El cambio de rumbo en Colombia sellaría un giro a la derecha en la Comunidad Andina
La victoria de Abelardo de la Espriella en Colombia y la virtual llegada de Keiko Fujimori al poder en Perú, sumados a los gobiernos de Daniel Noboa en Ecuador y Rogrido Paz en Bolivia, completarían un cuarteto de derecha dentro de la CAN.

Mapa de América del Sur, generado con IA, en el que resaltan los países de la Comunidad Andina (CAN).
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Por primera vez desde el retorno de la democracia, tras las dictaduras militares en América del Sur, la Comunidad Andina (CAN) podría atravesar un periodo de al menos tres años con gobiernos alineados con la derecha política. A los gobernantes de Ecuador y Bolivia se sumarán virtualmente otros dos representantes de la corriente: Keiko Fujimori en Perú y Abelardo de la Espriella en Colombia.
Si las tendencias electorales se ratifican en los países vecinos, los candidatos vencedores (por unas pocas décimas), llegarían al poder entre finales de julio e inicios de agosto. Y esto marcaría una nueva etapa para la subregión.
El único otro momento en el que hubo coincidencias ideológicas duró solo unos meses en 2020, cuando los cuatro países a la vez contaron con mandatarios de tendencias compartidas: Iván Duque (Colombia), Lenín Moreno (Ecuador), Martín Vizcarra (Perú) y Jeanine Áñez (Bolivia).
Sin embargo, esto también dependerá de la gobernabilidad en cada uno de los estados miembros:
- En Ecuador, aunque Daniel Noboa no ha enfrentado paros nacionales como los de 2019 y 2022, si enfrentó un mes de manifestaciones que dejaron tres muertos y decenas de heridos y detenidos. Las crisis de inseguridad y de salud, así como sus controvertidas decisiones (gobernar bajo estados de excepción sin erradicar la violencia o las disputas con la Corte Constitucional por errores legislativos) han desgastado rápidamente al Ejecutivo, que ha perdido a la mayoría de sus aliados iniciales y ha quemado puentes con otras organizaciones políticas y sociales.
- En Bolivia, el presidente Rodrigo Paz enfrenta el descontento social, el agotamiento económico y una aguda polarización política, que ha marcado los primeros meses de su gestión. Su Gobierno recurrió al uso de la fuerza para habilitar las principales vías del país, con enfrentamientos que dejaron más de una decena de muertos y centenares de heridos y detenidos.
- En Perú, la inestabilidad se ha vuelto la norma con ocho presidentes en los últimos 10 años. Y debido a la votación tan apretada de la segunda vuelta, frente al contendor de la izquierda, Roberto Sánchez, ese fantasma también podría perseguir a Keiko Fujimori.
- En Colombia, una virtual victoria del ultraderechista Abelardo de la Espriella también enfrentaría la polarización política y social, debido a que el representante de la izquierda, Iván Cepeda, sigue en segundo lugar por apenas unas décimas.
El mecanismo regional más antiguo
La Comunidad Andina (CAN) celebró en mayo pasado 57 años de creación, consolidándose como el mecanismo de integración más antiguo de América Latina, pese a las deserciones de Chile y Venezuela. El bloque destacó entonces los beneficios económicos, comerciales y sociales alcanzados por Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú.
Y la CAN resaltó en su aniversario que las exportaciones intracomunitarias se incrementaron en más de 175 veces desde la suscripción del Acuerdo de Cartagena, pasando unos USD 53 millones en 1969 a más de USD 9.000 millones en 2025.
Además, la pertenencia al bloque brinda derechos a los más de 116 millones de ciudadanos andinos, como el libre tránsito y facilidades para vivir y trabajar en la subregión, así como usar el servicio de roaming internacional sin recargos adicionales. Mientras que el organismo sigue buscando avanzar en la cooperación andina en materia de electricidad, turismo, infraestructura, sostenibilidad ambiental y fortalecimiento institucional, entre otras.
Sin embargo, esta última faceta ha sido difícil. La figura de la CAN ha quedado relegada en medio de las distintas crisis que golpean a la región y específicamente a los países que la conforman. Por lo que el organismo ha sido prácticamente olvidado por sus miembros y se limita a emitir pronunciamientos en coyunturas como la reciente guerra comercial entre Ecuador y Colombia, en la que reveló su poca influencia, ya que ambos gobiernos hicieron caso omiso de las normativas vigentes.
¿Puede haber un cambio?
Una cercanía ideológica con futuros gobiernos del bloque comercial podría resultar en el fortalecimiento de la Comunidad Andina, si es que así lo deciden los actuales y próximos jefes de Estado.
El mismo presidente Daniel Noboa, que asumió la Presidencia pro témpore de la CAN en septiembre de 2025, planteó ocho prioridades de Ecuador para el bloque regional: trabajar por la seguridad, integración aérea, integración energética, seguridad alimentaria, inteligencia artificial, gestión de riesgos, desarrollo sostenible y fortalecimiento del organismo.
Pero la tarea no es sencilla, en medio de la inestabilidad en Perú, los cambios en Bolivia y las antipatías con Gustavo Petro en Colombia, el Gobierno ecuatoriano lleva ya nueve meses de gestión frente a la CAN, desarrollando mesas técnicas y foros temáticos.
Por lo que se esperaría que, de haber voluntad política, los potenciales cambios de rumbo en Colombia y Perú, junto con los mandatarios de Ecuador y Bolivia, podrían canalizar sus discursos de 'mano dura', orden y seguridad hacia la práctica estatal y la cooperación en la lucha contra el crimen organizado dentro de las fronteras del bloque andino.
E incluso podría haber una nueva etapa en el desarrollo comercial de la CAN, para atraer la inversión extranjera y reducir los nudos burocráticos, de la mano de las promesas económicas que han hecho Noboa, De la Espriella, Fujimori y Paz en sus campañas presidenciales.
Sin embargo, esos ofrecimientos de trabajar en conjunto también chocan con los tintes más nacionalistas de sus discursos, ya que las negociaciones en bloque toman más tiempo y detalles. Además, la mirada hacia Estados Unidos y Donald Trump, especialmente en materia de seguridad, podría hacer que la prioridad sea la cooperación con el norte y no directamente entre los países andinos.
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