Marco Rubio llega a Ecuador por segunda vez, buscando ampliar la cooperación de lo militar a lo comercial
El Secretario de Estado de Estados Unidos inició una gira flash por América del Sur y anunció sus intenciones públicamente: alejar a Ecuador, Colombia y Perú de la influencia del Gobierno chino.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, habla durante la firma de los "acuerdos de Barranquilla", que realizó en Colombia, el 8 de agosto de 2026.
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EFE
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El secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró este martes que su mini gira por Colombia, Ecuador y Perú se produce en un momento de creciente alineamiento ideológico entre Washington y Latinoamérica, y que espera que el viaje depare "acuerdos comerciales sólidos". Y en ese contexto, llega a Quito este 9 de septiembre, para reunirse con el presidente Daniel Noboa.
"Compartimos con ellos numerosos intereses comunes, tanto en lo relativo a combatir el terrorismo y la delincuencia organizada transnacional en la región como en el ámbito de la cooperación económica", añadió el jefe de la diplomacia de Estados Unidos.
El secretario de Estado incidió en que Latinoamérica está en el centro de la estrategia de seguridad nacional de la Administración de Donald Trump, y recordó que una de las prioridades de la Casa Blanca es fortalecer la presencia estadounidense en la región.
Y Ecuador se ha convertido en uno de los mayores socios de Washington en la lucha antinarco. Ambos países actualmente llevan a cabo operativos contra embarcaciones presuntamente ligadas a las mafias en el Pacífico ecuatoriano.
Estas operaciones han sido criticadas dentro y fuera del país, debido a que las autoridades no han evidenciado aún que se trate de delitos, puesto que las lanchas han sido destruidas o 'desaparecidas'. Incluso, un grupo de congresistas demócratas intenta restringir las operaciones militares conjuntas en Ecuador, tras las numerosas denuncias de violaciones de derechos humanos.
Pero esta es sólo la faceta más reciente de una cooperación militar con la Casa Blanca que se ha disparado desde la entrada en vigencia de los tres acuerdos negociados y firmados por Guillermo Lasso, que permiten la actuación de los uniformados estadounidenses en el país, así como la coordinación de actividades en mar, aire y tierra.
Sin embargo, en esta segunda visita a Carondelet, Rubio prevé ampliar esa agenda con Ecuador: "creo que podemos hacer más cosas con ellos en el ámbito económico". Y, el objetivo principal, es reforzar la 'Doctrina Donroe', que habla de 'defender' América de cualquier influencia extranjera, principalmente en un pulso directo contra China y Rusia.
El mismo Rubio publicó una columna de opinión en la prensa de los tres países de su gira, donde atacó a Pekín, afirmando que el gigante asiático ha respaldado el ingreso de "actores ajenos al hemisferio (...) con promesas que esconden sus prácticas predatorias". Y habló de las graves amenazas que, a los ojos del trumpismo, enfrenta América Latina frente a "su soberanía nacional, la privacidad de los datos y la independencia económica".
Con ese guión, Estados Unidos se presenta a sí mismo como una alternativa "radicalmente distinta" que sería "transparente, confiable y mutuamente beneficiosa", y plantea supuestos contratos claros, tecnología de confianza, inversión privada y respeto a la independencia nacional.
Pero esa propuesta de la Casa Blanca pone presión adicional sobre el gobierno del presidente Daniel Noboa, que apenas en agosto mantuvo una visita oficial en China, donde fue recibido por su homólogo Xi Jinping, autoridades locales y empresarios.
En ese viaje, el Mandatario ecuatoriano recibió una donación de USD 47 millones de Pekín para financiar proyectos de seguridad, salud, educación, producción y prevención de riesgos. Y los gobiernos firmaron cinco acuerdos en materias económicas, comerciales, de desarrollo y de comunicación.
Contrario a los deseos de Washington, el presidente Noboa expresó a Jinping su intención de ampliar la cooperación estatal y la inversión privada, en economía y comercio, finanzas, minerales, energías renovables, ciencia y tecnología y cultura, así como expandir las exportaciones ecuatorianas a ese país.
Esto pese a que en junio Estados Unidos propuso un nuevo arancel de 10% para varias economías, incluida la de Ecuador, por una presunta falta de imposición y aplicación efectiva de prohibiciones para la importación de productos elaborados bajo trabajo forzoso, en la que se determinó que la importación de algodón chino supera al estadounidense.
Aunque China también ha tomado medidas comerciales contra Ecuador, como la suspensión temporal de 14 empresas camaroneras ecuatorianas en julio, por cambios imprevistos en el control sanitario ejecutado por las autoridades chinas.
A esto se suman otros pendientes entre ambas naciones, como la firma del contrato con PowerChina para la operación de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair por los próximos 25 años y la renegociación de contratos de explotación con empresas mineras de origen chino.
Es así que la visita de Marco Rubio será un medidor para la relación entre Ecuador y sus dos principales socios comerciales. Durante el primer semestre de 2026, China se mantuvo como el segundo, luego de Estados Unidos, y ocupa el primer lugar si se analiza sólo el comercio no petrolero.
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