Martes, 27 de febrero de 2024

Henry Kronfle: "Hay que dejar de perder el tiempo en el Día del Bizcocho"

Autor:

Estefanía Celi

Actualizada:

11 Dic 2023 - 5:59

El nuevo presidente de la Asamblea, Henry Kronfle, dialogó con PRIMICIAS sobre la gobernabilidad y la relación con el Ejecutivo, el futuro de la reforma tributaria y el acuerdo con el correísmo y el oficialismo.

El presidente de la Asamblea, Henry Kronfle, en entrevista con PRIMICIAS.

Autor: Estefanía Celi

Actualizada:

11 Dic 2023 - 5:59

El presidente de la Asamblea, Henry Kronfle, en entrevista con PRIMICIAS. - Foto: PRIMICIAS

El nuevo presidente de la Asamblea, Henry Kronfle, dialogó con PRIMICIAS sobre la gobernabilidad y la relación con el Ejecutivo, el futuro de la reforma tributaria y el acuerdo con el correísmo y el oficialismo.

Tras la reinstalación de la Asamblea después de la muerte cruzada, Henry Kronfle resultó electo como el nuevo presidente. Lo hizo tras un acuerdo entre su partido, el Partido Social Cristiano (PSC), con la oficialista bancada ADN y la Revolución Ciudadana.

Kronfle lleva ya tres semanas en la Presidencia de la Asamblea. En ese tiempo, ha tenido que ir retomando el trabajo que venía represado del anterior periodo legislativo, que incluye el polémico proceso de juicio político en contra del expresidente Guillermo Lasso.

En entrevista con PRIMICIAS, Henry Kronfle asegura que espera que la reforma tributaria pase sin problemas, pues se está avanzando en su trámite en conversaciones con todas las bancadas legislativas.

Kronfle anticipa que la Asamblea trabajará en la gobernabilidad, y por ello asegura que buscarán un punto medio en la comparecencia de ministros para que no se creen tensiones con el Ejecutivo.

Usted y el presidente Daniel Noboa han dicho que este acuerdo, con el que se logró la selección de las autoridades y de las comisiones de la Asamblea, no es un pacto a largo plazo, sino algo muy coyuntural. ¿Cómo va a funcionar este acuerdo de aquí en adelante o ya ese acuerdo murió?

No, no, no; nada ha muerto aquí. Al contrario, el acuerdo es por la gobernabilidad y, más allá de las autoridades que le dan el ritmo al acuerdo, hay que ver los ejes de trabajo, y esos son muy sencillos.

Trabajar por el empleo. Ya nos llegó una ley económica urgente por parte del Presidente, más allá que hay otras leyes aquí de diferentes partidos políticos que justamente dinamizan el empleo.

Vamos a trabajar por la seguridad. Acabamos de aprobar una ley hace un par de días, en cuanto a seguridad privada. Vamos a trabajar por la educación y la salud, que es importantísimo. Y vamos a luchar contra la corrupción.

Esos son los ejes de trabajo. ¿Cómo se logran? Muy sencillo: resolviendo los proyectos que están en segundo debate.

Compilamos 35 proyectos de (reforma al) Código Orgánico Integral Penal, que ya son uno. Estamos trabajando en los 600 proyectos represados, ojalá los podamos hacer 50 por materia.

Pero, ¿los votos están asegurados para los proyectos del gobierno? Por ejemplo, a la reforma tributaria, que ya está en trámite, el correísmo ya ha puesto algunos reparos. ¿Cómo hablar de gobernabilidad si estamos ante la posibilidad de que haya nuevamente estas mayorías móviles, como pasó en el anterior periodo legislativo, y vimos la pugna entre poderes?

No lleguemos a conjeturas. Mire, el proceso legislativo conlleva la discusión, parlar, por eso es un Parlamento; (conlleva) discutir, mejorar una ley. Por eso se legisla.

Entonces, decir el resultado antes de llevar el proceso... Todavía no ha pasado ni siquiera el primer debate de esta ley. Pero puedo decir que está bien encaminada y ya se han hecho observaciones en el marco de la comisión, con múltiples comparecencias, que han servido para hacer ver los diferentes puntos de vistas de los diferentes sectores de la economía del país.

El trabajo de la Asamblea es eso: mejorar una ley. Estoy seguro de que va a haber los votos para aprobar la ley. Estoy seguro, porque hay la intervención y la inclusión de todos los movimientos políticos en la discusión de la ley.

¿Descarta usted, entonces, un escenario de mayoría móviles?

