¿Dónde botar el celular cuando ya no sirve? Los desechos electrónicos son una tarea pendiente en Ecuador
Por el Día de la Tierra, las preocupaciones del mundo se pusieron nuevamente en escena. Uno de los grandes problemas es la gestión de los residuos electrónicos. Ecuador está aún muy rezagado.

Planta de tratamiento de desechos electrónicos y eléctricos de Vertmonde, en Quito.
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PRIMICIAS
Autor:
Santiago Ayala Sarmiento
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El 22 de abril se conmemoró una vez más el Día de la Tierra. Y, como todos los años, los diagnósticos y pronósticos, pese a los avances en varias áreas, siguen siendo devastadores. Ya lo volvió a alertar la Organización Meteorológica Mundial: el clima está cada vez más "descompensado".
La discusión sobre cómo intentar salvar al planeta no es reciente. Como lo recuerda el Foro Económico Mundial, "millones de personas salieron a las calles de ciudades de Estados Unidos el 22 de abril de 1970 en manifestaciones masivas por el daño que se estaba causando al planeta y a sus recursos".
Los últimos diez años, de 2015 a 2025, han sido los diez más cálidos de la historia.
Organización Meteorológica Mundial.
¿Qué pasa en Ecuador?
Un estudio del Grupo Banco Mundial realizado en 2024 sobre el clima y su incidencia en el desarrollo de Ecuador, señala que el país ya enfrenta graves consecuencias derivadas de peligros inducidos por el clima, como sequías, inundaciones y aumento del nivel del mar, y se prevé que estos impactos se intensifiquen debido al cambio climático.
La vulnerabilidad de Ecuador a las amenazas naturales es alta, con un elevado riesgo de experimentar inundaciones, terremotos, deslizamientos de tierra, calor extremo, tsunamis y actividad volcánica.
Grupo Banco Mundial.
Un ejercicio de modelado del Grupo, que se realizó para este estudio, señala la necesidad de inversiones anuales en medidas de adaptación y mitigación por un promedio de USD 3.700 millones por año, o el 3,5% del PIB, entre 2025 y 2050.
La basura electrónica se acumula con más rapidez
Uno de los desechos que más exponencialmente ha crecido en el país y al que no se ha priorizado la atención en su tratamiento es el de los aparatos electrónicos y eléctricos.
"Estadísticas nacionales no existen. Pero conforme a proyecciones regionales se estima que Ecuador acumula cada año 100.000 toneladas de desperdicios electrónicos", señala Jhoanna Rosales, CEO de Vertmonde, el primer gestor especializado en residuos electrónicos y eléctricos desde hace 14 años.
Y añade que "los gestores formales procesan solo una pequeña parte de los desechos electrónicos que se generan en el país, todo lo demás va a la basura, escombreras, quebradas o se vende a recicladores informales",
Según la información del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), los ecuatorianos realizan las siguientes acciones cuando sus celulares (datos similares de otros aparatos) ya no sirven:
Rosales explica que la tasa de recolección de aparatos electrónicos y eléctricos en Ecuador es sumamente baja. Países vecinos como Colombia, que ha llegado a una tasa de recolección del 40% o Perú donde esa tasa es del 25%. Y eso que los volúmenes desechados son tres o cuatro veces más.
¿Cuál es el problema en Ecuador? La falta de regulación. "Esos mercados son mucho más maduros. Acá estamos en una tasa mínima, pero por algún punto se empieza. Ojalá que en los próximos años el Ministerio de Ambiente le ponga voluntad política para que esto funcione".

¿Qué hacer en los hogares?
"Nos gusta mucho hablar más bien desde lo que no hay que hacer. Eso ha ayudado un montón, porque no siempre en Ecuador hay una solución", dice Jhoanna Rosales, CEO de Vertmonde:
- No mezclar los electrónicos con la basura común, es la regla número uno. Puede dejarlos en un cajón dentro del hogar, no hay riesgos.
- No dejar botar los desechos fuera de casa y "olvidarse de ellos". En este punto es donde se pierde la certeza de dónde terminan esos desperdicios.
- No enterrar ni quemar en los patios de casas. Son desechos muy peligrosos, que pueden estallar o emanar gases tóxicos.
'La situación es crítica en Ecuador'
Pablo Macías, CEO del grupo de empresas de Proyección Futura, alerta que la situación en Ecuador es crítica respecto al manejo de residuos electrónicos y eléctricos.
"Es uno de los residuos que más se han incrementado en los últimos años. Cada ecuatoriano genera en promedio unos cinco kilos de estos desechos al año. Y actualmente no hay capacidad logística que pueda controlar y manejar adecuadamente este tipo de residuos".

Proyección Futura ha sido un articulador para diseñar e implementar modelos de gestión que recuperen residuos pos consumo. "En 2023 lanzamos nuestro modelo Reinicia, que es un sistema que integra a varias empresas que comercializan electrónicos y nos alineamos con el Ministerio de Ambiente".
En vista de que falta mucha información a la ciudadanía de qué hacer con los desechos electrónicos y eléctricos, a través del principio de Responsabilidad Extendida del Productor, este modelo se enfoca en campañas de recolección, sensibilización ciudadana y apoyo empresarial.
Desde 2022, los tipos de aparatos eléctricos y electrónicos que se regulan son:
- Aparatos de intercambio de temperatura (refrigerador, por ejemplo).
- Electrodomésticos con dimensiones superiores a 50 centímetros.
- Monitores, pantallas y aparatos con grandes pantallas.
- Aparatos de informática y telecomunicación pequeños.
- Paneles fotovoltaicos.
¿Qué sucede con los desechos de los carros eléctricos?
Pablo Macías, CEO del grupo de empresas de Proyección Futura, afirma que en estos momentos no hay normativa para regular todo el esquema de procesamiento de residuos de los carros eléctricos.
"Se analizan ciertos programas pilotos. Hay uno, por ejemplo, en el que estamos trabajando con PNUD y la Unión de Gestores de Ecuador en Galápagos. La idea es ver una opción viable para manejar un montón de carros eléctricos obsoletos que habían ingresado por una normativa que lo facilitaba".

Los carros eléctricos se venden cada vez en mayor cantidad en Ecuador. Desde 2017 empezó la ola y el próximo año, según previsiones, la vida útil de cientos de baterías de litio terminaría. Por eso Macías ve esto con cierta preocupación.
"No hay una normativa que se piense incorporar. La normativa actual se basa solo en los residuos electrónicos de uso doméstico. Todo lo que es industrial, como baterías de litio o sodio no están contemplados. Hoy por hoy algunas marcas automotrices trabajan en ello como parte de su proceso de gestión de residuos porque tienen que cumplir con su plan de manejo ambiental".
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