El capital político de Yunda, con altibajos dentro de la Alcaldía

Política

Autor:

Adriana Noboa

Actualizada:

6 Jun - 0:02

El capital político de Yunda, con altibajos dentro de la Alcaldía

Autor:

Adriana Noboa

Actualizada:

6 Jun - 0:02

El alcalde Jorge Yunda llegó al sillón municipal con el 21% de votos válidos. Pero su popularidad subió con los meses. En menos de un año, su gestión de la ciudad enfrentó dos momentos clave: el paro nacional y la pandemia.

El alcalde de Quito, Jorge Yunda, ocupa un puesto que muchos políticos anhelan. El sillón municipal está a una cuadra de distancia de Carondelet. Y hay quienes lo miran como una catapulta política para, después, cruzar la Plaza de la Independencia hacia el sillón presidencial.

Y es, precisamente, de lo que se habla en los pasillos de la política nacional. ¿Tiene el alcalde Yunda el capital político para llegar al Palacio Presidencial?

Lo que sí tiene es un buen punto de partida, Quito es el cantón más poblado del país. En 2019, dos millones de electores votaron en esa ciudad, de los 13,2 millones registrados en total ante la autoridad electoral.

Sin embargo, su creciente popularidad fue golpeada por los actos de corrupción en las dependencias municipales, donde su gabinete perdió cinco miembros en ocho días: dos secretarios y tres gerentes.

Yunda: de radiodifusor a político

Yunda es un personaje versátil: músico, médico, productor, locutor, empresario, presentador, dirigente deportivo y, además, político.

Ya en 2006, en su faceta de locutor y más conocido como ‘LoroHomero’, que es su usuario de Twitter, coqueteó con la política. Específicamente con Rafael Correa y Alianza PAIS, a quién entrevistó frecuentemente durante su primera campaña presidencial.

Fue así que, en los inicios del correísmo, llegó a presidir el extinto Consejo Nacional de Radiodifusión (Conartel), donde fue cuestionado por tener intereses en la adjudicación de frecuencias.

Dos años después dejó el cargo, a finales de 2008, pero no se desvinculó del todo del oficialismo. Y ‘LoroHomero’ fue candidato a asambleísta nacional por PAIS en 2013, pero no llegó. En 2017 repitió, pero como candidato provincial.

Yunda encabezó la lista de la circunscripción del Sur de Quito, que se llevó el 41% de los votos válidos y cuatro de los cinco escaños disponibles. Él obtuvo 223.305 votos y fue el candidato con más respaldo en toda la provincia.

Ya en el Parlamento, el ahora alcalde no pasó desapercibido. Por ejemplo, una vez que el oficialismo se fracturó, en agosto de 2017, dijo que los legisladores quedaron como hijos de padres divorciados, al referirse a la pugna entre Correa y su sucesor, el presidente Lenín Moreno.

Son varios partidos los que han visto la popularidad de ‘LoroHomero’ como capital político. Por eso es que en enero de 2018, el entonces prefecto de Guayas y líder del movimiento Centro Democrático anunciaba el fichaje de Yunda para sus filas.

Yunda lo desmintió al día siguiente y dijo que se trató de una reunión de trabajo con el entonces ministro de Relaciones Laborales, Raúl Ledesma. Y Jairala lamentó la decisión: “Yunda fue presionado y faltó a su palabra. Si fuera una novela el título sería “hola y adiós””.

Casi un año después sí cambiaba de camiseta, pero por la de Unión Ecuatoriana, partido del exfiscal general Washington Pesántez. A la vez que dejó su curul en la Asamblea para terciar por la Alcaldía de Quito.

Yunda fue el más votado, sí. Pero en una elección local bastante atípica por la excesiva fragmentación del voto. Hubo 18 candidatos al sillón municipal y ni siquiera el ganador superó el 30% de los votos válidos.

Su votación fue bastante similar a la que obtuvo para ser legislador (296.096). Incluso su predecesor, Mauricio Rodas, sin haber ocupado ningún cargo previo llegó a la Alcaldía con el 58% de respaldo.

Un año en la alcaldía: paro nacional y pandemia

El 14 de mayo Yunda cumplió su primer año a la cabeza del Municipio de Quito. Y, en tan poco tiempo, el alcalde ha enfrentado dos episodios históricos para la capital: el paro nacional de octubre y la pandemia de covid-19.

Desde que llegó al cargo, pese a las críticas a sus planes de campaña, su trayectoria política y su baja votación, su popularidad empezó a subir.

Para finales de septiembre, una encuesta regional lo ubicaba entre los alcaldes mejor evaluados de Latinoamérica, con el 53% de aprobación.

