Riesgo de derrumbes en la vía temporal entre Quito y Lago Agrio

Economía

Autor:

Mónica Orozco

Actualizada:

6 Ene 2023 - 13:08

El fuerte temporal del 5 de enero de 2023 en la zona de Piedra Fina, entre Napo y Sucumbíos, interrumpió el paso en la vía provisional. - Foto: Pobladores de El Chaco

Riesgo de derrumbes en la vía temporal entre Quito y Lago Agrio

Autor:

Mónica Orozco

Actualizada:

6 Ene 2023 - 13:08

El material que arrastra la lluvia impide el paso en la vía temporal entre Quito y Lago Agrio. Transitan autos todoterreno, con horario restringido.

Las lluvias hacen intransitable el vía provisional, que fue habilitada desde el 29 de diciembre de 2022 para unir la vía E-35 entre Quito y Lago Agrio.

La variante fue una solución “urgente” para conectar a las dos ciudades tras el colapso de un tramo de la vía en diciembre de 2021, en el sector de Piedra Fina, entre las provincias amazónicas de Napo y de Sucumbíos.

Esa parte de la vía fue destruida por el avance de la erosión regresiva del río Coca. La erosión regresiva es un extraño fenómeno que inició en febrero de 2020 y provoca el desmoronamiento de las márgenes del río.

La apertura del paso provisional generó expectativas entre los pobladores amazónicos que habían estado incomunicados durante más de un año, pero “a la menor lluvia se interrumpe”, cuenta Moisés Castillo, uno de los moradores de la zona.

Riesgos en la Quito-Lago Agrio

Castillo dice que es un paso muy rudimentario y “solo pueden transitar autos todoterreno y en condiciones que el clima permite”.

Aún hace falta trabajos para diminuir la pendiente y evitar derrumbes, añade Castillo.

El ministro de Transporte y Obras Públicas, Darío Herrera, reconoce que es una vía de “servicio emergente”, para conectar a la Amazonía “muy temporalmente”. Esto mientras concluye la construcción de una vía temporal de ocho kilómetros, que tomaría entre dos y tres años.

A su vez, la vía temporal de ocho kilómetros dará tiempo al Ministerio de Obras Públicas de construir la carretera definitiva, con un nuevo trazado, en el margen izquierdo del río Coca. Este último proyecto tomará cuatro años.

“La situación es muy compleja en la zona. La erosión regresiva ha dejado unos acantilados de más de 180 metros. El trabajo de ingeniería para habilitar el tramo urgente fue muy delicado”.

El Ministerio de Obras Públicas dice que tiene personal permanente en la zona e insistió en que el tramo temporal solo está habilitado para vehículos livianos, por ahora todoterreno.

Herrera ratificó que la Cartera de Estado continuará con las obras en la zona para disminuir la pendiente y evitar derrumbes.

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