Teletrabajo, cupos de venta de gasolina y compensaciones, así viven distintos países el actual alza de precios del diésel y la gasolina, ¿y Ecuador?
El aumento de los precios de los combustibles ha llevado a países a tomar medidas temporales como revisar la modalidad de trabajo, reducir el impuesto al consumo de gasolina o ahorrar energía.

Una avenida con carros en la ciudad de Ofunato, en Japón, el 21 de abril de 2026.
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AFP
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Aunque la Guerra en Medio Oriente ocurre a miles de kilómetros de distancia, sus efectos se sienten en el bolsillo de millones de personas alrededor del mundo, de ahí que numerosos gobiernos han comenzado a aplicar medidas temporales para contener la abrupta alza del diésel y las gasolinas y sus efectos en las economías.
El petróleo WTI volvió a superar los USD 100 por barril: el 13 de mayo cerró en USD 101 por barril, muy por encima de los USD 67 registrados antes de la guerra en Medio Oriente.
Eso refleja que el mercado sigue afectado por las tensiones entre Estados Unidos e Irán. Y, aunque un acuerdo de paz llegue a darse, los analistas advierten que la normalización del suministro de petróleo tardará semanas.
Un paneo general, a partir de un informe de la Agencia Internacional de Energía del 29 de abril de 2026, permite vislumbrar la complejidad de la crisis y los esfuerzos de los gobiernos por mitigarlas.
Medidas de ahorro: de trabajo remoto a limitar uso del carro
Muchos países promovieron trabajar desde casa para reducir el uso de transporte y, con ello, la importación de diésel y gasolinas.
Los países asiáticos se encuentran entre los más afectados, pues dependen en un 85% del petróleo de Medio Oriente. Desde marzo adoptaron medidas de ahorro de combustible ante la emergencia.
En Indonesia se realiza teletrabajo los viernes. En Myanmar, el teletrabajo es obligatorio los miércoles.
En Corea del Sur las autoridades prohibieron conducir ciertos días a la semana según la matrícula del carro. Además, las autoridades recomendaron a los ciudadanos que se duchen menos tiempo y carguen sus teléfonos durante el día para ahorrar electricidad.
Y en las Islas Maldivas (suroeste de la India) se vende temporalmente cilindros de gas de uso doméstico a medio llenar.
Mientras tanto, Sri Lanka (sur de Asia) impuso un sistema nacional de racionamiento en la venta de combustibles a través de código QR, fijando límites semanales de combustible según el tipo de vehículo, por ejemplo, de 3,9 galones para automóviles.
En Bangladesh se impusieron límites diarios de venta de gasolina de 6,6 galones para cada carro, redujeron los horarios de trabajo y decretaron clases virtuales.
Pero no son los únicos que han tomado medidas. La semana laboral se redujo a cuatro días para funcionarios públicos en Pakistán.
En cambio, en Egipto, las oficinas gubernamentales cierran a las 18:00 desde el 28 de marzo de 2026, y gran parte del trabajo se efectúa de manera remota. En Jordania se prohibió el uso de aire acondicionado en las oficinas públicas.
Otras medidas temporales
Los países importadores netos de combustibles también están entre los más expuestos al alza internacional del petróleo, ya que dependen de compras externas para abastecer su mercado local. Además, suelen aplicar altos impuestos a las gasolinas y el diésel para desincentivar el consumo, por lo que el impacto en los precios al consumidor suele ser mayor cuando hay estos incrementos de precios.
Frente a este escenario, la mayoría de gobiernos de esos países ha optado por medidas temporales, evitando subsidios generalizados que puedan deteriorar las cuentas fiscales o incentivar un mayor consumo de combustibles fósiles en el largo plazo. Las ayudas se han concentrado en sectores sensibles, como el transporte público y los hogares de menores ingresos.
Por ejemplo, Corea del Sur entregó vouchers en efectivo al 70% de los hogares más vulnerables. Eso y otras medidas le costará al Gobierno de ese país unos USD 4.100 millones. Marruecos, por su parte, implementó apoyos directos para transportistas.
Otros países, que aplican fuertes tributos para desmotivar el uso de combustibles, decidieron bajar esos impuestos temporalmente. Entre ellos, figuran Alemania, donde el galón cuesta USD 9; España, donde cuesta USD 6,8; Reino Unido, donde cuesta USD 8; o Canadá, donde cuesta USD 5,8.
En Japón, las autoridades pusieron fin al impuesto provisional al diésel. Además, rebajaron desde marzo el precio de venta del galón de gasolina en USD 0,72 y ahora se vende por encima de USD 4. Todo esto, con un costo de unos USD 2.000 millones.
En el caso de Chile, además del congelamiento este año de las tarifas del transporte público en Santiago, el plan de mitigación del Gobierno incluye la entrega de un subsidio directo de unos 100 dólares mensuales durante seis meses a más de 100.000 conductores de taxis y colectivos.
¿Y Ecuador?
El impacto del incremento del precio del diésel y la gasolina en Ecuador ha sido gradual debido a que en el país rige un sistema de bandas de precios, lo que ha ayudado a amortiguar el golpe.
¿En qué consiste? Es un mecanismo que evita aumentos abruptos en los precios. Bajo este esquema los precios solo pueden subir en un 5% con relación al mes anterior independientemente del aumento en el mercado internacional. Si hay una diferencia entre el precio local y el internacional, la asume el Estado.
Así, aunque el precio internacional del diésel bordea los USD 5 por galón, en Ecuador se comercializa a un valor inferior debido al sistema de bandas, aplicado a las gasolinas desde junio de 2024 y al diésel desde diciembre de 2025, tras la eliminación de los subsidios.
No obstante, el precio del diésel está ya en USD 3,10 por galón en mayo de 2026.
Para mitigar los efectos de estas alzas y evitar un incremento en las tarifas del transporte público, el Gobierno implementó un plan de compensaciones temporales por siete meses dirigido a transportistas de carga, urbanos e interprovinciales, mediante depósitos en sus cuentas bancarias desde septiembre de 2025. Estas compensaciones fueron prorrogadas por un mes adicional.
En cuanto a los buses, las compensaciones fueron por ocho meses, hasta abril de 2026. Y aunque hay una ventana para prorrogar el beneficio por cuatro meses más, el Gobierno lo ha descartado y ha dicho que serán los municipios los encargados de evaluar un eventual ajuste en la tarifa del pasaje urbano.
En Ecuador no se han aplicado campañas de ahorro de energía pese a que en los cuatro primeros meses del año se disparó el consumo de la costosa generación termoeléctrica a diésel.
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