Yo creo que hay que entender esto porque las mayoría móviles ya se han dado. Si usted ha visto la historia de estas tres semanas de la Asamblea Nacional, ¿cuáles son las mayorías móviles? Por ejemplo, en la tercera vocalía del CAL, en esa (votación) no participó Revolución Ciudadana.

Sin embargo, hubo mayoría en la designación de autoridades. Hubo una mayoría de todas las fuerzas cuando tuve el honor de ganar esa elección de presidente, hubo 128 votos: 93,5% de la Asamblea votó por mi presidencia. Eso quiere decir que ninguna minoría, por más grande que sea, tuvo el poder suficiente para decir "por mis votos hay un presidente". En conjunto, todos los partidos políticos me dieron el apoyo.

Esa es una mayoría para las autoridades, otra mayoría (hubo) para la tercera vocalía del CAL, otra mayoría (habrá) para efectos de la aprobación de las leyes. Las leyes que hemos aprobado, todas han sido por más de 100 votos, lo cual indica que hay una suerte de consenso por la gobernabilidad cuando las leyes son, por supuesto, en beneficio de los ciudadanos.

Usted habla mucho de la gobernabilidad y el presidente Noboa también se ha alegrado públicamente de esta gobernabilidad que la Asamblea le está brindando. ¿Cómo es su relación con el Presidente?

La relación es excelente, de mucho respeto, sin interferir cada uno en la función del otro, pero de mucho diálogo, de mucho respeto y, gracias a Dios, hasta el momento, de mucho consenso.

Esos son los resultados que se ve en la Asamblea y en las políticas públicas del Presidente, al mandar la ley económica urgente, de la que conversamos previamente.

Y usted sabe, por ejemplo, que el PSC está en contra de elevar impuestos, y usted ve que la ley económica urgente no conlleva más impuestos. Esto es parte de las conversaciones, de los consensos, del diálogo, de la visión hacia dónde tiene que caminar el país y apostarle el crecimiento económico y a la generación de empleo, y no a sacar del dinero del bolsillo de la gente.

Pero, ¿usted cree que las otras bancadas están en esta misma línea de gobernabilidad? Por ejemplo, las comisiones presididas por el correísmo ya han comenzado a llamar a los nuevos ministros a comparecencias, que es algo que generó tensión en el anterior gobierno (de Lasso).

La Asamblea no puede coartar su proceso de fiscalización, porque es parte de su función por ley. Tiene que fiscalizar. Si queremos tener un efecto preventivo, hay que llamar a los ministros.

¿Cuál es el punto medio en esto, para que no sea un tema de que no los dejan trabajar ni tampoco de por qué dejaron avanzar para tener este pésimo resultado y esta grave crisis económica y social? El punto medio es, justamente, recuperar dentro de la Asamblea lo que se llama la Unidad de Seguimiento de la Ejecución del Presupuesto General del Estado.

Es un departamento dentro de la Asamblea que permite monitorear el presupuesto. Y cuando salten esas alarmas, hay que llamar a los ministros del ramo. Yo creo que esa va a ser una solución para llegar un punto medio, seguir fiscalizando pero no obstaculizando el trabajo del Ejecutivo.

Pero, ¿qué resultados tienen realmente estos llamados a comparecer? En el anterior periodo legislativo, por ejemplo, usted sabrá, ¿cuántos temas realmente llegaron a tener informes que llegaron a conocimiento del Pleno y cuántos otros temas se quedaron sólo en las comparecencias?

Bueno, a veces se llama los ministros o se pide información a las entidades públicas sin que el propio asambleísta conozca la función o la capacidad que tiene. Por ejemplo, usted como asambleísta no puede intervenir en empresas privadas. Hay una confusión, eso no se puede hacer.

Entonces hay que instruir. Cuando la Presidencia recibe copias de estas comunicaciones, llama a los asambleístas y les tratar de explicar, porque uno no le puede coartar la comunicación que envíen, solamente puede instruir que la comunicación no está en el marco de las competencias.

Cuando se llama un ministro y el ministro viene y comparece, muchas veces se evita un juicio político. Pero, si en múltiples ocasiones un ministro no da los resultados o no da signos de que va en el camino correcto, entonces acaba en un juicio político.

Después viene la crítica que por qué la Asamblea está con tanto juicio político, y por el otro lado, viene de la crítica de por qué la Asamblea no hizo nada y esperó a que las cosas estén donde están para ahí actuar.

Hay que buscar siempre un punto medio: ni obstaculizar el trabajo del Ejecutivo ni taparse la cara y no ver lo que está haciendo. Hay que buscar un punto medio y ese es el punto medio que permite también la gobernabilidad. Esos son temas que estamos discutiendo y que hay que construir a medida del tiempo, porque eso no se construye inmediatamente, más con una Asamblea cuya mayoría son asambleístas que vienen por primera vez.

