerara en los últimos 10 días.

De acuerdo con los informes técnicos de Celec, dueña de Coca Codo Sinclair, la erosión regresiva avanzó 1,6 kilómetros entre el 14 y 24 de mayo de 2021.

Una ‘licuadora’ en el río Coca

El informe sobre el avance de la erosión regresiva en el río Coca por el aumento del caudal de agua preocupa a las autoridades de Celec.

En el último reporte señalan el aumento de la profundización del cauce del río y que el actual frente de erosión, en la desembocadura del río Malo, está en un nivel superior al cauce del río Coca y “advierte el cambio del régimen del flujo de laminar a turbulento”.

Carolina Bernal, PhD en Geomorfología e Hidrosedimentología y docente de Escuela Politécnica Nacional, está preocupada por el cambio del río Coca.

“La condición del río Coca cambiará de un flujo laminar o de aguas tranquilas a un flujo turbulento, que es como si estuviera funcionando una licuadora en el río, lo que ocasionará que la erosión regresiva se acelere”, agrega.

Emilio Cobo, excoordinador del Programa de Agua de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza para América del Sur, explica que uno de los efectos de la profundización del caudal en la unión de los dos ríos es que la erosión regresiva también se desarrollará en las márgenes del río Malo.

Bernal advierte que la erosión regresiva en el río Malo podría dañar el puente sobre ese afluente, además de otro tramo de la vía Quito-Lago Agrio.

La experta espera que la administración del presidente Guillermo Lasso, quien asumió el poder el 24 de mayo de 2021, ordene hacer las obras necesarias para proteger a la infraestructura del Estado ubicada en las márgenes del río.

No es poca cosa, además de las obras de captación de agua de la central Coca Codo Sinclair, por el área pasan los dos oleoductos de Ecuador: el privado OCP, con capacidad para transportar 450.000 barriles diarios de petróleo.

Además del SOTE (360.000 barriles diarios) y el Poliducto Shushufindi-Quito, ambos de propiedad de la petrolera estatal Petroecuador.

Por ahora, la erosión se acerca a la infraestructura de captación de agua de Coca Codo Sinclair y pone en riesgo a:

  • Viviendas del poblado de San Luis, en la provincia de Napo.
  • La vía E45, más conocida como la carretera Quito-Lago Agrio.
  • Los tubos del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) y del poliducto Shushufindi-Quito.

OCP Ecuador informó a PRIMICIAS que está analizando si construye un nuevo bypass para alejar aún más el oleoducto de la erosión regresiva.

Mientras que Petroecuador informó que construirá dos baipases: uno para el SOTE y otro para el poliducto. Cada uno con una longitud de 422 metros.

Además, la petrolera estatal trabaja en la construcción de la séptima variante del SOTE y en la quinta del poliducto, con una inversión de USD 5 millones.

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