Martes, 23 de abril de 2024

"La Conaie se mueve entre el juego electoral y el de las movilizaciones"

Autor:

Adriana Noboa

Actualizada:

15 Nov 2021 - 0:03

Fernando García, antropólogo experto en política y movimientos sociales, explica cómo funciona la agrupación indígena y cuáles son los problemas que existen ahora a su alrededor.

El movimiento indígena marcha hacia Carondelet para una reunión con el Ejecutivo, el 4 de octubre de 2021.

Autor: Adriana Noboa

Actualizada:

15 Nov 2021 - 0:03

El movimiento indígena marcha hacia Carondelet para una reunión con el Ejecutivo, el 4 de octubre de 2021. - Foto: EFE / José Jácome

Fernando García, antropólogo experto en política y movimientos sociales, explica cómo funciona la agrupación indígena y cuáles son los problemas que existen ahora a su alrededor.

Pese a las disidencias internas y los problemas de liderazgos en la Conaie, este es el movimiento social más estructurado del país y con mayor convocatoria. Con su brazo político, Pachakutik, incluso alcanzaron el tercer lugar en las presidenciales de 2021.

El antropólogo especialista en política y movimientos sociales, Fernando García, habló con PRIMICIAS sobre las características de la Conaie y cómo ha ido evolucionando.

Además, están los problemas internos y externos que enfrenta la organización, especialmente porque los gobiernos de turno no logran entender sus lógicas y estrategias.

¿Qué representan la Conaie y el movimiento indígena en Ecuador?

La Coanie es una de las organizaciones de los pueblos y nacionalidades indígenas. No hay que olvidar que históricamente primero surge la Federación Ecuatoriana de Indios en 1944, en 1982 aparece la Fenocin del Partido Socialista, luego aparece la Conaie en 1986 y finalmente la Feine a finales de los 90.

La Conaie no es la única representante de los pueblos indígenas, pero sí es la más grande y con mayor representación, con filiales en la Amazonía, la Sierra y la Costa.

Y hay que recordar que en muchos de los levantamientos indígenas las tres organizaciones fueron juntas a las protestas. Luego se diferenciaron por distintos motivos políticos. Por ejemplo, estuvieron juntas en las mesas de negociación de octubre de 2019, pero la Feine salió porque empezaron a discutir el tema del aborto. Y ellos, al ser evangélicos fundamentalistas no estaban de acuerdo.

¿Por qué entonces la Conaie toma tanto protagonismo?

Porque son los que tienen mayor visibilidad social y en los medios. La Feine y la Fenocin son más de bajo perfil.

Llama mucho la atención que después de la reunión con el presidente Guillermo Lasso, el pasado miércoles, quien tenía que hablar era Leonidas Iza, pero también tenían que hablar los dirigentes de la Feine y la Fenocin. Los medios hacen ese juego, piensan y creen que la Conaie es el único referente y eso no es cierto.

¿Cuál es la diferencia entre las últimas dirigencias de la Conaie y las de los 90?

Por ejemplo, la alianza con Lucio Gutiérrez causó un rompimiento muy fuerte al interior de la Conaie. Luego la oposición que tuvieron con el presidente Rafael Correa también fue muy fuerte, la filial de la Ecuarunari de Chimborazo se separó de la organización y hubo disidencias como la de Mario Conejo en Otavalo y Auki Tituaña de Cotacachi.

Y en 2014 tuvieron una crisis muy fuerte por eso, pero en esas elecciones seccionales consiguieron un buen resultado. Y ya para este 2021 se presentaron con Yaku Pérez y lograron un muy buen resultado.

Ahí jugó un papel importante el que tengan un brazo político propio, Pachakutik.

Hay que diferenciar la Conaie de Pachakutik. El movimiento político nace en 1995 y han tenido una participación electoral bastante limitada, nunca superaron el 5% de votación nacional. Pero en diversas regiones como Cotopaxi son la primera fuerza electoral, a diferencia de la Costa.

Pero con Yaku Pérez logran casi el 20% de la votación y 27 asambleístas, algo que no había pasado porque han tenido varios candidatos: Freddy Elhers, Lucio Gutiérrez en alianza y Luis Macas que obtuvo el 1%.

Los últimos resultados cambiaron sustancialmente el comportamiento electoral del movimiento y les fortaleció. Aunque también es resultado, de alguna manera, del movimiento de octubre de 2019.

Pero por diferencias internas Yaku Pérez se desafilió.

Eso fue un error político, porque perdió el capital político que tenía al desafiliarse. Y podía haber tenido proyecciones para las próximas elecciones. Y más aún si el bloque legislativo tuviese un buen desempeño.

Estos últimos liderazgos son distintos, incluso hay un cambio generacional.

Evidentemente que sí. Están los dirigentes históricos, Nina Pacari, Luis Macas, Antonio Vargas, Leonidas Iza, y las circunstancias también han ido cambiando.

Pero el levantamiento de 2019 fue muy particular y hubo un compás de cambio. Fue muy raro porque hubo infiltración correísta y de grupos de izquierda radical, así como una fuerte estigmatización y racismo. Los anteriores levantamientos tuvieron otro carácter, menos violento, menos agresivo.

Luis Vargas, que fue dirigente achuar de muchos años, y Leonidas Iza, que fue dirigente de Cotopaxi, dieron un giro en la estrategia política, aunque no conozco mucho sus influencias ideológicas y políticas.

