El rosario de ministros de Salud no ha solucionado la crisis hospitalaria y falta de medicamentos en Ecuador
Los altos niveles de escasez de medicamentos en los hospitales públicos se mantienen en Ecuador. En ese escenario, el presidente Daniel Noboa nombró a su octavo ministro de Salud en casi 32 meses de Gobierno.

Imagen referencial de la última visita del presidente Daniel Noboa a un hospital público, en Durán, el 17 de febrero de 2025.
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El Gobierno trastabillea con la crisis del sistema de salud pública, con unos niveles de desabastecimiento que no logran mejorar. El presidente Daniel Noboa no ha tenido suerte en la designación de un Ministro de Salud que logre hacer frente a este problema, y, además, que se mantenga en el cargo. Y el 10 de julio de 2026 llegó el octavo elegido para ocupar ese despacho.
Esa rotación de funcionarios incluyó el sorpresivo encargo de la entidad a la vicepresidenta, María José Pinto, una empresaria del sector textil. Pero la Segunda Mandataria dio más visibilidad a los crecientes problemas.
Por ejemplo, Pinto anunció que se haría un "análisis profundo" de hospitales y demás casas de salud. Dio a entender que su antecesor en la Cartera de Salud no tenía esa información o no se la entregó. Y, a la usanza del oficialismo, ofreció dar a conocer sus primeras medidas por TikTok. Nunca llegaron.
En casi 32 meses de Gobierno ningún Ministro de Salud ha logrado completar los ocho meses en funciones:
Cambios en medio de polémicas
Las salidas de todos los ministros de Salud del actual Gobierno han coincidido con casos polémicos o ajustes políticos. Por ejemplo, Franklin Encalada fue el primero en absorber el choque por el grave desabastecimiento de medicinas e insumos y por los millonarios atrasos en los pagos a los centros de diálisis.
Con esas dos crisis arrastradas, Noboa decidió refrescar su Gabinete antes de la segunda vuelta presidencial de 2025. Así llegó el momento de cambiar a Manuel Naranjo por alguien de más confianza: el abogado Édgar Lama von Buchwald, que había trabajado para la familia Noboa y para el mismo Mandatario.
Sin embargo, tampoco duró mucho. Lama aceptó las carencias del Ministerio de Salud y enfrentó un brote de tosferina y fiebre amarilla. Y, con el inicio del segundo mandato de Noboa a mediados de 2025 saltó a la Presidencia del Directorio del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).
Su reemplazo en Salud fue Juan Sánchez, quien presentó la renuncia apenas 37 días después, tras empezar la desvinculación de gerentes y funcionarios de hospitales de Guayaquil, por las crecientes denuncias de corrupción. Pero su salida no se concretó legalmente hasta dos semanas después, aunque ese tiempo desapareció de la esfera pública.
Entonces llegó el turno de Jimmy Martin, pero las crisis, denuncias y silencios desde el Ejecutivo solo se dispararon. A la vez que la administración de Daniel Noboa mantuvo el presupuesto de salud a la baja.
Con Martin las compras de medicamentos e insumos siguieron cayendo y, a pesar de la declaratoria de emergencia y el lanzamiento de una compra masiva, hospitales públicos enfrentaron dificultades hasta para cubrir la alimentación de pacientes. En ese contexto, la muerte de una docena de neonatos en Guayaquil y la entrega de un bebé muerto en una caja de cartón en Macas escandalizaron al país. También empezaron los despidos de personal dentro del plan de eficiencia que impulsa el Ejecutivo.
Todo esto coincidió con la campaña del Gobierno para la consulta popular y referendo constitucional, en la que el oficialismo fue derrotado en todas las preguntas en noviembre de 2025. E, inmediatamente, el Mandatario retiró a las dos polémicas figuras del sistema. Martin se fue del Ministerio de Salud. Lama salió del IESS, también en medio de una crisis de desabastecimiento y un millonario contrato fallido con Healthbird, que el Gobierno declaró como reservado por 15 años.
Los últimos meses de problemas
Con la salida de Martin, llegó el encargo del Ministerio de Salud a María José Pinto. La Vicepresidenta cerró su gestión en Salud, luego de cinco meses de encargo, con un incremento inusual de los contagios y muertes por tuberculosis; un desabastecimiento de medicinas e insumos crítico y, como 'rendición de cuentas', unos pocos videos de redes sociales, además de los clips con una escena en un centro de salud gritando al personal de salud y una secuencia en un columpio, la cual generó críticas.
Con ella, llegó al Viceministerio de Atención Integral otra persona de confianza de Noboa: Stalin Andino, exsecretario jurídico de la Presidencia. Y él es el único funcionario que se ha mantenido en el sector Salud hasta el momento, pues actualmente es el gerente de la recientemente creada empresa pública de Abastecimiento, Infraestructura y Logística en Salud (AIL).
La gestión de Pinto terminó a finales de abril de 2026 y llegó la designación de Jaime Bernabé Erazo, quien en julio fue reemplazado por Juan Carlos Aveiga. Este último relevo se produjo en medio de la imparable crisis por el desabastecimiento de medicamentos y que sigue pendiente, a pesar de los anuncios presidenciales.
Al igual que sus siete predecesores, Aveiga, quien lleva cinco días en el cargo, ha establecido como prioridades de su gestión: impulsar políticas que beneficien a la comunidad; garantizar el abastecimiento de medicamentos e insumos, y fortalecer el sistema de salud.
Las últimas cifras públicas en informes de necesidad datan de febrero de 2026. El Ministerio de Salud reportó que el desabastecimiento de medicinas vitales alcanzaba el 65% a escala nacional; el de medicamentos esenciales, el 67%, y el de bienes estratégicos de salud, el 65%. Lo que compromete directamente la continuidad de tratamientos, generando retrasos en procedimientos clínicos y poniendo en riesgo la vida de los pacientes. La provincia en situación más crítica es Santa Elena.
Mientras tanto, los pacientes siguen esperando por citas, por tratamientos, cirugías y medicinas, especialmente aquellos con enfermedades crónicas o graves. Y el reclamo extendido de la ciudadanía se extiende a cualquier manifestación o demostración de descontento contra el Ejecutivo.
Y los registros fotográficos de los eventos públicos del presidente Daniel Noboa también evidencian esa realidad. La última vez que el Mandatario visitó una casa de salud fue en febrero de 2025. La prioridad es fortalecer la lucha contra el crimen organizado con más armas y personal.
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