A cuatro meses del estiaje, empresas de Ecuador buscan implementar sus propias plantas eléctricas; el tiempo juega en contra
Las empresas que más energía consumen en Ecuador tienen seis meses para cumplir la disposición del Gobierno de contar con su propia autogeneración de electricidad. Empresas con menos consumo también han hecho inversiones, como medida de prevención.

Imagen referencial de la mina de cobre Mirador, en Zamora Chinchipe
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El sector comercial y el industrial demandan juntos alrededor del 46% de la energía eléctrica en Ecuador, por lo que la época seca o de estiaje -cuando se desploma la generación de la centrales hidroeléctricas- es un desafío para sus operaciones.
Se espera que el estiaje en Ecuador comience este año dentro de cuatro meses; esto es, en octubre de 2026; y podría extenderse hasta marzo de 2027.
Lo que preocupa es que, según el Ministerio de Ambiente y Energía, el déficit de generación eléctrica en ese período podría llegar a 1.300 megavatios de potencia (MW), pero solo se han contratado hasta ahora 55 MW de nueva energía termoelétrica.
Además la central termoeléctrica Esmeraldas I sufrió un incendio el 5 de junio y estará fuera de operación hasta un año, con lo que el sistema pierde 125 MW para este estiaje.
¿Cómo enfrentan las empresas este escenario?
Grandes consumidores de electricidad tienen más presión
En seis meses se cumple el plazo que fijó el Gobierno para que las empresas que más energía eléctrica consumen en Ecuador cuenten con sistemas de generación para abastecer su propia demanda, por lo dispuesto en el decreto ejecutivo 32 de junio de 2025.
A esto se suma que el Ministerio de Energía anunció que en este 2026 va a renegociar contratos ya firmados con mineras. La minería industrial es uno de los sectores que más energía consume.
La intención de la renegociación es que las mineras cuenten con 100% de autogeneración eléctrica en los nuevos proyectos. Uno de los contratos que se renegociará es el de la mina de cobre Cascabel, en Imbabura.
El decreto ejecutivo 32 incluye solo a las empresas que están en las líneas de Alto Voltaje 1 (AV1) y Alto Voltaje 2 (AV2). En el grupo AV2 están:
- La mina Mirador, de la empresa Ecuacorriente.
- La mina Fruta del Norte, de la empresa Lundin Gold.
- La acerera Novacero.
- La acerera Adelca.
Las cuatro empresas juntas demandan un poco más 230 megavatios de energía, según el Operador Nacional de Electricidad Cenace.
Esto equivale casi a lo que el Gobierno esperaba por generación con los fallidos contratos de Progen y Austral, que eran 241 megavatios. Por esos polémicos contratos, el Gobierno desembolsó USD 168,9 millones.
Y en el grupo AV1 están otras empresas con alto consumo de electricidad, como cementeras. Según la Cámara de Industrias de Guayaquil, en Ecuador hay alrededor de 160 empresas en el segmento AV1, la mayoría, en Guayas.
¿Qué empresas ya han comenzado a invertir?
Con el tiempo corriendo, algunas empresas del segmento AV2 ya han anunciado avances para cumplir el decreto ejecutivo. El problema es que, en algunos casos, construir las plantas de generación puede tomar más de un año.
Por ejemplo, Lundin Gold anunció el pasado 8 de junio que firmó un contrato de compra de energía renovable con la empresa Barka Capital, para la provisión de 20 megavatios de potencia (MW), que es la cantidad de energía eléctrica que demanda la mina Fruta del Norte.
María Cristina Acosta, directora de Ambiente y Permisos de Lundin Gold, dijo que la energía la generará Hidroquest, una hidroeléctrica propiedad de Barka Capital. El complejo está a punto de concluir su construcción y se estima que empiece a generar en agosto o septiembre.
Así, Hidroquest proveerá los 20 MW a Fruta del Norte a una tarifa variable.
Otra empresa del grupo AV2 que ya anunció avances es Novacero. La acerera va a construir dos mini centrales hidroélectricas, de 50 MW cada una, para lo que invertirá USD 180 millones.
"Esperamos que no sea más allá de seis u ocho meses. Inmediatamente entramos a construcción, lo que durará entre dos años y medio y tres", dijo la empresa el pasado 11 de junio.
También hay esfuerzos de otras empresas que no están en el grupo de mayores consumidores de electricidad.
Por ejemplo, Ideal Alambrec, anunció este mes, que montará una planta fotovoltaica que le permitirá autoabastecerse con energía solar y cubrir un 30% de sus necesidades de electricidad en sus operaciones.
Otro ejemplo es del Plasticaucho, dueña de la marca de zapatos Venus. Xavier Cuesta, gerente General de esta empresa, explicó que la empresa invirtió en una pequeña hidroeléctrica.
"Además, está por llegarnos un segundo generador para estar preparados para cualquier eventualidad. Con eso, estamos preparados para soportar una problemática similar a la de 2024", dijo Cuesta a PRIMICIAS en mayo.
Con las dos plantas la empresa podrá autogenerar 3,5 MW, lo suficiente para cubrir sus operaciones.
La mayor parte de la autogeneración es de emergencia
Y es que por el déficit de generación en estiaje, desde 2024 el Gobierno ha dejado de proveer energía eléctrica a empresas de varios sectores, y les ha pedido que usen sus propios generadores.
El más reciente episodio ocurrió el pasado 17 de marzo de 2026, cuando Cenace pidió a algunas empresas privadas encender sus generadores para que se autoabastezcan de electricidad ante la caída de la operación de una las principales hidroeléctricas del país, Coca Codo Sinclair.
De ahí que empresas que no están obligadas a tener autogeneración ya han hecho inversiones para tener plantas, como medida de prevención, dice Rodrigo Gómez de la Torre, presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano.
"La prevención es una manera de reducir costos, los cortes de luz de 2024 hicieron que muchas empresas buscaran opciones para tener algo de autogeneración y tener más certezas".
Rodrigo Gómez de la Torre, presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano.
Juan Carlos Navarro, presidente de la Cámara de Industrias de Guayaquil, dice que el sector empresarial tiene alrededor de 300 a 400 megavatios de potencia (MW) de autogeneración, pero mucho de eso corresponde a generación para situaciones de emergencia.
"Sin conocer si el estiaje será igual de severo como lo fue en 2024, desde aquella época las empresas, y en particular el sector industrial, ha venido invirtiendo en generadores eléctricos que en su mayoría son de emergencia", dice Navarro.
Esto significa que no cubren el 100% de la demanda de potencia o el tiempo que se necesita para producir, "que en muchos casos en las 24 horas toda la semana".
"La autogeneración del sector empresarial ayuda a paliar la situación ante los apagones, pero no de manera total".
Juan Carlos Navarro, presidente de la Cámara de Industrias de Guayaquil.
Navarro añade que, por ahora, hay empresas que están priorizando inversiones que les permitan producir con mayor eficiencia, reducir desperdicios, asegurar continuidad operativa.
"El sector productivo sigue dependiendo de que el servicio público de energía eléctrica sea eficiente, oportuno y estable para ejecutar sus operaciones con normalidad".
Juan Carlos Navarro, presidente de la Cámara de Industrias de Guayaquil.
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