Regresando el tema de la reforma tributaria del gobierno, ¿ya ha tenido la oportunidad de revisarla? ¿Qué le parece?

Perfectible. Tiene cosas buenas y hay que pulir otras cosas. Trata de impulsar las zonas especiales desarrollo y las zonas francas, que es importante impulsar porque hay muy poca zona franca en el país. Es un mecanismo para generación de empleo y para aumentar las exportaciones, porque libera de un marco regulatorio que a veces vuelve imposible exportar por temas de cargas tributarias, porque usted no puede exportar impuestos.

Desde ese punto de vista, veo bien la ley. Hay que mejorarla en zonas de desarrollo especial y en zonas francas.

Veo muy bien la ley en el impulso a través de la deducibilidad de la generación de empleo para la juventud. La ley tiene una serie de beneficios a las empresas, dependiendo del número de personas que se contraten hasta los 29 años. Eso me parece muy bien porque, hoy en día, salen los jóvenes de las universidades y no encuentran empleo.

Hay otras cosas que hay que corregir, por ejemplo, en la venta ocasional de bienes inmuebles, para poder facilitar la industria de la construcción y dinamizar esto, que es quizás el sector en donde más encadenamiento productivo hay y en donde más insumo de producción local existe.

Para que la ley entre en vigencia antes del fin de año y esté vigente para el año fiscal 2024, se necesitará que el presidente Noboa no la vete. ¿Se ha hablado de esto?

Usted puede acordar algo con diferentes puntos de vista mientras usted no rompa la ley. Pero aquí hay unos tiempos definidos por la ley. Un trámite económico urgente se tiene que resolver en 30 días, punto, no hay más.

Por la fecha que entró la ley, estará lista antes del 31 de diciembre, que es cuando se hace el corte para el ejercicio fiscal. Por lo tanto, la ley tiene que tener vigencia antes de finales de este año para que pueda regir a partir del próximo año, cuando empieza el ejercicio fiscal.

Pero justamente por eso, los tiempos alcanzarían sólo si no hay veto...

Esa posibilidad no se ha hablado, pero yo no creo que el presidente vaya a vetar su propia ley, al menos que salga la Asamblea con algo que realmente no esté en el marco de lo aceptable.

Yo, esa posibilidad la veo muy muy remota, con toda sinceridad.

Usted presentó un video en el que habló de los problemas administrativos con los que encontró la Asamblea. ¿Usted cree que esto es culpa de la anterior administración o de la muerte cruzada?

Un poco de ambos, pero la mayoría por la muerte cruzada, por la irresponsabilidad, lo tengo que decir claro, del anterior gobierno de tomar una decisión así sin medir las consecuencias.

Por ejemplo, aquí se botó intempestivamente a gente que no se podía botar en el marco de la ley, porque eran mujeres lactantes, mujeres embarazadas, es decir, en condiciones de vulnerabilidad que la ley prohíbe.

El Gobierno, que tiene que dar el ejemplo de rectitud, hizo caso omiso de eso. Fue una barbaridad. De ahí que hay una cantidad de acciones de protección y juicios laborales. En el momento que entré, como primero para mí es la gente, tuve que sentarme con el director de talento humano y buscar una solución para el problema.

La solución no fue fácil de encontrar, porque debía tener el aval de la Contraloría en el procedimiento, para después no ser observado.

Pero esa es una arista, la laboral. Hay otros tipos de juicios que han estado desatendidos, como el catering o los contratos de cámaras de video, una serie de cosas que vamos a ir resolviendo una a una, en el marco de nuestras competencias y apegados a derecho. Eso es muy importante.

Luego, tenemos problemas financieros. Recibimos una Asamblea con un presupuesto de USD 33 millones cuando el presupuesto anterior era casi USD 56 millones. Y con un 29% del personal operativo cuando empezamos hace tres semanas.

Hay que trabajar mucho para arreglar esta situación, pero no nos quejamos. Estamos aquí para trabajar con humildad, con respeto, sin interferir en ninguna función del Estado, con el aval de los organismos de control. Y vamos a resolver absolutamente todos los problemas y lo vamos a hacer rápido, puertas adentro, porque a la gente no le interesa el problema puertas adentro.

Usted ha dicho que recibió este presupuesto recortado. ¿Le será suficiente para funcionar hasta fin de año con todas las soluciones a estos problemas que tiene que usted hacer?

Cuando sube un presidente, se prorroga el Presupuesto General del Estado hasta por seis meses. Entonces, el presupuesto de la Asamblea del próximo tiene que ser el presupuesto original con el cual se destinó este año: USD 55 millones.

