Logo de Primicias

Suscríbete a nuestras notificaciones para recibir las últimas noticias y actualizaciones.

Lo Último
Temas:
  • José Serrano
  • Ecuador en positivo
  • Migrantes por el mundo
Martes, 1 de septiembre de 2026
  • Home
  • Lo Último
  • Política
    • Consulta popular 2025
  • Economía
    • Empresas
    • Reputación en Acción
  • Seguridad
    • Sucesos
  • Quito
  • Guayaquil
  • Jugada
    • #Elamarilloquenosune
    • #Eldeportequequeremos
    • Mundial 2026
    • Tabla de posiciones de la LigaPro 2026
  • Sociedad
    • Especial terremoto
  • Trending
    • TV y Streaming
    • Música
    • Gastronomía
    • Cine
    • Cultura
    • Agenda
  • Firmas
  • Internacional
  • Gestión Digital
  • Podcast
  • Juegos
  • Telegram
  • X Twitter
×
  • Telegram
  • X Twitter
  • Lo Último
  • Política
    • Consulta popular 2025
  • Economia
    • Empresas
    • Reputación en Acción
  • Seguridad
    • Sucesos
  • Quito
  • Guayaquil
  • Jugada
    • LigaPro
    • Fútbol
    • La Tri
    • Tabla de posiciones LigaPro 2026
    • Tabla de posiciones Copa Libertadores 2025
    • Tabla de posiciones Eliminatorias Mundial 2026
    • Tabla de posiciones Copa Sudamericana 2025
    • Mundial 2026
    • Más deportes
    • Ciclismo
    • #Elamarilloquenosune
    • Dónde ver
  • #ElDeporteQueQueremos
    • En el podio
    • Los protagonistas
    • La fórmula del triunfo
    • El lado B
  • Sociedad
    • Especial terremoto
  • Trending
    • TV y Streaming
    • Música
    • Gastronomía
    • Cine
    • Cultura
    • Agenda
  • Ciencia y Tecnología
  • Firmas
  • Internacional
  • Gestión Digital
  • Especiales
  • Podcast
  • Juegos
Videos
NEWSLETTERS

Leyenda Urbana

Fernando Villavicencio: “muerto, pero no vencido”

Thalía Flores y Flores

Periodista; becaria de la Fondation Journalistes en Europa. Ha sido corresponsal, Editora Política, Editora General y Subdirectora de Información del Diario HOY. Conduce el programa de radio “Descifrando con Thalía Flores” y es corresponsal del Diario ABC

Actualizada:

01 sep 2026 - 05:55

Compartir:

  • X Twitter
  • Telegram
ÚNETE A NUESTRO CANAL

La frase “muerto, pero no vencido” la he escuchado toda la vida y me ha sonado siempre estremecedora. De origen desconocido, es probable que esté emparentada con aquella latina “vulneratus nom victus”: “herido, pero no vencido”.

Debe haber sido finales de julio de 2023 o inicios de agosto de ese año cuando Fernando Villavicencio, candidato a la Presidencia de la República, en una entrevista en televisión, aludiendo a su determinación irrenunciable de librar a Ecuador de las mafias, dijo: “muerto, pero no vencido”. Y la frase cobró una dimensión extraordinaria.

Y cuando apenas días después, el 9 de agosto de 2023, fue cruelmente asesinado, tras un acto de campaña, conmovió hasta las lágrimas, por el insólito realismo.

La frase regresó a mi mente tras mirar el último capítulo de la serie documental sobre el magnicidio de Fernando, titulado “La patria o la mafia” que, Amanda y Tamia Villavicencio, sus hijas, han difundido en cadena nacional y en redes, fruto de un inmenso trabajo para juntar las piezas hasta dejar al descubierto el complot que llevó al horrendo crimen.

Sobre el amor filial y el talento para revelar la siniestra estructura criminal reflexionaba, cuando la noticia de que el poderoso exministro del correísmo, José Serrano, llegaba deportado por Estados Unidos se difundió por el país, y Fernando Villavicencio se hizo más presente aún, pero en mi mente lo ubiqué en Sarayacu, en la profundidad de la Amazonía, en la provincia de Pastaza, cobijado por el maravilloso pueblo indígena, para resguardar su vida y la de sus compañeros de lucha Cléver Jiménez y Carlos Figueroa, perseguidos por el poder.

