La Izquierda Democrática renace como la cuarta fuerza política

Política

Autor:

Adriana Noboa

Actualizada:

11 Feb 2021 - 0:02

La Izquierda Democrática se alza como el cuarto partido más votado del país en 2021. - Foto: @xhervas.ec

La Izquierda Democrática renace como la cuarta fuerza política

Autor:

Adriana Noboa

Actualizada:

11 Feb 2021 - 0:02

El partido naranja consolidó su presencia en todas las provincias, especialmente en la sierra centro y norte. De la mano de Xavier Hervas y Wilma Andrade, recuperó también espacio en el Legislativo.

Estas elecciones generales 2021 implicaron una modificación en el mapa partidista del país. Uno de los grandes vencedores es la Izquierda Democrática, que obtuvo su mejor votación desde 1988, cuando puso como presidente a Rodrigo Borja.

La lista 12 no solo se llevó el cuarto lugar en la votación presidencial, sino también en la elección de legisladores. El partido naranja será también la cuarta fuerza política en la próxima Asamblea Nacional, con unas 17 curules.

Este éxito se consolida tras las administraciones de Wilma Andrade como su directora nacional y asambleísta.

Además, tras un largo silencio durante el inicio del periodo electoral, donde se rumoraban posibles acuerdos para una candidatura presidencial, la lista 12 optó por lanzar su propio binomio.

Y la candidatura del agroempresario Xavier Hervas causó aún más sorpresa, ya que no era conocido en la palestra política, ni militante de la organización.

Sin embargo, entre su campaña innovadora y sus propuestas programáticas impulsadas también por la estructura partidista, el candidato logró alcanzar al 15,89% de votos válidos, pese a competir contra la alianza Creo-PSC, el candidato del correísmo, el movimiento indígena y otros 12 candidatos más.

La segunda es la vencida

La Izquierda Democrática es uno de los partidos políticos con más trayectoria en Ecuador. Existe desde 1970 y, aunque desapareció por unos seis años, ahora funciona como una de las tiendas políticas más organizadas.

En 2013 la agrupación dejó de existir jurídicamente tras una crisis interna y la disputa por el control del partido. Pero dos años después, en 2015 y de la mano de Wilma Andrade, recuperó su casillero electoral.

Sin embargo, aunque su refundación generó expectativas, en las elecciones de 2017 no lograron lo que se esperaba. Apenas obtuvieron un 6,77% de votos válidos para la Presidencia, pese a aliarse con Pachakutik y Unidad Popular.

Es por lo que su decisión de optar por un binomio propio y ninguna alianza hizo que la opinión pública dude sobre su estrategia. Pero los resultados demuestran que, en esta segunda elección general desde su renacimiento, la nueva imagen del partido naranja logró llegar al electorado, particularmente joven en esta ocasión.

También le puede interesar:

Noticias relacionadas