‘Regalo de Dios’, el proyecto de un exarquero profesional que entrena a niños en el distrito más inseguro de Guayaquil
En el noroeste de Guayaquil, un esmeraldeño retirado del fútbol enseña a niños y jóvenes las tácticas para dominar el balón y, lo más importante, la disciplina "para llegar a ser alguien".

Imagen que muestra a Byron Vera Perea, exarquero profesional, dirigiendo a niños del equipo de fútbol Sueño Guayaquileño. 25 de junio del 2026.
- Foto
Primicias
Autor:
marjorie Ortiz
Actualizada:
Compartir:
Colgó los guantes, pero su pasión por el fútbol aún latía en su corazón. Con más vocación que recursos nació Regalo de Dios, el proyecto con el que un exarquero que ha jugado en media docena de equipos comparte su amor por el deporte y rescata a decenas de niños de Socio Vivienda, un sector agobiado por la criminalidad en el noroeste de Guayaquil.
Los fuertes rayos del sol no alteran el horario en el que, a diario Byron Vera, de 47 años, entrena con 35 niños en el plan habitacional Sueño Guayaquileño, inaugurado en febrero de 2025 y ubicado en medio de las ciudadelas Socio Vivienda 2 y 3, en el distrito Nueva Prosperina, donde se han reportado 158 asesinatos en el primer semestre de 2026.
Les enseña en dos grupos: Siete acuden en la mañana, de 08:30 a 10:00, mientras que 27 asisten en la tarde, de 15:00 a 18:00. Todos sus alumnos escuchan atentos sus indicaciones. “Vamos a hacer lo siguiente: toco el balón, lo conduzco, avanzo y le doy pase a un compañero”, repite.
En Sueño Guayaquileño no hay agua potable, faltan contenedores para acumular los desechos, los moradores deben caminar 15 minutos para llegar al paradero de un bus que los lleve a cualquier lugar y un extraño solo ingresa tranquilo con resguardo policial, como lo hizo PRIMICIAS la mañana del 28 de mayo del 2026, con el apoyo del distrito policial Prosperina.

Byron Vera Perea conoce las carencias y riesgos de vivir en el noroeste de Guayaquil. Desde 2016 habita en Socio Vivienda 2, donde la tarde del 6 de marzo de 2025 ocurrió la mayor masacre registrada en la historia reciente en una zona urbana, que dejó 19 muertos, incluidos menores de edad, matanza solo comparable con las que suceden en las cárceles.
“Tomé la decisión de ayudar a mi comunidad, porque me di cuenta de que no hay quién les apoye, me dio la idea de poner una escuelita acá, que los niños se diviertan, hagan deporte, porque el encierro no ayuda, les hace pensar cosas malas, en cambio acá se divierten, hacen amigos, aprenden a trabajar en equipo, a lidiar con el fracaso y con el éxito”.
Byron Vera Perea
Con la práctica del deporte, este arquero retirado quiere evitar que el circulo de violencia envuelva a más niños en el noroeste de Guayaquil. A mediados de mayo decidió armar su equipo de fútbol y, aprovechar la fiebre del mundial 2026 para convocar a chicos y grandes en una de las canchas del plan Sueño Guayaquileño.
“Estamos aquí con este proyecto que se llama Regalo de Dios, el objetivo es sacar a los niños adelante y que se diviertan, lo más importante es formar personas, que tengan disciplina que les va a ayudar a lo largo de toda su vida, si tenemos disciplina vamos a ser algún día alguien”, les aconseja a Álex, Ethan, Dery, Thiago o Yamilé, algunos de sus alumnos.
El fútbol enseña a tener un orden en la vida, les recalca a niños de entre 5 y 12 años que lo miran con curiosidad y atención. “El fútbol ayuda a mantener la mente ocupada, a cuidarse físicamente, a superarse y buscar salir adelante”, les dice mientras enseña, corrige, bromea y también quita el balón para que los chiquitos corran a buscar la pelota.
Ethan, de 12 años, quiere ser arquero como Byron. Estudia en las tardes en la escuela fiscal Manuel Rendón, ubicada en Socio Vivienda 1, junto al colegio réplica Vicente Rocafuerte, en el distrito educativo Pascuales.
“Me gusta bastante el fútbol, creo que lo tengo en la sangre, quisiera ser arquero como el profesor, o quizás delantero, me gusta mucho entrenar”.
Ethan, integrante del equipo de fútbol Regalo de Dios
Yamilé, de 11 años, cursa el sexto año básico y quiere ser delantera. Entrena duro entre los varones y busca la pelota con esfuerzo. “El fútbol no es solo para los hombres, también es para las mujeres”, dice Yamilé, quien también estudia en Socio Vivienda 1.
Todos sus jugadores provienen de Sueño Guayaquileño y Socio Vivienda, todos son de escasos recursos. Byron improvisa los entrenamientos con los pocos implementos deportivos que tiene, pero se nota que le faltan balones, conos, platos, escaleras de agilidad; y los niños necesitan zapatos adecuados, canilleras, medias largas y equipos.
“Necesitamos auspiciantes, nos gustaría colocar césped sintético en la cancha, mejorar el lugar, que es de la comunidad, comprar chalecos para los niños, no tenemos uniformes, necesitamos el apoyo de todos”, pide Byron y comparte su número telefónico (0968914167) para que lo contacten quienes deseen impulsar su equipo Regalo de Dios, que ya participa en campeonatos.
Trayectoria profesional
Byron Vera Perea ha jugado en al menos unos seis equipos de fútbol y en la selección de Esmeraldas, desde que descubrió su pasión como arquero y se vinculó, a los 18 años, en el club Esmeraldas Petrolero, allá por el año 1996. En 1998 fue contratado en el club Olmedo de Riobamba y se integró en 2003 al Santa Rita de Vinces.
“Fui arquero de la selección de Esmeraldas, en 2010 jugué en el Deportivo Quevedo, también en el Deportivo Mocache, mi último equipo fue el Deportivo Tambo, en Cañar, me retiré en 2015”.
Byron Vera, entrenador de fútbol
Mientras observa cómo sus alumnos acatan sus órdenes, Byron Vera se mira en ellos con nostalgia, pero también con esperanza “Hoy tenemos un partido con Barcelona en Chongón, el fin de semana vamos a jugar en Miraflores (Complejo Deportivo del Guayas Fedeguayas). Lo más importante es formar personas, que los niños no se pierdan”.

Compartir: