El movimiento indígena insiste en el fraude y estos son sus cinco argumentos

Política

Autor:

Adriana Noboa

Actualizada:

24 Feb 2021 - 0:05

Integrantes del equipo de campaña del candidato Yaku Pérez muestran cajas con actas con presuntas inconsistencias numéricas, el martes 23 de febrero de 2021, en Quito. - Foto: José Jácome / EFE

El movimiento indígena insiste en el fraude y estos son sus cinco argumentos

Autor:

Adriana Noboa

Actualizada:

24 Feb 2021 - 0:05

La teoría del supuesto fraude electoral en primera vuelta que denuncia el candidato de Pachakutik, Yaku Pérez, y su equipo tiene diversas aristas. Con esto esperan conseguir el recuento de votos de 16.000 juntas.

Cada vez hay más elementos que, según el movimiento indígena, prueban su teoría de un supuesto fraude electoral en los comicios presidenciales del 7 de febrero de 2021, que dieron como finalistas a los candidatos Andrés Arauz y Guillermo Lasso.

Sin embargo, aunque todos repiten el discurso del presunto fraude, con el paso de los días cada dirigente añade ideas y argumentos sobre lo que habría sucedido durante el escrutinio. El eje central se mantiene en el sistema informático electoral y las actas de resultados.

Es por eso que Pachakutik y dos filiales de la Conaie, la Ecuarunari (Sierra) y la Conaice (Costa), marcharon desde Loja hasta Quito, para defender los votos que aseguran tener y reclamar transparencia electoral.

El candidato Yaku Pérez acudió al Consejo Nacional Electoral (CNE), para presentar un recurso de objeción, que deberá ser analizado por la entidad. Si esto no da paso al recuento de votos, el movimiento indígena acudirá al Tribunal Contencioso Electoral (TCE) para impugnar los resultados.

Estos son los principales argumentos que sostiene Pachakutik sobre el presunto fraude:

  • 16.000 actas con presuntas inconsistencias

    La dirigencia de Pachakutik y su candidato presidencial llegaron al sur de Quito alrededor de las 09:00. Ahí se unieron a los simpatizantes que los esperaban y marcharon hasta el parque El Arbolito, en el centro norte.

    Una vez que arribaron a su tradicional punto de resistencia, presentaron 12 cajas “con más de 16.000 actas con inconsistencias”.

    Marlon Santi, coordinador nacional de Pachakutik, resumió la denuncia en actas alteradas y actas sin firmas.

    Mientras que Pérez, con Manuela Picq susurrándole al oído y corrigiéndole constantemente, indicó que hay actas en las que no cuadran los votos con el número de sufragantes, otras en las que varía el número de electores que ejercieron su derecho al voto en las actas de resultados presidenciales y legislativos.

  • Los votos van a diferentes candidatos

    El candidato presidencial, Yaku Pérez, previamente había hablado de un fraude confabulado entre Guillermo Lasso, Rafael Correa y Jaime Nebot, para impedir que él pase a la segunda vuelta y darle el triunfo al líder del movimiento Creo.

    Y a medida que pasaron los días y los argumentos, los votos que supuestamente fueron sustraídos a Pérez cambiaron de destino.

    En la primera rueda de prensa después de las votaciones, el candidato presidencial dijo que sus votos estaban siendo trasladados a Xavier Hervas, de la Izquierda Democrática.

    Después, el candidato a la Asamblea, Salvador Quishpe, dijo que hay un 10% de votos del candidato Andrés Arauz que no le pertenecen. Mientras Pérez decía que con su propio conteo él mismo salía ganador de la primera vuelta.

    Y, finalmente, en sus últimas declaraciones en Quito, Pérez explicó que los votos que, según él, le robaron fueron asignados a los candidatos Giovanny Andrade y César Montúfar.

    Con sus nuevos cálculos, Pérez afirma que podría recuperar 180.000 votos. Ya que calcula que les han quitado un promedio de dos o tres votos por acta.

  • Las papeletas equivocadas

    El presidente de la Conaice, Javier Aguavil, sostiene que las papeletas de binomios presidenciales que se imprimieron con un error habrían sido utilizadas en los comicios para configurar parte del un supuesto fraude electoral.

    Por eso exigió que la autoridad electoral demuestre que ese material está bajo custodia. Esto pese a que las papeletas iniciales eran de color morado, pero al constatar el error las nuevas versiones se imprimieron en color verde, precisamente para evitar confusiones.

  • El sistema propio de control

    Esta es la primera denuncia que hizo Pachakutik. El mismo domingo 7 de febrero, horas antes de finalizadas las votaciones,

    Yaku Pérez informó a la opinión pública que el sistema de control electoral de su organización intentó ser vulnerado. Según los dirigentes, el sistema recibió ataques desde China y Estados Unidos con el objetivo de restarle votos y que así no se descubra la manipulación de datos.

  • El sistema electoral

    La denuncia por presunto fraude electoral también apunta al software de escrutinios, donde la dirigencia indígena afirma que se habrían alterado los resultados.

    El 12 de febrero, los representantes de Pachakutik interpusieron una denuncia penal ante la Fiscalía, que dispuso que el domingo 21 de febrero, agentes del grupo de informática forense de la Policía accedan a los servidores del CNE para recolectar información y realizar un peritaje.

    Pérez también pidió la intervención de la Contraloría con una auditoría del sistema.

    Y en esta ocasión Pérez recordó las fallas que tendría el sistema al contar los votos de las actas con supuestas inconsistencias. Por lo que, tras dejar el pedido de objeción en el CNE, el movimiento indígena marchó nuevamente hacia la Fiscalía para acompañar a su candidato a rendir declaraciones.

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