La libertad definitiva de Jorge Glas depende de dos trámites

Política

Autor:

Mario Alexis González

Actualizada:

30 Nov 2022 - 5:25

Jorge Glas, exvicepresidente de la República, segundos después de abandonar la Cárcel 4 de Quito, el 28 de noviembre de 2022. - Foto: Daniel Molineros / API

La libertad definitiva de Jorge Glas depende de dos trámites

Autor:

Mario Alexis González

Actualizada:

30 Nov 2022 - 5:25

La revocatoria de la medida cautelar que le otorgó la libertad provisional a Jorge Glas y la solicitud de unificación de sus penas se tramitarán en simultáneo.

La segunda liberación del exvicepresidente Jorge Glas, ocurrida el 28 de noviembre de 2022, tuvo un ambiente muy distinto a cuando salió del CRS Cotopaxi, el 10 de abril de 2022.

En abril, Glas lució vivaz y triunfante, salió de la cárcel con traje oscuro, gafas de sol y exhibía un arete en su oreja izquierda. Apenas abandonó el centro de rehabilitación social pronunció un discurso y encabezó una caravana hacia Guayaquil, que se detuvo en varios pueblos para saludar a sus simpatizantes.

Ya en Guayaquil, el exfuncionario sentenciado dos veces por corrupción, participó de un mítin político y dio declaraciones públicas.

Estuvo libre durante 40 días hasta que la Corte Provincial de Santa Elena anuló el habeas corpus que favoreció su salida en primera instancia y tuvo que volver a prisión. Esta vez a la Cárcel 4 de Quito.

El exvicepresidente Jorge Glas, a su salida de la cárcel de Cotopaxi, el 10 de abril de 2022.

El exvicepresidente Jorge Glas, a su salida de la cárcel de Cotopaxi, el 10 de abril de 2022. API

El 28 de noviembre de 2022, fue liberado de nuevo, gracias a una medida cautelar dictada por el juez Emerson Curipallo de Santo Domingo.

Pero ahora, su salida de la cárcel fue distinta, menos eufórica. Esta vez lucía cansado, reemplazó el traje por un abrigo, las gafas por lentes de aumento, y el arete por un cuello ortopédico.

No se detuvo a hablar con sus simpatizantes ni con los medios de comunicación, sino que abordó un vehículo y se fue del lugar, sin caravana ni mítines. Sus abogados no han querido confirmar su destino y su nuevo lugar de residencia.

Solo informaron que se dedicará a recuperar su salud, presuntamente afectada por su estadía en prisión.

Esta actitud guarda más coherencia con el informe médico -de cuando se tramitó el habeas corpus de abril pasado- que detalló que el exfuncionario padece un cuadro psiquiátrico grave, además de una serie de otras dolencias.

Dos frentes

Al igual que en abril de 2022, en esta ocasión la liberación de Jorge Glas no está en firme.

Cuando el Gobierno informó que acataría el fallo judicial y que dejaría salir al político, aclaró que interpondría una solicitud de revocatoria a la medida cautelar emitida por el juez Curipallo.

Hasta las 18:30 del 29 de noviembre, el Servicio de Atención a Personas Privadas de la Libertad (SNAI) no confirmó la presentación de ese recurso. Y tampoco en el Sistema Informático de Trámite Judicial (Satje) se refleja el ingreso de la solicitud.

En la argumentación de la solicitud de la medida cautelar, la defensa jurídica de Glas alegó falta de celeridad en el trámite de los recursos administrativos para la prelibertad del exvicepresidente.

El exfuncionario había interpuesto dos veces un recurso de unificación de penas para que se haga el cómputo del cumplimiento de las mismas y se viabilice la prelibertad.

Pero ambas fueron negadas porque estaba pendiente el caso Singue, por el que Glas podía haber sumado una nueva sentencia. El 10 de noviembre de 2022, la Corte Nacional de Justicia (CNJ) declaró nulo el caso y la sentencia de primera instancia, de ocho años.

Ante eso, los abogados de Glas consideraron que la prelibertad debió agilizarse.

Pero según el SNAI, la nulidad del caso Singue aún no ha sido notificada formalmente, por lo que todavía no había sido analizada y la medida cautelar no procedía.

Más allá de lo que pasé con esa la medida cautelar, la libertad definitiva de Glas se definirá en otra instancia. Tras el fallo del caso Singue, el 11 de noviembre de 2022, el exvicepresidente volvió a solicitar la unificación de penas.

Ese caso lo asignaron a la jueza Soledad Manosalvas, quien recientemente falló a favor del asambleísta Fernando Villavicencio y ordenó que sea reintegrado a la Asamblea, tras ser suspendido.

La jueza ya recibió las cerca de 1.400 hojas que constan en el expediente penitenciario de Glas. Antes de convocar a la audiencia para su trámite, solicitó que se certifique cuáles son las sentencias que tiene el solicitante.

Curipallo, un juez polémico

En 2022, la justicia ha ordenado tres veces la liberación de Glas. La primera la dispuso Diego Moscoso, exjuex de Manglaralto, quien fue destituido luego del polémico fallo.

La segunda boleta de libertad fue emitida por el juez Banny Molina de Portoviejo. Esa decisión nunca fue ejecutada, pero a Molina se le inició un sumario administrativo. Molina, además, fue llamado a juicio y está en arresto domiciliario por otro caso.

En la tercera orden de libertad de Glas, el responsable es el juez Emerson Curipallo, de Santo Domingo, quien es juez desde agosto de 2015 y antes fue secretario de la Fiscalía.

Además, la Contraloría registra cargos como coordinador y servidor público nivel 7 en el Ministerio de Industrias, entre 2012 y 2014.

En esos años, Rafael Correa era presidente de la República, y el titular de esa Cartera de Estado era Ramiro González, también prófugo de la justicia por un caso de corrupción en el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).

Como juez, Curipallo ha tenido, al menos, otros dos fallos polémicos.

El 20 de septiembre de 2022, Curipallo liberó a Steven Navarrete, alias Cuyuyui‘, y a Santiago Madrid, alias Madrid‘, presuntos miembros de bandas narcodelictivas. También dictó medidas cautelares por supuestas violaciones de derechos en el trámite de una acción de protección.

En febrero de 2021, ‘Cuyuyui’ habría intentado atentar contra uno de los cabecillas de la banda Los Choneros. Ese crimen no se concretó, pero el intento habría sido uno de los detonantes de la masacre carcelaria que ocurrió en febrero de 2021 en cuatro cárceles del país, y dejó 79 muertos.

Alias ‘Madrid’, en cambio, había sido sentenciado por asesinato y capturado en 2015. Constaba como el quinto más buscado en Los Ríos.

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