“Gastaba USD 800 al mes en gasolina, ahora USD 74 en la planilla”, el testimonio de Andrés Burgos, conductor de un carro eléctrico en Ecuador
Ecuador vive un ‘boom’ de nuevos conductores, que cambiaron las bujías y el motor de gasolina por las baterías de litio. Uno de ellos, Andrés Burgos, cuenta los pros y contras de manejar un carro eléctrico.

El carro eléctrico Yuan Pro, de propiedad de Andrés Burgos, cuando recibe carga en un punto instalado en Salinas, Santa Elena, el 1 de julio de 2026.
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El crecimiento en ventas de los carros eléctricos en Ecuador coincide con los altos precios de las gasolinas, en especial la Super cuyo galón supera los USD 5,60. Ante la ‘nueva normalidad’ de precios, miles de conductores han cambiado sus antiguos autos de combustión por los eléctricos, que usan baterías de litio silenciosas y que se cargan rápidamente.
Solo entre enero y mayo de 2026, cifras del gremio de autos Aeade reportaron más de 4.000 carros eléctricos vendidos en el país, un aumento de 247% con respecto al mismo periodo del año pasado.
¿Vive Ecuador un boom de carros eléctricos? Puede que las ventas sean aún inferiores a los carros ‘tradicionales’, pero cada vez más hay conductores que piensan seriamente en cambiar sus antiguos modelos por uno eléctrico.
Xavier López es uno de estos conductores: “Estoy por comprar un SUV eléctrico, porque incluso siendo más grande calculo que gastaré menos que con mi auto actual”.
Y hay otros conductores, como Andrés Burgos, de 50 años, que ya se decidieron y cuentan cómo es conducir realmente un auto eléctrico, con su pros y también contras.
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Adiós al gasto en gasolina, la primera ventaja
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Sin duda con un galón de Súper superior a los USD 5, la primera gran ventaja de un carro eléctrico es que se elimina este gasto mensual.
“Yo gastaba unos USD 800 al mes en gasolina, pero ahora gasté USD 74 en la planilla de luz, con la casa y la carga del carro. Yo calculo que el gasto exacto de cargar el carro en casa es solo USD 52 y el resto es de la vivienda”, dice Burgos, un conductor profesional de taxis y camiones desde hace 25 años.
Burgos tiene varios vehículos de su propiedad y hasta un taxi que alquila a choferes profesionales. Confiesa que tenía sus dudas sobre un carro eléctrico, pero los altos precios de los combustibles en Ecuador lo empujaron a tomar la decisión.
Cada 12 de mes, los precios de las gasolinas y el diésel cambian, debido a un sistema de bandas y también porque, en el caso de la Súper, está liberada al precio internacional. En el aumento de los precios influyen varios factores y hasta temas geopolíticos, como la guerra en Medio Oriente entre Irán y Estados Unidos e Israel.
Ajeno a estos problemas lejanos, Burgos asegura que lo único que él sabía era que “la gasolina estaba muy cara y así era imposible seguir trabajando en lo mío”.
“Cada día de trabajo tenía que gastar hasta USD 30 diarios en gasolina, y ahora con USD 9 cargo el carro al 100% en una electrolinera”, agrega Burgos, quien también es padre de familia y vive en Guayaquil.
De momento, Burgos carga su carro eléctrico al 100% durante las noches, directamente desde un punto instalado en su casa, y el consumo se refleja en su planilla mensual.
Aunque, reconoce que es posible instalar un medidor especial de CNEL EP, que solo contabiliza el consumo del auto, y que incluso le entrega un subsidio.

Andrés Burgos, conductor de un carro eléctrico, dentro del vehículo en Guayaquil, el 2 de julio de 2026.Cortesía - 2
Precio, matrícula, seguro del carro y batería
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Este chofer profesional compró hace dos meses su carro eléctrico, es un Yuan Pro. Fabricado por la empresa china BYD, es el auto eléctrico más vendido en el mundo y el quinto más demandado en Ecuador.
Si bien se cotiza en USD 26.000 en las concesionarias, el precio a crédito o en cuotas es mucho más alto.
Burgos pagó casi USD 30.000, y cancela cuotas de unos USD 530 al mes, lo que ya incluye el seguro del vehículo. Mientras que la matrícula costó USD 10, porque los autos 100% eléctricos de uso particular tienen exención del impuesto a la propiedad.
“La concesionaria también me dio un cargador portátil para el carro, por si me quedo sin batería, eso me ayuda al menos hasta llegar a una electrolinera”, señala este guayaquileño.
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La autonomía del carro
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Una de las dudas de Burgos y de otros conductores es sobre la autonomía del vehículo eléctrico, es decir, cuántos kilómetros puede recorrer sin tener que preocuparse de ‘quedarse botado’ en medio camino por tener ‘batería baja’.
El Yuan Pro tiene una autonomía de 380 kilómetros, que le podría servir para recorrer Guayaquil en una jornada diaria del trabajo a la casa, o una visita al supermercado.
Pero para un chofer profesional que se traslada durante toda la ciudad, 380 kilómetros se agotan y al final del día, el carro puede consumir hasta más del 70% de su batería.
Además, con un carro eléctrico de este tipo, Burgos puede llegar a lugares fuera de Guayaquil, como Santa Elena o Manta, pero no a Quito, por ejemplo.
Aunque para Burgos esta autonomía prometida por la marca no es tan real: “Siempre te dicen que son 380 km, pero no se considera que si se utiliza la radio o el aire acondicionado, la batería se descarga. Hasta si meto cuatro personas en el carro, la batería se consume por el peso”.
En el mercado internacional y ecuatoriano hay otros vehículos eléctricos con mayor kilometraje y autonomía, pero a un precio mayor.
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La búsqueda de la electrolinera
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Burgos utiliza una app móvil para ubicar la electrolinera más cercana, y así no avanzar con la batería baja, lo que podría dañar el sistema del carro.
Tras dos meses de uso, sabe, por ejemplo, que las electrolineras de supermercados o de otros centros comerciales son de carga lenta, es decir, el vehículo demora más en llegar al 100%.

Un auto eléctrico mientras se carga en un punto instalado en un centro comercial de Salinas, Santa Elena, 1 de julio de 2026.Primicias Pero, en electrolineras más grandes, como la ubicada en la autopista Narcisa de Jesús, el proceso es más rápido, aunque Burgos sí reconoce que aún faltan más puntos de carga en la ciudad y en zonas alejadas.
“Si quiero llegar a Quito, no podría con mi carro en un solo viaje, necesitaría cargar el carro en Santo Domingo donde aparece la primera electrolinera del mapa”, añade este chofer.
En el portal web del gremio Aeade existe también un mapa con la ubicación de varias electrolineras en Ecuador.
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¿Y si hay cortes de luz?
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A finales de junio hubo cortes de luz imprevistos en Guayaquil, Quito y Cuenca, debido a una explosión en la subestación Paute Molino.
Burgos fue uno de los afectados, puesto que el apagón duró al menos dos horas en la parroquia Chongón de Guayaquil. “Eran las 04:00 de la madrugada, me levanté y el aire estaba apagado y el carro también”.
Con el regreso de la estación seca en el país, y la posibilidad de nuevos apagones, Burgos señala que ya tiene un plan b: comprar un generador eléctrico.
Reconoce que esto sería un gasto adicional, por el equipo y el diésel que utiliza el generador. “Cuando haya una eventualidad así, hay que ser cauteloso y cargar el carro los momentos en que no haya un corte de luz, y también usar el generador, pero aún con esa compra, creo que seguirá gastando menos que en gasolina”.
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