Luego del Mundial 2026: cómo recuperarse de la resaca financiera
Salir del Mundial con buenos recuerdos no siempre significa salir con las finanzas en orden. Viajes, restaurantes, camisetas, televisores o reuniones para ver los partidos pueden dejar una factura que muchas personas recién descubren cuando llega el estado de cuenta de la tarjeta de crédito. Por ello, es recomendable hacer un “reinicio financiero” antes de que esos gastos se conviertan en un problema de largo plazo.

Hinchas se toman fotos con la Copa gigante de Lego del Mundial en el Rockefeller Center en Nueva York, el 9 de julio de 2026.
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Santiago Guerrero / PRIMICIAS
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El Mundial FIFA 2026 terminó, pero para muchas personas empieza otra etapa: revisar cuánto costó realmente vivir la experiencia. Los gastos asociados a este tipo de eventos suelen ir mucho más allá del presupuesto inicial. A los boletos, hospedaje o entradas de quienes viajaron se suman consumos pequeños como comidas, bebidas, transporte, souvenirs o compras impulsivas, que terminan elevando significativamente el gasto final.
Bertha Romero, especialista en finanzas personales de Finanzas On, explica a GESTIÓN que el primer paso no es entrar en pánico, sino entender cuál es la situación real. “Lo primero es comparar lo que realmente gastaste con lo que habías planificado. Si estás usando ahorros destinados para otros objetivos, no puedes pagar el saldo total de la tarjeta o incluso debes retrasar otros pagos, son señales claras de que esos gastos sí afectaron tus finanzas”, explica.
¿Cómo saber si el Mundial afectó realmente tus finanzas?
No siempre el problema aparece de inmediato. En muchos casos, la llamada “resaca financiera” comienza semanas después, cuando llegan las facturas o disminuye el dinero disponible antes de terminar el mes.
Entre las principales señales están:
- El dinero se acaba antes de finalizar el mes.
- Se dificulta pagar servicios básicos u otras obligaciones habituales.
- Se empieza a utilizar la tarjeta de crédito para cubrir gastos cotidianos como supermercado o transporte.
- Se recurre al fondo de emergencia para cubrir gastos corrientes.
- Aumentan el estrés y la preocupación por el dinero.
Romero señala que también es importante revisar si el consumo habitual cambió de forma importante. “Si normalmente tu tarjeta registra consumos por USD 2.000 y este mes aparece un estado de cuenta por USD 5.000, ya sabes que existe un desfase que está impactando tus finanzas.”
El error más común: seguir gastando como si nada hubiera pasado
Cuando aparece una deuda importante, muchas personas intentan ignorarla o continúan utilizando la tarjeta de crédito esperando resolver el problema después.
Para Romero, ese suele ser el mayor error. “Pagar únicamente el mínimo de la tarjeta debe ser una excepción y no una regla. Lo recomendable es cubrir el saldo total; si no es factible, al menos elaborar un plan para cancelar la deuda en el menor tiempo posible, priorizando aquellas con las tasas de interés más altas”.
También recomienda evitar solicitar nuevos créditos para cubrir gastos de consumo, ya que eso únicamente traslada el problema hacia adelante.
Los pequeños gastos también pasan factura
Muchas veces el problema no fue el pasaje o el hotel, sino todos los consumos pequeños realizados durante el evento. Cafés, bebidas, comidas rápidas, aplicaciones de transporte, recuerdos o compras espontáneas pueden representar cientos de dólares al final del viaje.
Romero recomienda revisar detenidamente los movimientos bancarios y los estados de cuenta.
“Hoy prácticamente todo queda registrado en tarjetas o billeteras digitales. Incluso muchas aplicaciones ya clasifican automáticamente cuánto gastaste en restaurantes, entretenimiento o transporte. Esa es la mejor forma de descubrir cuánto representaron esos gastos que parecían pequeños”.
¿En qué consiste un “reinicio financiero”?
Después de un periodo de consumo elevado, la especialista recomienda hacer un “reinicio financiero” para volver a tomar el control del presupuesto. Esto implica:
Elaborar un diagnóstico real de ingresos, gastos y deudas.
Eliminar o posponer gastos que no sean indispensables.
Ajustar el presupuesto a la nueva realidad financiera.
Definir un plan específico para cancelar las deudas.
Retomar el hábito del ahorro, aunque inicialmente sea con un monto menor.
“Si antes ahorrabas el 10% de tus ingresos y ahora solo puedes ahorrar el 2%, hazlo. Lo importante es no perder el hábito mientras estabilizas nuevamente tus finanzas.”
¿Cuánto tiempo toma recuperarse?
No existe una respuesta única. Todo depende del monto gastado, del nivel de endeudamiento y de la capacidad de pago de cada persona.
Según Romero, algunas personas pueden recuperarse en dos o tres meses, mientras que otras necesitarán mucho más tiempo si adquirieron deudas elevadas. La señal de que el equilibrio financiero volvió aparece cuando:
Se pagan las obligaciones puntualmente.
Ya no es necesario utilizar nuevas deudas para cubrir gastos corrientes.
Se puede volver a ahorrar de forma constante.
El presupuesto termina el mes con saldo positivo.
Cinco pasos para salir de la resaca financiera
Romero resume el proceso en un checklist práctico:
Calcular exactamente cuánto se gastó y cuánto se debe.
Priorizar el pago de las deudas más costosas.
Reducir o eliminar temporalmente gastos no esenciales.
Elaborar un presupuesto realista para los próximos meses.
Recuperar el hábito del ahorro tan pronto como la situación lo permita.
La mejor estrategia para el próximo gran evento
La especialista asegura que la mejor forma de evitar una nueva resaca financiera es empezar a planificar desde ahora. Eso implica ahorrar con anticipación, definir un presupuesto máximo y evitar financiar experiencias de corto plazo con deudas que tardarán años en pagarse. “No se trata de dejar de disfrutar. Se trata de planificar para que un evento de dos semanas no termine convirtiéndose en una deuda que te acompañe durante varios años”.
(*) Periodista Gestión Digital.
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