El precio de la carne sube en Ecuador; estas son las razones que explican su variación en 2026
En lo que va de 2026, el precio de la carne ha venido al alza en Ecuador. Un empresario ganadero explica cuáles son las razones principales por las cuales el mercado se ha comportado de esta manera.

Cabezas de ganado pastorean en una de las fincas ganaderas en Ecuador.
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Cortesía.
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Redacción Primicias
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La carne de res sin hueso es el tercer producto alimenticio en el que más gastan los hogares ecuatorianos, después del pollo entero fresco y el pan blanco. Ese fue el último reporte del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), a mayo de 2026.
Dado que este producto alimenticio significa el 4,6% del gasto total de un hogar, la incidencia de una fluctuación en los precios puede percibirse en el día a día. De ahí, la alerta entre los consumidores sobre cómo han variado estos valores en los mercados del país.
Según cifras de la Encuesta de Superficie y Producción Agropecuaria Continua (Espac) del INEC, a 2025 estaban contabilizadas 3,2 millones de cabezas de ganado en todo el país. "El ganado vacuno registró un decrecimiento del 6,8% con relación a 2024; la región Sierra concentra la mayor cantidad de cabezas de ganado con un 52,6% a nivel nacional, seguida por la Costa con el 39,1%, y la Amazonía con el 8,2%".
Fernando Rosero, vicepresidente de la Asociación de Ganaderos de Santo Domingo (Asogan) y presidente de Asociación de Criadores de Nelore (raza carnica cebuina), explica lo que sucede en estos momentos con el sector de ganado cárnico, que ha impactado en los precios de la carne.
¿Cuáles son las razones del incremento del precio de la carne?
El precio de la carne ha estado subiendo desde hace un año más o menos. Agropesa (una filial de Corporación Favorita) es la que marca, en parte, el precio real de la carne de calidad aquí en el país. Y la razón de que el precio haya subido es por desabastecimiento. Sin embargo, la falta de oferta no es algo solo de Ecuador, sino que es una situación que ocurre en el mundo.
¿Por qué falta oferta?
Porque la agricultura de hoy es totalmente tecnificada. Los productores se orientan cada vez más hacia producciones que les den mayor rentabilidad. La ganadería ve resultados en al menos cinco años y necesita grandes extensiones de tierra. Y eso, contra otro tipo de producciones como cacao, café, palmito, rosas, camarones, le deja en desventaja competitiva. Entonces, el productor hace lo que tiene que hacer: escoge una mejor opción para vivir y va dejando la ganadería aparte.
A esto se suma una reducción en el hato ganadero del país. Hasta el 2020 creció a 4’486.022 animales y desde ese año comenzó a decrecer en forma sostenida a un ritmo del 6,1%.
Por otro lado, para mantener el 1,1 millones de animales de matanza promedio anual, el nacimiento de 719.552 animales (2024, un buen año) no alcanza. Si a esto sumamos 241.796 animales de reducción normal del hato y otros 113.000 animales muertos, tenemos un faltante de 262.000 animales para cubrir la demanda interna. ¿Por dónde ingresan o los provee el Espíritu Santo?
¿El impacto también llega a las grandes empresas ganaderas?
Ecuador no tiene grandes empresas de ganadería. La reforma agraria rompió la agricultura industrial, al crear minifundios. Hoy, el 69% de los productores tiene hasta 15 cabezas. Eso es unos 210.000 productores, que se mantienen porque hacen lo que han hecho siempre, pero el rato que vienen las nuevas generaciones todo eso se vende.
Por otro lado, solo hay 6.900 productores que tienen 70 cabezas o más. Y para que un productor pueda mandar a sus hijos a la universidad, probablemente debería tener unas 300 cabezas. En ese universo, quedaremos unos 3.000 productores en el país. Esa es la verdadera realidad. Si no conseguimos una mejora de rentabilidad, no a través de precio, sino otras acciones, va a seguir perdiendo espacio la ganadería y va a seguir subiendo el precio de la carne.
¿Están perdiendo espacio frente a la carne importada?
Creo que la carne importada más bien ha sido un beneficio para la producción nacional, porque ahora tenemos un mercado educado, que sabe lo que es un buen corte de carne. Al cliente en el supermercado no le importa pagar USD 30 el kilogramo por una buena carne uruguaya, argentina, etc.
¿El aumento del precio de la carne se ha dado solo a nivel de mercado minorista?
No, ha sido a todo nivel. El mercado de la carne y los precios están siendo monitoreados a lo largo de toda la cadena de producción.
¿Hay futuro para la ganadería en el país?
Nuestro problema no es la falta de recursos, sino la baja eficiencia reproductiva por una deficiente implementación de herramientas de manejo que no requieren técnicas sofisticadas, que son; vacunas e implementación de época de servicios a escala nacional, inseminación artificial y testeo de toros reproductores.
Con eso, podríamos subir a un nivel intermedio de 60% a 75% de parición, lo que cubriría nuestra demanda interna ya que con esos 1’060.000 nacimientos posibles, más 200.000 animales de descarte, principalmente hembras, cubriríamos las necesidades internas y ahí si podríamos exportar.
La ganadería ecuatoriana enfrenta un desafío estructural: producir más carne con un hato que ha mostrado señales de estancamiento y retroceso.
Sin embargo, el potencial de mejora continua siendo alto. El futuro de la carne bovina del Ecuador dependerá menos del tamaño del hato y más de la capacidad del sistema para transformar pasto en terneros de manera rentable, competitiva y sostenible.
¿Qué falta desde el lado estatal?
Ecuador no tiene firmado un protocolo sanitario con Colombia y reiteradamente se ha negado a hacerlo. Los gremios tienen mucha preocupación del ingreso de ganado y leche desde ese país. ¿De dónde llegan 262.000 animales que se faenan en nuestros camales sin cifras que lo sustenten?
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