En las operaciones irregulares del Decevale mandaba ‘El Mago’ Chérrez

Economía

Autor:

Redacción Primicias

Actualizada:

6 Oct 2020 - 0:05

Carlos Alberto Carbo Cox, Gerente General del Decevale (arriba), pide el visto bueno al Ministerio de Trabajo para despedir a su mano derecha: el gerente de operaciones del Decevale, Luis Álvarez Villamar (abajo), a quien acusa de complotarse con Jorge Chérrez (en medio). - Foto: PRIMICIAS

En las operaciones irregulares del Decevale mandaba ‘El Mago’ Chérrez

Autor:

Redacción Primicias

Actualizada:

6 Oct 2020 - 0:05

Luis Álvarez Villamar, gerente de operaciones de Decevale, viajó a Miami cuando el país vive el coletazo de un escándalo financiero que lo involucra. Se lo confirmó la Policía a PRIMICIAS.

Las irregularidades en el ahora intervenido Depósito Centralizado de Compensación y Liquidación de Valores (Decevale) son admitidas por su gerente general, Carlos Alberto Carbo Cox.

Carbo Cox compareció ante la Dirección Regional del Ministerio de Trabajo en Guayaquil, el 30 de septiembre de 2020.

Lo hizo para pedir el visto bueno sin suspensión (esto es para despedir sin indemnización) a su mano derecha y gerente de operaciones, Luis Alberto Álvarez Villamar.

El gerente general del Decevale dice que Álvarez Villamar “incumplió gravemente sus deberes de probidad y diligencia” al complotarse con Jorge Chérrez, representante de las empresas IBCorp y HYBF, que se dedican a la intermediación financiera desde Panamá.

La razón del supuesto complot, según Carbo Cox, sería perjudicar al Instituto de Seguridad Social de la Policía o Isspol, uno de los mayores inversionistas institucionales de Ecuador.

El portafolio del Isspol ha sufrido fuertes pérdidas en dudosas y millonarias operaciones.

El lío en el Decevale

Incumplió gravemente sus deberes de probidad y diligencia, al haber, sin facultades ni autorización alguna, realizado actuaciones con IBCorp Investments and Business Group, y operaciones en las que declaró falsamente que Decevale era custodio de valores o derechos de propiedad del Instituto de Seguridad Social de la Policía Nacional (Isspol)”.

Esto es lo que consta en el escrito en que Carbo Cox argumenta por qué quiere despedir a Álvarez Villamar, auspiciado por el abogado Eduardo Carmigniani Valencia.

En estas y otras operaciones dudosas, muchas de ellas sin respaldo, el Isspol invirtió al menos USD 800 millones, poco más de la mitad de su portafolio.

Las autoridades dirigieron sus primeras sospechas hacia el Decevale, que es la entidad que custodia los documentos y respaldos de operaciones en el mercado de valores de Ecuador y donde se compensan estas operaciones.

El Decevale fue intervenido el 18 de septiembre de 2020 por la Superintendencia de Compañías.

La Superintendencia estableció una serie de irregularidades en el Decevale, entre ellas:

  • Participó como custodio de operaciones que corresponderían a acuerdos de venta de valores de portafolio con pacto de recompra futura (reporto privado de valores).
  • Dicho reporto no se encuentra bajo la normativa que rige al mercado de valores ecuatoriano“.

Luego de la intervención, el gerente general del Decevale afirma que el Directorio dispuso “una revisión interna a fin de identificar irregularidades y sus responsables“.

Álvarez se voló a Miami

La culpa, tras la investigación interna en el Decevale, recae en una persona: el gerente de operaciones, Luis Álvarez Villamar.

Él ya no está en Ecuador. Fuentes de Migración de la Policía Nacional confirmaron que salió desde Guayaquil hacia Miami, Estados Unidos.

Álvarez Villamar habría actuado “sin facultades ni autorización alguna” a nombre del Decevale.

Entre otras cosas, firmó un contrato de Servicios de Custodia, cuya contraparte es IBCorp, representada por Jorge Chérrez Miño, también conocido como ‘El Mago’.

“El objeto del contrato fue supuestamente una asesoría en la que se daban amplios poderes a IBCorp para que a nombre y cuenta de Decevale recomiende instituciones de custodia y administre la liquidez y valores depositados en dichas instituciones”.

Eso señala el documento del Decevale entregado al Ministerio de Trabajo, y agrega:

“Existe en dicho contrato una prohibición expresa para que Decevale administre directamente tales cuentas, debiendo ser gestionadas a través de IBCorp“.

Es más, el Decevale concede facultades a Chérrez de “Administración Discrecional, Custodia, Operación, Manejo de Flujo de Cupones y Gestión de Cobro de Títulos“.

Chérrez, mago y jefe

El gerente general del Decevale reconoce que había un “conflicto de intereses oculto” entre Jorge Chérrez y Luis Álvarez, quien “escondió la existencia del Contrato de Servicios de Custodia”.

“El Decevale nunca tuvo custodia alguna. Siempre la tuvo el propio Chérrez”.

Carlos Alberto Carbo Cox, Gerente General de Decevale.

A ello se suma la participación de otra entidad de custodia internacional: ICS Institucional Custody Services LLC.

Esta fue constituida en enero de 2016 y Jorge Chérrez es su administrador.

Chérrez ha negado todas las acusaciones en su contra. En diálogo con PRIMICIAS reiteró que las autoridades desconocen las leyes y que el escándalo del Isspol es un invento.

La Fiscalía ha iniciado, en paralelo, varias investigaciones para determinar las responsabilidades en esta millonaria dentellada al dinero del Isspol.

Algo que las autoridades reconocen como un fraude orquestado y de millones perdidos. Por eso, decenas de policías, tanto en servicio activo como pasivo, han realizado protestas (ver video).

Trapos sucios 

A manera de resumen ejecutivo, el informe del Decevale ante el Ministerio de Trabajo, de nueve páginas, enumera las siguientes irregularidades:

  • Desde inicios de 2016, Chérrez, a través de empresas por él administradas vendió valores o derechos al Isspol no válidos en el mercado bursátil ecuatoriano. En esas negociaciones ningún rol tuvo ni pudo tener el Decevale. Son de exclusiva responsabilidad de quienes las ejecutaron en nombre del Isspol.
  • Luis Álvarez prestó el nombre de Decevale para aparentar que los valores o derechos vendidos por Chérrez al Isspol estaban custodiados por Decevale.
  • La apariencia de custodia generada por Álvarez reviste especial gravedad, pues en verdad la supuesta o real custodia en el exterior, de los valores o derechos de la Isspol, la tenía ICS Institutional Custody Services LLC, entidad también controlada por Chérrez.
  • Decevale jamás tuvo autorización de la Superintendencia de Compañías para contratar custodia alguna con ICS Institutional Custody Services LLC. Tampoco hay evidencia que esa compañía tenga tal calidad, más allá de su sugestiva denominación.
  • La custodia de Decevale no ha sido más que una simulación de Álvarez, destinada a generar la confianza de que los valores y derechos vendidos por Chérrez al Isspol estaban bajo el control de Decevale, cuando en realidad estaban bajo el control del propio Chérrez.

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