Y en octubre la ciudad fue escenario de fuertes enfrentamientos entre la policía y los manifestantes. Hubo quienes estaban en contra de las medidas económicas del Gobierno, así como quienes aprovecharon el caos para vandalizar la ciudad.

Imagen de archivo de manifestantes en Quito durante el paro nacional de octubre.

Imagen de archivo de manifestantes en Quito durante el paro nacional de octubre. EFE

El Ejecutivo trasladó su sede a Guayaquil y Quito quedó militarizada, sin contar con los daños a propiedades privadas y públicas, como el incendio al edificio de la Contraloría.

La gestión del Alcalde durante esa crisis fue duramente cuestionada por varios sectores. Fue llamado a la Asamblea Nacional para rendir cuentas sobre las medidas tomadas durante esas jornadas.

Yunda descartó haber formado parte de supuesto un plan para desestabilizar al Gobierno y se declaró como una “víctima de ataques injustificados” en ese sentido.

Pese a ello, en enero, según Perfiles de Opinión, su popularidad seguía sobre el 57%.

Y precisamente días antes de la emergencia sanitaria, el alcalde acudió a la Fiscalía para rendir su versión, ya que estaba acusado de un posible delito de omisión de funciones.

Aclaró que, durante el paro nacional, en la ciudad “nunca faltó el agua potable, el fluido eléctrico, el transporte municipal estuvo trabajando todo el tiempo y el aeropuerto nunca cerró”.

Esto ha sido algo que el alcalde Yunda ha cumplido, su intención de mantener los servicios de la ciudad fluidos. Y lo ha seguido haciendo, desde el 16 de marzo de 2020, que el Gobierno declaró el estado de excepción para atender la pandemia.

Lo que sí hizo fue suspender el transporte público como medida de prevención, que le ganó una pugna con el Ejecutivo. Sin embargo, Yunda no cedió y dispuso una serie de líneas de autobuses para el personal de los sectores estratégicos. Tampoco dudó al momento de cerrar los mercados de la ciudad.

Así, mientras el Gobierno Central concentraba sus esfuerzos en Guayaquil, que fue el epicentro de la pandemia, la Alcaldía de Quito preparaba centros de atención, albergues, morgues y hasta ataudes.

Además, varias recomendaciones de Yunda fueron tomadas en cuenta por el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional, para aplicarlas en todo el país.

Para abril, la consultora internacional Mitofsky ya ubicaba al alcalde capitalino como el segundo favorito del continente, incluso por sobre los alcaldes de Nueva York y Bogotá, con el 89% de aprobación.

 

Todas las previsiones y el extenso confinamiento capitalino, que pasó apenas a semáforo amarillo el 3 de junio, hizo que la popularidad de Yunda siga creciendo. Aunque no en todos los sectores, como el empresarial y el gubernamental.

Son tantos los comentarios y rumores sobre los acercamientos de distintas tiendas políticas con el alcalde ‘LoroHomero’, para su posible candidatura presidencial en 2021, que tuvo que desmentirlos.

El desplome de una gestión aplaudida

Con o sin aspiraciones presidenciales, en tres meses Yunda levantó un capital político significativo. Pese a la dureza de algunas de sus medidas de restricción y prevención.

Pero la capital no se ha visto afectada como Guayaquil, en su momento, pese a tener un mayor número de habitantes.

Uno de los movimientos más aplaudidos del alcalde fue la adquisición y gestión de pruebas para detectar el covid-19. Algo que ha sido criticado duramente en el trabajo del Gobierno Central.

Las mejores, traídas de Corea del Sur. Así las publicitaba el mismo Yunda. Y no solo eso, él participaba de los recorridos tomando las muestras.

Cada aterrizaje de cargamento en el aeropuerto Mariscal Sucre fue aplaudido en redes sociales y amplificado en los medios de comunicación. Pero el éxito no duró mucho.

A partir del 27 de mayo, tras el primer allanamiento de la Fiscalía a la Secretaría de Salud del Municipio, la administración de Yunda ha sido puesta en duda.

El alcalde Yunda ha pedido a todas las autoridades competentes que sigan con las investigaciones y que determinen responsabilidades. Además aceptó la renuncia de cinco de sus secretarios y gerentes, tras las polémicas.

Aunque Yunda no sea investigado por las autoridades, ya que no es el administrador directo de las empresas y secretarías municipales, sí tiene la responsabilidad política sobre quienes dirigían las entidades. Y eso ha salpicado su gestión de estos meses.

Además, aunque ‘LoroHomero’ lo niegue, al ser año preelectoral y dada la difícil posición de los otros posibles precandidatos a Carondelet, aún queda la sospecha en la opinión pública sobre el futuro político de Yunda.

¿Terminará su periodo en el Municipio o intentará cruzar la Plaza de la Independencia el próximo año?

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