¿Y eso será suficiente para todos sus planes? Usted ha hablado, por ejemplo, de la obtener nuevas certificaciones ISO, que son costosas.

Pero no solamente eso, porque tenemos aquí funcionarios de carrera con más de 30, 40 años de trabajo, que muchos de ellos quieren ya retirarse en marzo. Eso involucra liquidaciones importantes, que son eventos extraordinarios y esos eventos extraordinarios tienen que estar cubiertos.

¿Cómo pensamos cubrir eso? Con eficiencia administrativa. Si nosotros podemos recortar el gasto operativo la Asamblea entre un 10% y un 15%, que es el objetivo del primer año de trabajo, entonces ese recorte podría permitir hacer las liquidaciones y aumentar el presupuesto.

Hay que hacer una administración súper eficiente. Aquí le voy a hablar como empresario, esa es mi especialidad, y ahí es donde vamos a trabajar fuertemente para no demandar más recursos, porque hay que tener plan de austeridad en el país, en todas las instituciones públicas. Y, por el otro lado, hay que cumplir la ley.

Usted habló también en su video de la falta de entrega de la información en ciertas comisiones, incluida la de Fiscalización. ¿Cómo se puede solucionar este caso, dado que Fernando Villavicencio fue asesinado?

Estamos muy preocupados. No hemos hecho una denuncia pública todavía porque yo soy una persona a la que le gusta hacer las cosas paso a paso, e ir escalando en las acciones dependiendo de los resultados de cada etapa.

Hemos buscado a las personas responsables de la falta de información de múltiples comisiones, entre ellas la Comisión de Fiscalización, porque la asambleísta Pamela Aguirre, inteligentemente, lo primero que hizo es un acta notarial para decir qué es lo que encontró.

Y no se encontraron los documentos de los juicios políticos, más allá de que esos documentos también los tenemos en formato electrónico. Entonces hay que recopilar y bajar toda esa información, para entregarla a la comisión. Eso ya se hizo.

Se ha llamado también al secretario de aquel entonces de la Comisión de Fiscalización para preguntarle dónde están los documentos. Ha dicho que una persona, que esto, que el otro; le hemos dado un plazo.

Estamos esperando que se cumplan esos tiempos, también sobre actas que todavía nos están haciendo falta en el Consejo de Administración Legislativa.

Pero aquí la información no se puede perder, eso es muy importante, y nos ha retrasado el proceso de fiscalización y nos ha retrasado la configuración de la agenda legislativa, que tenemos 90 días para presentar.

¿Por qué no lo hemos podido hacer? Porque las comisiones, que nos tienen que alimentar con los proyectos que tenían en tratamiento, tampoco tienen la información, como en el caso de seis comisiones. Hay que tener paciencia por un lado y, por el otro lado, hacerles saber que si no se entrega esa documentación, vamos a actuar en el marco de la ley.

Finalmente, usted ha hablado de ciudadanizar la Asamblea. ¿Cómo hacer eso desde una institución totalmente desgastada y con poca credibilidad?

Trabajando inteligentemente y teniendo ética política, porque gran parte del desmedro ante la opinión pública de la Asamblea Nacional fue causada por una política antiética por parte del anterior gobierno. Decían "no me dejan trabajar", cuando los siete proyectos de ley que mandó el gobierno se trataron, ninguno se obvió.

¿Cómo podemos ciudadanizar la Asamblea? Primero, instalando algo sumamente importante, que son las casas legislativas, porque es la Asamblea en los territorios, es la Asamblea en cada una de las provincias del país.

Segundo, tenemos los programas de participación ciudadana de la Asamblea en los colegios, (promover) la visita a la Asamblea, para entender lo que se hace en el marco del poder legislativo.

Una vez que pasemos esta etapa de transición de la reapertura de la Asamblea, espero ya en 90 días tener un cronograma para que, por lo menos una semana al mes, el asambleísta no esté encerrado en Quito, entre cuatro paredes oscuras y grises, aislado de la realidad del pueblo, sino trabajando en su territorio a través de la casa legislativa.

Y hay que aprobar las leyes que son necesarias. Y discúlpeme, dejar de perder el tiempo en el Día del Bizcocho, del Mazapán, de la Bicicleta, de la Bujía, porque eso a nadie le interesa.

Entonces aquí también vamos a poner orden, inclusive pidiéndole a los asambleístas que se limiten los cambios del orden del día, para que las cosas que se traten sean en función de las urgentes necesidades del pueblo y no de estas ridiculeces que no ayudan, no cooperan y nos hacen perder el tiempo.

Mire la entrevista completa aquí: