Al ritmo de Bad Bunny, el Gobierno promete USD 180 millones para el programa Jóvenes en Acción
El presidente Daniel Noboa y el ministro Roberto Luque lanzaron el tercer ciclo del programa Jóvenes en Acción, en un colegio de Quito. Habrá 150.000 beneficiarios.

La candidata a la Alcaldía de Quito por ADN, Giovanna Ubidia (c), participó en el evento gubernamental del lanzamiento de la tercera fase del programa Jóvenes en Acción, en Quito, el 15 de julio de 2026.
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El sector de La Magdalena, en el centro-sur de Quito, fue el escenario elegido por el Gobierno para lanzar la tercera fase del programa Jóvenes en Acción, que esta vez promete 150.000 cupos y un presupuesto de USD 180 millones, que se dividirán en tres pagos mensuales de USD 400, para los elegidos.
El acto de apertura, casi dos horas antes de que las autoridades llegaran al Colegio Paulo Sexto, fue una extensa exposición sobre el Ministerio de Infraestructura (MIT), su evolución, competencias, normativa e, incluso, un resumen del perfil del ministro Roberto Luque y su foto. Una presentación llamativa para un funcionario que ha tenido una amplia exposición pública en Flos últimos meses, marcada, entre otros temas, por la polémica en torno al concurso para el diseño del Museo Nacional del Ecuador.
Finalmente, alrededor de las 08:00, un Messi y un Bad Bunny irrumpieron en el pequeño coliseo de la unidad educativa, fuertemente resguardado por policías y militares. Su tarea es despertar a la audiencia con globos, coreografías y música ensordecedora.
Esta vez, sin asistencias obligatorias y con una audiencia juvenil, la convocatoria no completó el aforo. Ni siquiera con todo el personal gubernamental, preparando la logística, regalando termos y camisetas, grabando tiktoks. Incluso, para cuando el último anillo de seguridad estuvo completo, ya no había nadie buscando ingresar.

La espera del público en este tipo de eventos, hasta que llegue el presidente Daniel Noboa a las instalaciones, suele ser de al menos 90 minutos. En ese tiempo, todo y todos tienen que ser revisados, filtrados, acomodados y vigilados, antes de que llegue la caravana presidencial. Y el entretenimiento contratado, un show de 'hora loca', buscaba mantener la atención del público durante ese tiempo.
De quince en quince jóvenes, los animadores los obligaban a subir a la tarima a intentar seguir los pasos de baile de Messi y Benito. A veces al ritmo de canciones actuales, pero la mayoría de temas no iban acorde con los "Jóvenes en Acción". El DJ apuntó a melodías que llamaban más la atención de los padres de familia presentes (Aserejé, Calimeño, Música Ligera...) y a éxitos de cantantes mucho más antiguos (Elvis y Jive Bunny and The Mixmasters).

Pero ni el estruendo musical logró mantener a todos atentos. Cerca de las 09:00, empezaron a llegar los invitados especiales: la primera fue la candidata de Acción Democrática Nacional (ADN) a la Alcaldía de Quito, Giovanna Ubidia, también directora nacional del Seguro Social Campesino. Y los funcionarios a cargo del evento invitaron de inmediato a subir a la tarima para bailar con los animadores y jóvenes.
En seguida llegó el ministro Luque, justo a tiempo para escuchar los testimonios sobre lo "chévere" que es el programa Jóvenes en Acción. Pero ese punto de la planificación resultó difícil, los asistentes no querían pasar a la tarima. Y entre los pocos que lo hicieron había personas que ya habían participado y quienes todavía esperaban su turno.
También llegaron la ministra de Gobierno, Nataly Morillo, de Finanzas, Sariha Moya, y el exministro de Trabajo y candidato a la Prefectura de Pichincha, Harold Burbano. Sobre las 9:20 se incrementó el detalle de seguridad en el coliseo y llegó el Mandatario, para ocupar su puesto en primera fila.
Jóvenes en Acción resolvió dos problemas del Gobierno
El primero en hablar fue el ministro Luque, quien explicó que los jóvenes "por años han sido olvidados, no han tenido cupos universitarios, han sido presa en muchas partes del país de la delincuencia". Y agregó que, a la vez, los ministerios tienen problemas con las "actividades que normalmente las pagamos a empresas, que no siempre las hacen bien y que tenemos problemas contractuales".
Por eso Luque destacó que el Gobierno encontró una solución para esos "dos" problemas: que esas actividades en las que las entidades del Ejecutivo tienen problemas contractuales las hagan los jóvenes. "Y es así como nace Jóvenes en Acción, para matar estos problemas con una solución por iniciativa del presidente Daniel Noboa", dijo Luque.

No abordó otros temas que afectan al sistema educativo, como la violencia que ha cobrado la vida de 200 menores de edad en el inicio de 2026, el reclutamiento de jóvenes por parte del crimen organizado, la falta de acceso a estudios universitarios o la posible intervención a la Universidad Amawtay Wasi.
Entre aplausos, Luque insistió en darle todo el crédito al Primer Mandatario: "esa fue la idea que planteó el Presidente". Y como ejemplo de los resultados del programa estrella, el Ministro celebró que algunos participantes, con los ingresos que recibieron, pudieron invitar a sus padres a comer por primera vez o volver a estudiar.
También agregó que el "tema social" funcionó, que hay beneficiarios que se conocieron en el programa y de ahí nacieron "alianzas de trabajo, sociedades, emprendimientos, o casos de "gente que le pudo pagar las medicinas a sus hijos".
Cuando llegó el turno del presidente Noboa, este advirtió a los asistentes que Jóvenes en Acción es una parte fundamental de su plan, aunque el programa específico no constó en el plan de gobierno presentado para el periodo 2025-2029 ni en el Plan Nacional de Desarrollo. En ambos solo se habla del problema del desempleo en general y también juvenil.
El Mandatario afirmó que el programa de ayuda económica, que dura tres meses, brinda esperanza a los participantes en que sí pueden tener un trabajo, un ingreso, una vida digna y pueden proyectarse a futuro.
Además, para resaltar los casos de éxito que han tenido, el presidente Noboa también contó algunos casos de jóvenes con los que ha conversado y a los que el programa les sirvió para "solucionar problemas urgentes de sus vidas": una abuela enferma a la que comprar medicinas, un hermanito con discapacidad que necesitaba terapia, una madre que llevababa tres meses atrasada en la renta...
En un contexto marcado por la cercanía de las elecciones seccionales de 2027, adelantadas al 29 de noviembre de 2026, el Jefe de Estado advirtió a los asistentes que "desde la campaña de 2023 mencionamos a los jóvenes, porque los jóvenes como ustedes estaban al final de la fila, no les daban oportunidades de trabajo, ni de estudio".
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