¿Qué cambió?

Ellos están desgastando algunas estrategias políticas que, en algún momento de la historia del movimiento fueron importantes. Por ejemplo, el alza de los precios de los combustibles ya se discutió en 2001 y 2003 y fueron motivos de varios levantamientos.

Pero ahora están desgastando ese mismo tema de los precios de los combustibles.

Por otro lado, el movimiento indígena usa dos estrategias: una legal, electoral, de participación y otra de movilización. No es ilegal, pero es un mecanismo político que puede pasar el límite de lo legal.

Ellos templan el cable y luego lo sueltan y lo hacen bien con estas dos estrategias. Ellos se basan mucho en el derecho constitucional a la resistencia.

Por más de que sea legal y constitucional, los gobiernos de turno no lo aceptan.

Los gobiernos de turno no acaban de entender cómo funciona eso. Y el problema de los gobiernos es que nunca tienen buenos interlocutores con el movimiento indígena y se pierden muy rápidamente. Es un fallo político. Por ejemplo, ahora llega el presidente Guillermo Lasso y nombra como secretario de Pueblos a Luis Pachala, que no es un buen interlocutor.

En medio de este escenario, ¿cómo podemos ver a la figura de Leonidas Iza?

No sé qué perspectivas electorales tendrá Leonidas Iza, pero no tiene el capital político que tuvo Yaku Pérez en febrero de 2021. Si él se presentaba de candidato no hubiese ganado como lo hizo Pérez.

Y, hay que recordar, que hubo una confrontación en las primarias de Pachakutik, porque la Conaie desconoció a Leonidas Iza. Y pasó también algo interesante, cuando Jaime Vargas dejó de ser presidente de la Conaie desapareció del escenario político. Y eso pasa con los líderes cuando no dan el paso a la política.

Después de eso Iza se catapultó a la presidencia de la Conaie.

Sí, sube Iza, pero con muchos cuestionamientos, por lo que dicen desde dentro, que hubo procesos no tan claros para su nombramiento. Por lo que si termina el periodo, no va a pasar nada con su figura.

La Conaie y Pachakutik deberían tener otros líderes visibles para su representación política y electoral.

¿Podría ser que eso ocasionó las nuevas disidencias internas en la Conaie?

Es difícil decir si tiene o no gran legitimidad, siempre habrá diferencias. Es que ha habido una estigmatización de Leonidas Iza desde 2019 y él no era el presidente de la Conaie. Era presidente del Movimiento Indígena de Cotopaxi, pero Iza parecía el presidente de la Conaie y no Jaime Vargas.

Lo que pasa es que Iza es un dirigente nuevo, más interesante y formado.

Y no hay que olvidar que hay una pugna histórica regional dentro de la Conaie, por eso se han alternado los presidentes entre amazónicos y andinos. Esto no es fácil de llevar y se va a mantener.

Para este periodo de la Conaie se esperaba, incluso, que sea presidida por una mujer.

Es el caso de María Andrade, que fue la otra candidata de la Conaie. Una de las cosas que se hicieron en la asamblea general previo al nombramiento de Iza fue decidir que nombrarían a una mujer como su presidenta.

Pero Iza y su grupo se fueron contra eso, porque le estaban quitando votos y hubo un manejo poco claro de la votación.

Leonidas Iza es un líder importante, pero me parece que es efímero. Y si tiene aspiraciones políticas debería que decirlo con claridad.

Para eso requeriría de la aceptación de Pachakutik, donde también hay disidencias.

Hay una constante pugna entre el movimiento social, Conaie, y el movimiento político, Pachakutik, y creo que se va a seguir observando.

Y al movimiento indígena más le convendría una figura que preserve el capital político que ganó Yaku Pérez y que, además, lo aumenten para acceder al poder. Claro, si algún rato quieren llegar a eso.

Además, ningún otro partido puede compararse. Pachakutik tiene un buen nivel organizativo y de movilización, tienen convocatoria. Y son los únicos que realmente responden a sus bases y mandantes, deciden las cosas colectivamente. Las decisiones no las toma solo Iza, se toman en asambleas. No funciona como los clásicos partidos que han sido totalmente 'cacicales'.

Y hay que entender que no es un partido solo de indígenas, también hay mestizos, basta con mirar a sus asambleístas. Y es bueno que tengan apertura, pero también tienen pugnas de poder.

Hablando de la Conaie, ¿basta con que tengan convocatoria de sus propias bases? Parecería que han ido perdiendo fuerza.

El movimiento indígena ahora está haciendo, inteligentemente, alianzas con otros sectores sociales. En la reunión del pasado miércoles, por ejemplo, estuvieron los arroceros, los pequeños productores de la Costa.

Y eso se ve en las movilizaciones, cuando han convocado en la Costa hay manifestaciones, pese a que allá no tiene fuerza. Y ellos necesitan alianzas porque si no no van a lograr mayor cosa.

Aunque son alianzas coyunturales, porque no han logrado ampliar su base.

¿Qué diferencia a la Conaie de los otros movimientos sociales?

La diferencia fundamental está en que los otros movimientos sociales no tienen una estructura organizativa tan organizada como la de la Conaie, ellos tienen densidad organizativa. Además, si uno se fija, por ejemplo, en el movimiento sindical ellos no han renovado a sus dirigentes. La Conaie sí lo ha hecho, para bien o para mal.