Construcción de la variante definitiva del SOTE, el oleoducto petrolero más antiguo de Ecuador, comenzará en 2028
Hasta mayo de 2026, Petroecuador ya ha construido 10 variantes provisionales del SOTE ante los riesgos de la erosión regresiva, pero la solución definitiva es la construcción de un nuevo trazado del ducto que, pase por la margen derecha del río.

Un grupo de trabajadores realiza labores en la variante del trazado del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), el 28 de mayo de 2026.
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Petroecuador
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Redacción Primicias
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Está en marcha la fase precontractual para determinar las características que tendrá el contrato de Ingeniería, Adquisiciones y Construcción (EPC por sus siglas en inglés) para la construcción de la variante definitiva del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), el más antiguo de Ecuador.
Así lo confirmó el gerente de la empresa estatal Petroecuador, que está a cargo del SOTE, la principal arteria petrolera del país.
La variante definitiva de este ducto es una obra clave para el sector petrolero, debido a la amenaza del avance de la erosión regresiva del río Coca que provocó una rotura del ducto en abril de 2020 y varias suspensiones de operación desde entonces.
"Es un un contrato de EPC que estamos buscando estructurar y sacar adelante para traer un socio que desarrolle infraestructura, traiga los equipos y pueda prever un período de 'payback' para su inversión", explicó Maag el pasado 20 de agosto de 2026, durante el Seminario de Cooperación Energética entre Corea y Ecuador, realizado en Quito.
¿Por qué es urgente la obra?
La erosión regresiva es un extraño fenómeno que provoca el socavamiento del lecho del río y el desmoronamiento de sus márgenes.
Y, por las roturas y suspensiones en el SOTE, causadas por la erosión regresiva en el río Coca no se pudo transportar unos 23,5 millones de barriles de petróleo y se dejaron de percibir USD 1.124 millones entre 2020 y 2025.
Así alerta un reporte interno de la Subgerencia de Oleoductos de la empresa estatal Petroecuador. El informe muestra que hubo al menos 13 interrupciones en el transporte de crudo entre 2020 y 2025 por el avance de la erosión regresiva del río Coca.
Hasta mayo de 2026, Petroecuador ya ha construido 10 variantes provisionales de su tubería ante los riesgos de la erosión, pero la solución definitiva es la construcción de un nuevo trazado del ducto que pase por la margen derecha del río.
La construcción comenzaría en 2028
Según Maag, el proceso precontractual se realizaría hasta finales de 2026 y para 2027 se lanzaría el concurso. Ese mismo año (no dijo en qué mes) se adjudicará el contrato para construir la variante definitiva.
Con lo que, para 2028 comenzaría la construcción de la variante definitiva, ocho años después de que comenzó el fenómeno de la erosión regresiva del Río Coca.
El gerente de Petroecuador dijo que esta y otras obras asociadas relacionadas con el transporte de petróleo, tendrán un costo de USD 200 millones.
Las obras relacionadas son el poliducto Shushufindi-Quito, la construcción de la Estación de Bombeo número 3 del SOTE, así como obras de protección contra la erosión regresiva y lateral del Río Quijos, explicó Maag.
Hasta 2016, el SOTE venía operando a su plena capacidad, que son 360.000 barriles diarios de petróleo, pero luego el transporte de petróleo ha caído de forma progresiva.
En 2025, el SOTE transportó 260.550 barriles diarios de petróleo; esto es un 0,29% menos que en 2024.
Y entre enero y julio de 2026 el SOTE ha transportado 304.919 barriles de petróleo por día, un incremento de 33% frente a iguales meses de 2025. Esto, debido a que en 2025, el SOTE sufrió varias roturas, como el de marzo, que obligó a declarar fuerza mayor y se suspendieron exportaciones de petróleo.
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