Habían sido sentenciados a 18 meses de prisión por una justicia torcida y servil en una contrademanda interpuesta por Correa, a quien habían denunciado por lesa humanidad, por la incursión de militares al hospital de la Policía, el 30 de septiembre de 2010, que perdieron, obviamente.

Se refugiaron en Sarayacu.

Cómo habrá sido el odio y la venganza de quienes creían que el poder les duraría para siempre que, cuando descubrieron que estaban en la Amazonía, mandaron helicópteros para hacer sobrevuelos rasantes y un avión Super Tucano a dar vueltas y amedrentar a los indígenas.

El propio ministro del Interior, José Serrano, llegó a un pueblo cercano a exigir le entreguen a los “prófugos”, y el Gobierno amenazó enviar al Ejército llevando la tensión a niveles insostenibles.

Villavicencio, Jiménez y Figueroa decidieron salir de Sarayacu. Y los indígenas, que nunca les abandonaron, los escoltaron hacia una ruta segura de escape.

De esas vivencias, Fernando escribió el libro “Sarayacu, la derrota del jabalí”, que encierra una leyenda ancestral del pueblo amazónico sobre una premonición que habla de vencer los peligros y el miedo para defender sus principios.

De allí fue al Perú y se juntó con periodistas locales para seguir investigando al poder. La revelación de uno de los mayores negociados de intermediación petrolera con Petrochina, con un perjuicio para el país de USD 2.200 millones, causó revuelo.

Las denuncias de Fernando pasarán a la historia porque con ellas quitaba a la gente la venda de los ojos para que mirara a los falsarios que se hacían pasar por gobernantes de “manos limpias”. Y porque fueron a la justicia.

Rafael Correa, parte de su Gabinete y 10 empresarios fueron sentenciados por el caso Soborno 2012-2016; Jorge Glas por Odebrecht y dos casos más; y, Lenín Moreno, por SinoHydro, aunque no está en firme, al ser de primera instancia.

Los casos Metástasis, Purga y otros no podrían ser entendidos sin las revelaciones que Fernando Villavicencio hizo como periodista, luego como asambleísta y después como candidato presidencial.

Quedó en la memoria cuando, como presidente de la Comisión de Fiscalización, encaró a José Serrano, quien, desde Miami, reconoció el cheque por USD 230.000 que su pareja había recibido de Jorge Chérrez, involucrado en el caso Isspol, que Fernando se lo mostró.

“Es una decisión de vida”, dijo cuando le preguntaron por qué seguía arriesgándose sacando a la luz la corrupción.

Durante la campaña presidencial recibió amenazas. “Te vamos a quebrar si no te callas”, le decían, y su creencia de que, sin el contubernio de la clase política, no era posible que el crimen organizado se hubiese expandido por el país, se volvió certeza. Y habló de un narco Estado.

“A nosotros esta democracia nos ha costado la vida”, dijo, en su último mitin, en el colegio Andersson, en Quito.

Y lo mataron.

Y entonces, uno se da cuenta de que, como si se tratase de una profecía autocumplida, Fernando Villavicencio está muerto, pero no vencido. Trascendió.

  • #Fernando Villavicencio
  • #José Serrano
  • #Ecuador
  • #lucha contra la corrupción
  • #correísmo
  • #magnicidio
  • #Justicia
  • #Rafael Correa
  • #corrupción

Noticias Relacionadas

Firmas

Fernando Villavicencio: “muerto, pero no vencido”

Leer más »

Firmas

La responsabilidad política no necesita sentencia

Leer más »

Firmas

José Serrano, el poder es vano. Y por villano ¡a cana, tirano!

Leer más »

Firmas

Oficialistas, dudosos y opositores

Leer más »

Firmas

Monserrath Astudillo y el arte de reírse de las primeras veces

Leer más »

Firmas

El intocable

Leer más »

article.theLast

  • Telegram
  • X Twitter
  • Quiénes somos
  • Regístrese a nuestra newsletter
  • Sigue a Primicias en Google News
  • #ElDeporteQueQueremos
  • Tabla de Posiciones Liga Pro
  • Referéndum y consulta popular 2025
  • Etiquetas
  • Politica de Privacidad
  • Portafolio Comercial
  • Contacto Editorial
  • Contacto Ventas
  • RSS

©Todos los derechos reservados 2026