Chérrez y Luzuriaga coordinaban por chat los movimientos de las inversiones del Isspol

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Redacción Primicias

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5 Dic 2021 - 0:05

Reproducciónes de los chats entre Jorge Chérrez y John Luzuriaga sobre las inversiones del Isspol. - Foto: PRIMICIAS

Chérrez y Luzuriaga coordinaban por chat los movimientos de las inversiones del Isspol

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Redacción Primicias

Actualizada:

5 Dic 2021 - 10:23

Los chats de Whatsapp disponibles en la asistencia penal internacional sobre el caso revelan que el exdirector de Riesgos del Isspol y ‘El Mago’ organizaban desde los pagos de “premios”, hasta las operaciones del Instituto.

Jorge ‘El Mago’ Chérrez y John Luzuriaga, exdirector de Riesgos del Isspol, se escribían todos los días. Los chats entre los dos ocupan siete cuerpos de la asistencia penal internacional que recibió de Estados Unidos la Fiscalía ecuatoriana, y que ahora forman parte del expediente por presunto peculado en la millonaria estafa.

Los mensajes demuestran la cercana relación entre ambos, según pudo identificar PRIMICIAS en la revisión de los miles de mensajes entre los dos.

“My friend” (mi amigo), “mi loco” y “mi brother” (mi hermano) eran las formas más comunes de tratarse; los chats tratan desde temas familiares, hasta el cierre de operaciones para el Isspol.

Las conversaciones fueron obtenidas del teléfono de Luzuriaga, detenido en Estados Unidos e investigado en ese país por lavado de activos. Comienzan a finales de 2015, antes de que se cerrara la operación swap, con la que el Isspol invirtió USD 327 millones, y duran hasta inicios de 2019.

A lo largo de todos los mensajes se puede determinar la influencia que tenía Chérrez, a través de Luzuriaga, en cada paso que daba el Isspol con sus inversiones.

El cierre de la operación swap: un regalo de Navidad y Año Nuevo

Los mensajes entre Chérrez y Luzuriaga comienzan el 17 de diciembre de 2015, a puertas del cierre una operación swap o permuta financiera, por la que el Isspol cambió bonos de deuda interna por Global Depositary Notes (GDN).

La operación se hizo con el Citibank, que emitió los GDN, a través de su filial Nats Cumco LLC.

Las conversaciones se centran justamente en los arreglos para esta operación, los días previos a la Navidad de ese año. En el cierre de la transacción, los dos hombres mencionan frecuentemente a Xavier Neira, de la casa de valores Citadel, y a Luis Álvarez Villamar, exgerente de Operaciones del Decevale.

Pero el cierre de la operación se demora por trámites en el Banco Central (BCE), por lo que Chérrez coordina constantemente con Luzuriaga y Álvarez para que las cosas fluyan.

Los mensajes reproducidos a continuación constan sin cambios en sus errores de tipeo y ortografía.

Tras un vaivén de cartas y trámites, la operación se cierra el 30 de diciembre de 2015, en horas de la noche. “Ya me mandaron todo la gente del Citi… Y ya están pasando las operaciones por la bolsa (de Guayaquil) en este momento”, escribió Chérrez ese día, a las 20:36.

A ese mensaje le siguen una serie de festejos, y una foto de Luzuriaga brindando con una botella de whisky. A los pocos días de este cierre, el 15 de enero de 2016, Luis Álvarez, del Decevale, recibió un cheque de Chérrez por USD 50.000.

Pero ese no fue el final de la operación, pues el Isspol no recibía ninguna compensación por los bonos entregados para el swap.

Los chats evidencian que, hasta el 8 de enero de 2016, no llegaba tal compensación, por lo que Luzuriaga gestiona, a través de Chérrez, que el Decevale les entregue una certificación de que la compensación está en trámite.

Pero no todos los temas se tratan en Whatsapp. En varias ocasiones Chérrez le dice a Luzuriaga que los temas más sensibles los traten por una aplicación llamada Silent Circle, por donde se enviaban documentos.

Por lo que el tema de la compensación, por ejemplo, no se vuelve a tratar.

Los “premios” por la operación

Luzuriaga y Chérrez hablan de los “premios” para “los tres mosqueteros“: Luzuriaga, el coronel Rafael Nuquez, exdirector económico financiero del Isspol, y el general David Proaño, exdirector general del Isspol.

Los premios son compras de bienes que Chérrez hace a su nombre, transferencias, cheques y las tarjetas de débito entregadas a Luzuriaga y Nuques.

El primer premio que aparece en los chats es para Nuques, y se solicita justamente en los días que se cierra el swap. Luzuriaga le pide a Chérrez que compre y traiga de Estados Unidos para “el Rafa” un PlayStation Vita con tres juegos y un iPhone 6S de 132GB de memoria.

