Cortes de luz en Ecuador: ¿Cómo está la generación eléctrica y qué pasará ante un eventual Fenómeno de El Niño?
Las centrales hidroeléctricas están aportando casi el 85% de la demanda de energía del país, de ahí que surgen dudas de por qué el Gobierno ha anunciado cortes de luz durante cuatro días.

Imagen referencial de inundaciones en Milagro, Guayas, febrero de 2026.
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Luego de la severa crisis eléctrica de 2024, buena parte de Ecuador volverá a vivir cortes de luz programados.
Esta vez, los cortes de luz serán de hasta cuatro horas y se darán entre el 30 y 31 de mayo; y el 6 y el 7 de junio de 2026, en 54 ciudades del país. El Ministerio de Energía ya difundió los cronogramas y las zonas en donde los ciudadanos no tendrán luz.
El Gobierno de Daniel Noboa informó que estos cortes de luz se darán debido a que siete empresas distribuidoras de energía realizarán trabajos de mantenimiento y modernización en la infraestructura eléctrica del país.
Según el Ministerio de Energía, entre las labores se incluyen: repotenciación de redes existentes y la incorporación de nuevas líneas de transmisión, subtransmisión y alimentadores primarios.
Diego Morales, presidente ejecutivo de la empresa eléctrica CentroSur, descartó que los cortes sean por falta de generación en el país.
Y sí, en este momento, hay suficientes lluvias en la zona donde están las principales centrales hidroeléctricas.
De hecho, el embalse de Mazar, clave para la generación del complejo Integral Paute, el más grande del país, está a 2.151 metros sobre el nivel del mar, a solo dos metros por debajo de su cota máxima.
De ahí que la generación hidroeléctrica, que es la de más capacidad instalada, aportó con 4.652 megavatios de potencia (MW) el jueves 28 de mayo de 2026; esto equivale al 84% de la demanda del país ese día, según el Operador Nacional Cenace.
En cambio, la generación de las termoeléctricas aportó con 694 MW en ese período, esto es, el 15% de la demanda. El resto (1%) se cubrió con generación de energía no convencionales, como eólica y solar
¿Cómo afectará el Fenómeno de El Niño?
A diferencia de los apagones de 2024, cuando el Gobierno reconoció que se debían a la falta de generación eléctrica, en esta ocasión ha dicho que se trata de cortes por mantenimientos preventivos, para "fortalecer el servicio eléctrico y prevenir afectaciones durante el Fenómeno de El Niño".
Morales asegura que las labores son preventivas porque "el segundo semestre se viene complejo por el Fenómeno de El Niño e incluso se teme que pueda llegar a ser un Súper Niño".
Según el Centro de Predicciones Climáticas NWS, dice que la data muestra que hay un 82% de probabilidad de que ocurra un Fenómeno de El Niño en junio o julio. "Aunque la confianza de que surja El Niño ha aumentado desde el mes pasado, aún existe una incertidumbre considerable respecto a la intensidad máxima del evento", dice el reporte del 14 de mayo.
Morales explica que el Fenómeno de El Niño tendría efectos diferentes en cada zona del país, por lo que los mantenimientos han sido pensados en función de esas realidades.
Por ejemplo, en la Costa, las temperaturas será más altas, habrá más demanda de energía, con lo que hay riesgo de que haya sobrecargas y pueden ocurrir daños en subestaciones, como ya pasó en Guayas y Esmeraldas este año.
"Ahí hay que tener bien las subestaciones, transformadores y los cables deben estar bien dimensionados, lo correcto es cambiar el nivel de voltaje, por ejemplo, reforzar redes", dijo Morales.
En la Sierra, en cambio, el Fenómeno de El Niño traerá fuertes lluvias, con lo que aumentan los riesgos de deslizamientos, que podrían llevarse postes, cables y otras estructuras clave del sistema.
¿Mantenimientos preventivos o urgentes?
Al ingeniero Gabriel Secaira, experto del sector eléctrico, le resulta llamativo que el Gobierno anuncie mantenimientos preventivos ahora, pues el mes pasado, la entonces ministra de Energía Inés Manzano, dijo que se suspendían todos los mantenimientos del sector eléctrico.
""Llama la atención que sean cortes programados y urgentes, hay una contradicción. Sin son programados, ¿por qué los anuncian con urgencia?"
Gabriel Secaira, experto energético.
Esto ocurrió el pasado 14 de abril, cuando zonas de Guayaquil, Daule y Samborondón tuvieron apagones.
En ese momento, Manzano explicó que se debieron a un daño en la subestación Dos Cerritos, que sirve a esos sectores.
Esto ocurrió tras un importante aumento de demanda de energía, por la ola de calor en la Costa.
Según la entonces ministra se iban a necesitar dos domingos más para reparar la subestación, por lo que habría cortes de luz en esos períodos .Unas horas más tarde, dio marcha atrás y dijo que se suspendían todos los mantenimientos en el país.
A José Alvear, experto energético, también le genera dudas que luego de ese incidente, se haga un anuncio de cortes de luz por mantenimientos en tantas zonas del país.
"Qué raro que lo hagan justo ahora que se rompió el dique permeable que debía proteger las obras de captación de la central Coca Codo Sinclair de la erosión. Si perdemos esa central, ahí sí habrá más cortes de luz, será gravísimo", añadió.
Alvear dice que los mantenimientos rutinarios y preventivos no deberían terminar por dejar sin luz a 54 ciudades. "El mantenimiento debería fortalecer el sistema, no demostrar lo frágil que está", agrega.
La generación abastece la demanda, pero hay otros riesgos
Por ahora, la generación eléctrica del país está cubriendo la demanda, porque hay suficientes lluvias para abastecer a las hidroeléctricas, dice Secaira.
Pero este nuevo período de cortes muestra la vulnerabilidad del sistema, pues se sabe que ante cualquier incidente, puede haber cortes de luz y el país no cuenta con reservas, añade.
Por ejemplo, durante la ola de calor en la Costa, hubo cortes en marzo de 2026.
Y, el 21 de mayo de 2026, con el aumento de caudales la central Coca Codo Sinclair se llenó de sedimentos y salió de operación por cinco horas, con lo que también se registraron cortes de luz ese día.
"Eso es porque el país no tiene reservas suficientes. A esto se suma que la demanda está creciendo", añade Alvear.
Los dos expertos coinciden en que el Gobierno está contra reloj para cubrir el déficit de generación para cuando comience el estiaje de 2026, que se prevé para octubre.
El déficit puede llegar a ser alrededor de 900 megavatios en esa época, pues los caudales bajan y merma la producción de las centrales hidroeléctricas.
"El Gobierno debe apurar las contrataciones de generación termoeléctrica, porque eso puede tomar entre 90 y 120 días, que es justamente, cuando comienza el estiaje", dice Secaira.
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