Tantos beneficios, una decisión: arte y deporte en la rutina diaria
Coordinadora de Fomento Cultural y Artístico en CRISFE. Con 20 años de experiencia en organizaciones sin fines de lucro, lidera Artisteca, programa que desarrolla habilidades socioemocionales a través del arte y el juego.
Actualizada:
Llegó el verano… empezaron las vacaciones en la sierra; y ahora, ¿qué hacemos con los niños? Vacaciones es un tiempo que genera varias conversaciones: si bien se busca tiempos de disfrute en familia, también causa inquietud sobre la ocupación de niños y adolescentes por alrededor de10 semanas que están fuera de la escuela. Para el promedio de las familias ecuatorianas, una opción es dejar a los hijos al cuidado de un familiar. Tal vez, encontrar esparcimiento en un parque cercano, en algún espacio barrial, ojalá acceder a un curso vacacional. Aquí es donde el arte y el deporte se vuelven los mejores aliados para promover un desarrollo integral y saludable para niños y adolescentes.
Pintar, tocar un instrumento, escribir un cuento, jugar fútbol o hacer artes marciales son grandes actividades para el tiempo libre. El arte en todas sus expresiones promueve la creatividad y brinda a los participantes espacios seguros para expresarse y consolidar su identidad. En ámbitos comunitarios, el arte aporta y sostiene a la cultura, la identidad de los pueblos y la memoria colectiva, por tanto, es indispensable para la sociedad. También el deporte brinda espacios de desarrollo físico y mental al individuo aportando directamente a la salud de la sociedad; genera disciplina, trabajo colaborativo, desarrolla hábitos saludables. En nuestro país, el deporte es sin duda relevante gracias a figuras referentes a nivel mundial.
El arte y el deporte también constituyen un factor preventivo y de cuidado de la niñez. En Ecuador, donde la tasa de reclutamiento a menores de edad por parte de bandas criminales va en alza, promover la participación de niños y adolescentes en actividades sanas y seguras es una tarea prioritaria. Otra problemática que ha generado debate a nivel familiar y educativo es el tiempo de acceso a pantallas, redes sociales y juegos con violencia explícita a los que acceden menores de edad sin supervisión. Tim Ballard Foundation reporta que hasta un 80% de casos de secuestro de menores para trata de personas tuvieron su primer contacto a través de un dispositivo conectado a internet.
Entonces, ¿qué hacemos al respecto? Asegurar para niños y adolescentes acceso a actividades de buen uso del tiempo libre que garanticen su salud, cuidado y desarrollo integral. Unesco menciona que la participación en actividades de arte y deporte reducen drásticamente los niveles de estrés, ayuda a prevenir conductas de riesgo, facilita la integración social y promueven la paz. Además, los beneficios socioemocionales son múltiples: artes y deportes desarrollan en quienes los practican mayor autoconocimiento y dominio de sí mismos, mejor gestión de sus emociones y conciencia de su entorno, por tanto, mejora sus habilidades interpersonales y crea vínculos más sanos. Realizar actividades de esparcimiento, lúdicas o artísticas, generan oportunidades para toma de decisiones reflexionadas que, aunque inicialmente se plasman en un bastidor o en la cancha, posteriormente se traslada a la vida cotidiana.
Siendo las artes y el deporte tan favorables, las vacaciones no deberían ser el único momento en que niños las practiquen. Sin embargo, varios padres y madres se cuestionan si se debe dar espacio para estas actividades durante el año lectivo.
Estudios de Unesco demuestran que la práctica del arte y el deporte están vinculados al mejor rendimiento académico, pues estimulan el pensamiento crítico, la agilidad mental y la comunicación asertiva. También fomentan una educación inclusiva que valora las diversas capacidades y enseña a los estudiantes a participar activamente en su comunidad. Por su parte, Right to Play demuestra que el juego estructurado aporta al aprendizaje, estimula la memoria y la concentración. Al resolver desafíos dentro del juego, los niños aprenden a planificar y organizar, trasladando conceptos abstractos a su vida cotidiana. En definitiva, las experiencias artísticas y deportivas desarrollan en la niñez y adolescencia herramientas para la vida.
En el verano o en el invierno, en vacaciones o durante el año escolar, en la infancia o en la adultez… el arte y el deporte son aliados que desbordan beneficios por cualquier ángulo por el que se los mire. En la rutina de tu familia, ¿ya incluiste arte y deporte? Es el momento.