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#SumarJuntos ha impulsado la ayuda en dos direcciones: en primer lugar, hacia las personas más vulnerables y, después, a la sociedad en su conjunto. En este esfuerzo ha sido fundamental el papel de las compañías ecuatorianas en los peores momentos de la pandemia. Ropatex y Almacenes De Prati son algunas de las empresas que no dudaron en sumarse al fideicomiso.

REDACCIÓN #SUMARJUNTOS

“Uno de mis trabajadores que vive en una zona rural salía de su casa a las cinco de la madrugada con su camioneta; luego caminaba una hora y media hasta llegar a la zona urbana donde nosotros podíamos entregarle los materiales para que pudiera fabricar las mascarillas y batas en su casa. Era su único salario para mantener a tres hijos pequeños y a su esposa”.

Pamela Gómez responsable de Ropatex

La de Ropatex es una de las historias que refleja el reto de las empresas en los primeros meses de la pandemia. Con las fronteras cerradas, sin importaciones de material sanitario, sin libertad de movimiento para poder trabajar, esta empresa recorrió Ecuador en busca de todo el material necesario para fabricar mascarillas y batas.

Las empresas ecuatorianas han demostrado su grandeza ante una situación de crisis nacional.

De la micro a la macro ayuda

Ropatex cuenta habitualmente con unos ciento cincuenta trabajadores, reducidos al 30% en las semanas de confinamiento, y ha logrado fabricar un millón de tapabocas quirúrgicos y doscientas mil batas para abastecer a los hospitales. Para lograr su objetivo de fabricación, Pamela Gómez consiguió tejer una red de más de doscientas personas a las que distribuyó la maquinaria necesaria para trabajar desde sus casas, organizando mini equipos de trabajo por todo el país.

He querido devolver un poco de todo lo que nos ha dado nuestro país”.

#SumarJuntos ha contribuido a que muchas familias en riesgo económico hayan tenido acceso a un salario en la época de crisis. Y que esos más de doscientos trabajadores hayan fabricado los insumos que los hospitales necesitaban urgentemente.

Un gigantesco esfuerzo logístico

Mirar hacia adelante sin pensar en las limitaciones

A pesar de todas las dificultades que ha superado, su motivación y agradecimiento a cada persona que ha colaborado se ha mantenido intacta desde el momento en que decidió involucrarse en #SumarJuntos y ese es precisamente el consejo que Pamela Gómez daría a cualquier pequeña empresa para ayudar en una situación extraordinaria: “Nunca dejen de mirar hacia adelante, que las limitaciones no les cieguen; juntos somos mejores”.

La unión y colaboración de la empresa privada es fundamental para enfrentarse a un problema mundial”.

Almacenes De Prati, bajo el liderazgo de Priscilla Altamirano, no dudó en transformar su preocupación por la situación del país en una ayuda económica concreta.

Su aportación se sumó al del centenar de empresas privadas que se han unido al fideicomiso y que han aportado cerca de seis millones, importe destinado a los recursos dedicados a contener la propagación del virus y atender a los enfermos.

Compartir valores, tomar acción

“Con Banco Pichincha compartimos valores y #SumarJuntos ratifica un propósito común de compromiso con la comunidad”, afirma Priscilla Altamirano. Por eso, su primera preocupación ha sido velar por sus empleados, colaboradores y clientes y, con la misma fuerza, colaborar en todo lo posible para acompañar y contribuir a la sociedad ecuatoriana.

Conscientes de la necesidad de recursos sanitarios, con su compromiso, la empresa ha colaborado en la adquisición de insumos, equipos de bioseguridad, tratamientos médicos, pruebas rápidas, entre otros. Sin descuidar en ningún momento las necesidades de adaptación que la situación requería para atender a su actividad comercial y a sus empleados.

Estar vinculados a un propósito de contribución a la sociedad es prioritario para ayudar cuando más se necesita”.