El manglar amortigua los efectos de El Niño, pero afectará la captura de cangrejos en Ecuador, advierte experta
La bióloga Fedra Solano explica cuán importante es para Ecuador tener un manglar saludable ante el impacto de El Niño, pero reconoce que si este fenómeno es intenso, cangrejeros y concheros sufrirán pérdidas.

La bióloga del Iniap, Fedra Solano, junto a dos cangrejeros en la Reserva Ecológica Manglares Churute, Guayas, en julio de 2025.
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Cortesía del Iniap
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El sector pesquero y atunero no será el único afectado por el inminente fenómeno de El Niño en Ecuador, un evento climático que según agencias meteorológicas internacional será intenso en la segunda mitad de 2026. En la cadena productiva también están los cangrejeros y concheros, que serán impactados por la poca disponibilidad de estas especies debido a las inundaciones y otros factores.
Es decir, con un episodio de El Niño fuerte como anticipa la ONU, habría menos cangrejos y conchas en los platos y restaurantes locales.
Tanto cangrejos como conchas, aquellos mariscos cotizados en la gastronomía local, crecen en las entrañas del manglar, un ecosistema vivo de Ecuador que si bien ha sufrido depredación, hoy se recupera, asegura la bióloga Fedra Solano en entrevista con PRIMICIAS.
Solano, bióloga del Instituto Público de Investigación de Acuicultura y Pesca (Ipiap), incluso asegura que los manglares de Ecuador "están saludables" gracias al trabajo de organizaciones civiles, comunitarias y las autoridades.
"Hay un trabajo muy organizado por muchas instituciones, las academias, los institutos de investigación y las ONG, que están trabajando justamente por la protección de los manglares y permitiendo que hoy los manglares se hayan recuperado", afirma Solano.
Los manglares son aquellos ecosistemas salinos, con grandes raíces aéreas o sobre el lodo, y de cuyas hojarascas se alimentan los cangrejos rojos y azules, las dos variedades del crustáceo que tiene el país. Ecuador posee unas 158.000 hectáreas de manglar a lo largo de su franja costera, de las cuales unas 100.000 hectáreas se encuentran bajo esquemas de protección y custodia comunitaria, indican cifras oficiales del Ministerio del Ambiente.
Pero hay una característica aún más poderosa y sabia de los manglares: actúan como una protección natural contra fenómenos adversos como el Niño, explica la investigadora Solano del Ipiap.
"Los manglares son nuestra fortaleza, nuestra barrera natural, y con esto no digo que no vaya a existir una afectación o daño, pero el impacto será menor", agrega Solano sobre el rol de los manglares ante el arribo de El Niño a Ecuador.

Cómo actúan los manglares contra El Niño
Ante un fenómeno adverso como El Niño, los manglares protegen a las comunidades costeras de las siguientes maneras:
- Previenen y mitigan inundaciones durante los períodos de lluvias intensas.
- Evitan que el nivel del agua aumente en exceso.
- Absorben la energía de las olas, lo que frena la fuerza de los oleajes fuertes para que no impacten directamente a las poblaciones costeras.
Para las comunidades ubicadas cerca de estos ecosistemas, como aquellas que viven en el Golfo de Guayaquil, Solano señala que los manglares constituyen estas defensas naturales cruciales, porque evitan el aumento del nivel del agua y que las intensas olas costeras causen una destrucción devastadora.

Pero, ¿y los cangrejos?
Pese a que los manglares pueden amortiguar el impacto de las inundaciones en un episodio de El Niño muy fuerte, como el que se espera en 2026, los cangrejeros y concheros sí tendrán pérdidas, como ya ocurrió durante el fuerte invierno de 2004.
"El Niño afecta gravemente tanto al cangrejo como a la concha debido a las intensas lluvias e inundaciones que desequilibran por completo el ecosistema de los estuarios", advierte la bióloga Solano del Ipiap.
Más de 10.000 personas o unas 3.000 familias dependen directa e indirectamente de la extracción artesanal y comercialización del cangrejo rojo de manglar, de acuerdo con datos de manejo pesquero y de conservación del Ministerio de Ambiente.

En episodios anteriores de El Niño, Solano recuerda que cangrejeros y concheros sufrieron pérdidas cuantiosas, pero que al ser una economía de sustento, poco se conoció sobre su impacto. Y cuando falta el cangrejo, dice Solano, los pequeños pescadores se dedican a capturar otras especies marinas.
¿Cómo afectará El Niño a cangrejeros y concheros, que obtienen su sustento del manglar?
- Alteración radical de la salinidad y temperatura: La llegada masiva de agua dulce por las lluvias altera la salinidad y la temperatura del agua en los estuarios. Esto genera un fuerte desequilibrio en el ambiente donde habitan estas especies.
- Vulnerabilidad extrema de las larvas: Las larvas de cangrejo y concha son muy sensibles a estos cambios ambientales y a las alteraciones de las corrientes. Esto provoca una dispersión forzada y un incremento en su tasa de mortalidad natural, lo que termina alterando la supervivencia y el reclutamiento de futuras poblaciones adultas, es decir, habrá menos capturas de cangrejos 'adultos'.
- Muerte de los cangrejos en sus madrigueras: Durante las lluvias fuertes, el cangrejo se refugia en su madriguera. Con las inundaciones, estas cuevas se llenan de agua y no se vacían; al no poder salir cuando baja la marea para alimentarse de las hojas secas de mangle, el cangrejo muere atrapado dentro de su propia madriguera.
- Muerte de las conchas por asfixia y cambios químicos: Dado que las conchas viven enterradas y se alimentan de detritos, no tienen cómo escapar de las inundaciones. La variación extrema de salinidad y temperatura del agua dulce acumulada provoca que las conchas simplemente no lo soporten y mueran en el fango.
La próxima veda del cangrejo rojo en Ecuador será desde el 1 al 30 de septiembre de 2026 y se ordena como una medida de conservación de la especie, y para permitirle que mude su caparazón.
La bióloga Solano añade que en la preservación del manglar, y las especies que habitan en este ecosistema, la labor comunitaria y de mujeres ha sido fundamental, pero que ahora el Ipiap trabaja para que logren diversificar sus fuentes de ingresos en tiempo de veda del cangrejo, y también ante fenómenos climáticos extremos como El Niño.
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