Más adelante, Luzuriaga coordina la entrega de la tarjeta de débito para Nuques durante el viaje que hicieron a Nueva York, pagado por Chérrez. Y luego gestiona con Chérrez porque la tarjeta se le bloqueó.

Las primeras investigaciones de la Superintendencia de Bancos

La felicidad por el cierre de la operación swap dura poco. El 6 de enero de 2016, un auditor de la Superintendencia de Bancos pidió información sobre la operación swap.

Y días más tarde, llegó al Isspol una carta de la Superintendencia de Bancos (que recibe todos los días el reporte de las inversiones del Isspol) “pidiendo todo el proceso de la operación”, según le informa Luzuriaga a Chérrez.

Para esto, Luzuriaga le pide ayuda a Chérrez, quien le dice específicamente qué debe escribir en la carta de respuesta. También le instruye que no envíe todos los documentos.

“Actualmente están en tu custodia (del Isspol) los títulos paralelos de tu portafolio. El Citi (bank) todavía no emite el macro título por los 600 y pico de millones con las características del flujo”, le advierte Chérrez.

Frente a la preocupación de Luzuriaga, Chérrez le ofrece que tiene la posibilidad de hablar con el entonces ministro del Interior, José Serrano.

Pero los pedidos de información de la Superintendencia se mantienen. El 24 de enero de 2016, Luzuriaga le cuenta a Chérrez que tiene información de que “tienen la orden de sacarle al director (Proaño) y al Rafa (Nuquez) y a mí”.

Y que tendrían una reunión en la Presidencia “para q nos apoyen y ya le paren al superintendente (de Bancos)” (sic). Más adelante, no hay más referencias sobre si esta reunión se dio o no, y con quién.

Chérrez le prepara una ayuda memoria a Luzuriaga para su reunión. Nuevamente hace referencia a Serrano: “Mi pana… Si hay algún problema, trata de pedir cita con el Ministro del
Interior, y una vez hables yo ya puedo hacer peso… Para que él tenga conocimiento del tema”.

Los pedidos de la Superintendencia se mantienen.

Ya en enero de 2018, esa institución vuelve a pedir información sobre las operaciones del Isspol, y nuevamente Chérrez y Luzuriaga trabajan juntos en la respuesta. Finalmente, el 12 de mayo de 2018, la Súper de Bancos dispone que se abstengan de realizar operaciones o renovaciones de sus inversiones.

Vacaciones de lujo pagadas por Chérrez

Como ya lo reveló PRIMICIAS, en los mensajes se evidencia que Jorge Chérrez pagó por el viaje que hicieron “los tres mosqueteros” y sus familias a Nueva York, para una reunión con el Citibank. El viaje fue entre el 17 de abril de 2016 y el 26 de abril.

La primera parada fue Nueva York. Según las instrucciones de Chérrez, un vehículo les esperaba en el aeropuerto para trasladarlos hasta el Hudson Hotel, de cuatro estrellas, ubicado a una cuadra del margen sur del Central Park, en Manhattan.

El 18 de abril fue la reunión en el Citibank, para lo que se encontraron con Chérrez en el lobby del hotel. No pudieron ir vestidos de terno, porque la aerolínea perdió sus maletas. El resto de días fueron de paseo en Nueva York, hasta el 20 de abril.

Esa noche, Luzuriaga habla con Chérrez sobre el paseo que pensaban hacer de Miami a Orlando, pues no tenía previsto pagarlo.

El 21 de abril en la mañana, un vehículo contratado por ‘El Mago’ les retiró y los llevó al aeropuerto para su viaje hacia Miami. Ya en Miami, otro auto los llevó hasta el hotel Mandarín Oriental, de cinco estrellas, ubicado en la exclusiva zona de Brickell.

Finalmente, Chérrez sí terminó pagando el alquiler de dos carros para que puedan ir a Orlando, y su estadía. Alquiló un departamento para Luzuriaga, Nuques y otros dos exfuncionarios del Isspol, y otro para el general Proaño y su hija, Gabriela.

“Lo de alquilar otro auto para el jefe (Proaño) fue lo mejor. Pasa solo con la hija haciendo compras; no nos hemos visto, solo mensajes”, le cuenta Luzuriaga.

Durante todo el viaje, Luzuriaga dice que ha “puesto en lo más alto” a Chérrez.

Según las conversaciones posteriores entre ambos, la excusa que dieron los funcionarios fue que iban a Estados Unidos para un curso. Por ello, piden a Chérrez certificados falsos para presentar en Recursos Humanos de la institución.

Estos se entregan recién en septiembre.

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