Miércoles, 24 de abril de 2024

Los ecuatorianos están entre los que menos viajan en avión

Autor:

Gabriela Coba

Actualizada:

23 Jun 2023 - 5:29

Los impuestos, el deterioro del poder adquisitivo y la falta de conexiones llevan a los ecuatorianos a hacer pocos viajes en avión al año.

Imagen referencial de pasajeros en el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre de Quito, el 17 de febrero de 2023.

Autor: Gabriela Coba

Actualizada:

23 Jun 2023 - 5:29

Imagen referencial de pasajeros en el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre de Quito, el 17 de febrero de 2023. - Foto: Aeropuerto Quito/Twitter

Los impuestos, el deterioro del poder adquisitivo y la falta de conexiones llevan a los ecuatorianos a hacer pocos viajes en avión al año.

Cada ecuatoriano realiza apenas 0,44 viajes aéreos al año, según un reporte de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), presentado a inicios de junio de 2023.

Es decir, que cada ciudadano registra menos de un vuelo anual.

Se trata de una de las cifras más bajas de América. Y si se consideran solo grandes mercados del continente, es la menor, explica Peter Cerdá, vicepresidente Regional para las Américas de la IATA.

Por ejemplo, las personas en Costa Rica tienen casi tres veces más viajes aéreos que los ecuatorianos, con 1,26 vuelos por persona.

Y si se compara con Canadá o Estados Unidos, el número de viajes per cápita es seis veces mayor frente al de Ecuador. Cada ciudadano de esos dos países hace casi tres viajes aéreos al año.

¿Por qué realizan pocos viajes?

El principal motivo es el precio de los pasajes aéreos, que es elevado en comparación con otros países de la región, pese a que en junio disminuyeron las tasas aéreas Eco Delta y Ecuador Potencia Turística.

El precio de los boletos aéreos no solo incluye el costo de los servicios de las aerolíneas, sino también las tasas aeroportuarias, el impuesto al combustible y el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Las tasas aeroportuarias, que cobran los operadores de las terminales aéreas a los viajeros, son el componente que más eleva los precios de los pasajes actualmente.

El Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre de Quito es una de las terminales de la región con la tasa aeroportuaria más cara, que llegó a USD 56,30 por pasajero en 2022. Lo dice un estudio de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA).

En cambio, la tasa aeroportuaria que se cobra en el Aeropuerto José Joaquín de Olmedo de Guayaquil es de USD 28,50 por viajero.

El encarecimiento también responde a que Ecuador tiene la mayor tarifa de aterrizaje y estacionamiento de Latinoamérica.

Un avión debe pagar USD 1.751 en promedio para cubrir esos rubros. Eso es 63 veces la tarifa de aterrizaje y estacionamiento de Costa Rica, donde los costos aeroportuarios llegan a USD 28.

En ese contexto, los ecuatorianos optan por viajes más largos por carretera porque no pueden pagar un vuelo, debido a que enfrentan el deterioro del mercado laboral y la pérdida de su poder adquisitivo.

"Si queremos más personas volando, tenemos que tener más boletos asequibles", dice Frederico Pedreira, director de Operaciones de Avianca.

Por eso, representantes del sector y el mismo Gobierno consideran que las tasas se pueden reducir.

"Desde el Gobierno hemos hecho nuestra parte (...) Ahora les invitamos a los gobiernos autónomos a revisar sus tarifas, su infraestructura", afirma el ministro de Turismo, Niels Olsen.

Faltan mangas

A pesar de los costos elevados de las operaciones aéreas, falta infraestructura en Ecuador.

Por ejemplo, el aeropuerto de Quito tiene siete pasarelas de embarque y desembarque (mangas), lo que es poco para el número de pasajeros que llegan, sostiene Pedreira.

El Aeropuerto Internacional General Eloy Alfaro de Manta también presenta problemas de infraestructura. Todavía no está claro cómo va a abastecer de combustible a los aviones de Copa Airlines y de Avianca que empezarán a volar en pocos días hacia Panamá y Galápagos.

En ese contexto, la aerolínea Copa Airlines considera la posibilidad de abastecer sus aviones en Panamá para que puedan recorrer la ruta de ida y vuelta.

Pero, una mayor carga de combustible significa menos ingresos porque las aeronaves deberán operar con una capacidad menor de pasajeros, de 60%, dice Christophe Didier, vicepresidente Global de Ventas y Distribución de Copa Airlines.

Esos problemas deben abordarse para incentivar más rutas y frecuencias y, así, democratizar los viajes aéreos, concluye el vicepresidente Regional para las Américas de IATA.

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