Leyenda Urbana
Presidente Noboa, no deje pasar el momento, actúe ya
Periodista; becaria de la Fondation Journalistes en Europa. Ha sido corresponsal, Editora Política, Editora General y Subdirectora de Información del Diario HOY. Conduce el programa de radio “Descifrando con Thalía Flores” y es corresponsal del Diario ABC
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La primera y más eficaz respuesta provino de Estados Unidos donde el eco del categórico pronunciamiento presidencial llevó al urgente anuncio de que el Departamento de Estado ofrecía un paquete nada menos que de USD 1.000 millones para respaldar la nueva estrategia de seguridad del flamante mandatario de Colombia, Abelardo de la Espriella.
Repercusiones de este calado tuvieron las primeras palabras del presidente que, en un recinto militar, dijo que la opción de diálogo está agotada, y que “no habrá un solo espacio del territorio donde los delincuentes se puedan esconder”.
Las horas siguientes a la llegada al poder del flamante presidente de Colombia han sido una suerte de prueba de fuego y exhibición de fuerza de las partes en conflicto.
De la Espriella ordenó el traslado de 117 cabecillas de bandas criminales de cárceles de Antioquia a centros de máxima seguridad en otros puntos del país. Y la arremetida contra los grupos armados. La respuesta fue virulenta.
Once departamentos del país fueron hostigados, el fin de semana, por grupos armados irregulares, y hubo asonadas guerrilleras en la región cocalera del departamento del Cauca donde se produjeron enfrentamientos entre el ejército y los rebeldes; dejando a los civiles atrapados en medio de los combates.
En la Alcaldía de Rioblanco, municipio rural del Departamento del Tolima, que está plagado de minería ilegal de oro, fue atacada con drones cargados de explosivos, acción que fue repelida por el ejército.
El domingo, rodeado por militares y policías, el presidente De la Espriella anunció la muerte, en la zona rural amazónica del Meta, de alias “Ruso” o “Alemán”, principal cabecilla de la Estructura 28 de las disidencias de las FARC de “Iván Mordisco”, el guerrillero más buscado de Colombia. Y el abatimiento, por parte de las fuerzas militares, de dos integrantes del Clan del Golfo, el principal cartel narcotraficante del país.
Un solo fin de semana ha bastado para evidenciar que Colombia ha dado un viraje en su estrategia de combate al crimen organizado, al dejar atrás la falsa “paz total” de Petro; pero las repercusiones las sufrirá Ecuador, por el “efecto globo” del que hablan los expertos, más aún si nuestro país se ha convertido en el hub de la droga, y cuando Colombia produce 3.000 toneladas anuales de cocaína.
En este nuevo escenario, hay que moverse rápido.
En dos ocasiones, en esta columna, el 16 de enero de 2024, tras declararse conflicto armado interno; y el 25 de mayo de 2025, luego de la matanza de once militares ecuatorianos en el Alto Punino, he sugerido al presidente Noboa convocar una cumbre regional, para coordinar acciones conjuntas contra el crimen organizado.
Hoy parece impostergable.
Una nueva geopolítica marca la región y las coincidencias en la decisión del combate al crimen organizado es total, con la “mano dura” que anunció la presidenta del Perú, Keiko Fujimori, que tiene apoyo de Estados Unidos que financiará la instalación de una Unidad de Investigación de Delitos Complejos para reforzar la respuesta del Estado peruano al avance del crimen organizado, a través de una estructura policial de élite que contará con asistencia técnica y supervisión del FBI.
Washington también anticipó que Perú mantendrá su rol en la Coalición contra los Cárteles (A3C) y que el Departamento de Guerra incrementará el trabajo conjunto en el combate al narcotráfico, especialmente en la triple frontera norte. Los dos países tienen un acuerdo por USD 1.500 millones para equipar y modernizar la Base Naval del Callao, la principal instalación de la Marina de Guerra del Perú y fortalecer la cooperación bilateral en defensa.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, presentará, este jueves 13 de agosto, el Plan “Fronteras Seguras”, una estrategia de cooperación con Brasil contra el crimen organizado. Bolivia es parte del Escudo de las Américas, iniciativa del presidente Donald Trump, en el que Ecuador está desde el inicio, al igual que Chile, y al que acaban de adherir Colombia y Perú.
Presidente Noboa, por el nuevo escenario político regional, Ecuador tiene, hoy, más amenazas transnacionales que hace apenas días atrás, y el mundo debe saberlo. Convoque una cumbre presidencial andina, urgente.
Por la seguridad que ofrece y por su belleza, podría ser en Galápagos.
Este es el momento.