Deuda con China bajó de USD 8.144 millones a USD 1.711 millones en una década;¿qué esperar del viaje de Noboa a ese país?
El 16 de agosto de 2026, el Presidente Daniel Noboa llegó a China en una segunda visita oficial a este país. Hay expectativa sobre posibles acuerdos para nuevos créditos o una eventual reestructuración de deuda adquirida en el pasado.

El primer mandatario de Ecuador, Daniel Noboa, saluda con el presidente de China, Xi Jinping, en Beijing, el 26 de junio de 2025.
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La deuda de Ecuador con China ha ido perdiendo participación en la última década. Esto, luego de que durante el gobierno de Rafael Correa, hasta 2016 alcanzó un saldo récord de USD 8.144 millones (sin contar con las preventas petroleras).
En ese momento, el saldo de la deuda con China representaba el 32% de toda la deuda externa de Ecuador.
Hoy la situación es diferente. Para mayo de 2026, que es el último dato disponible, el saldo de la deuda con China suma USD 1.711 millones. Esto representa solo el 3,2% de la deuda externa de Ecuador.
Son tres las entidades a las que todavía Ecuador le debe ese dinero: el Banco de Desarrollo de China (CDB por sus siglas en inglés), el Banco de China y el Banco de Exportaciones e Importaciones de China Eximbank. Con esta última entidad se concentra el monto más alto de deuda pendiente de pago, como muestra la gráfica:
¿Qué buscará el Presidente Noboa en China?
El 16 de agosto de 2026, el Presidente Daniel Noboa llegó a China en una segunda visita oficial a este país.
Y aunque no se ha detallado la agenda que cumplirá Noboa y su comitiva de ministros, hay expectativas de que uno de los temas que se aborde se el relacionado al endeudamiento público.
En este contexto hay dos posibilidades: buscar un cambio de condiciones para la deuda por pagar a China; es decir, refinanciamiento o reestructuración de los saldos pendientes.
Y una segunda opción sería buscar nuevos préstamos de China.
Alejandro Arreaza , economista investigador para la región Andina del banco de inversión Barclays, no cree que sea una prioridad buscar refinanciar o reestructurar el saldo de la deuda con China, puesto que no es un monto alto que presione las cuentas del Gobierno. Lo más probable sería buscar nuevo financiamiento, añade.
De los USD 1.711 millones de saldo de deuda con China (que no incluye los intereses y costos), unos USD 464 millones se terminarían de pagar hasta 2028.
Y otros USD 1.247,5 millones, que es la deuda con Eximbank, se terminarían de pagar hasta 2039.
"El stock de la deuda con China ya no es alto, además, las administraciones anteriores ya renegociaron parte de la deuda en el pasado".
Alejandro Arreaza, Barclays.
Freddy García, chief economist de la firma Andersen Ecuador, explica que ya en 2022, en el gobierno de Guillermo Lasso, se hizo una reestructuración de una parte de la deuda con bancos de China, lo que permitió reducir presiones en los pagos hasta 2025.
La reestructuración contempló reducción de tasas de interés y alargó el plazo en algunos tramos de deuda.
"En 2026 ya se evidencia el fin de ese alivio que se alcanzó con la reestructuración", explica y añade que sí habría espacio para refinanciar la deuda todavía tiene varios años por vencer, que es la de Eximbank.
No obstante, García coincide con Arreaza en que lo más óptimo sería que Ecuador busque nuevo financiamiento con China.
"La deuda con China de ese entonces no se consiguió en condiciones de mercado, fue más costosa, por lo tanto, una reestructuración seguiría siendo costosa", dice García.
Y agrega que ahora que Ecuador tiene un riesgo país de menos de 500 puntos, eso le permitiría acceder a préstamos en mejores condiciones que las conseguidas en el correísmo.
¿Qué tipo de créditos conseguiría Ecuador de China?
Arreaza considera que es poco probable que Ecuador vuelva a las operaciones de preventas petroleras.
Las preventas fueron operaciones introducidas durante el gobierno de Rafael Correa y consistieron en comprometer la venta de una parte del petróleo ecuatoriano a largo plazo a cambio de onerosos créditos o pagos anticipados.
"Normalmente los países acuden a estas operaciones con colaterales como el petróleo, cuando no tienen acceso a los mercados, como era el caso de Ecuador en ese momento. Pero ahora Ecuador ya ha salido dos veces al mercado con emisión de bonos", explica el analista de Barclays.
De ahí que Arreaza cree que lo más probable sería que el Gobierno busque préstamos de China atados a la construcción de obras para el sector eléctrico.
Arreaza cree que si el Gobierno logra nuevo financiamiento, no sería para cubrir las necesidades de este año, sino para obras que se ejecutarían en varios años.
"Sería una noticia positiva si es financiamiento para construir, reparar o ampliar plantas de generación eléctrica, ya que es una de las principales preocupaciones en Ecuador. El año pasado ya se habló de algo relacionado a Coca Codo", añade.
El Gobierno de Noboa ya había confirmado que está previsto que la empresa PowerChina se haga cargo de la operación de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, luego de que en abril de 2026 se recibió oficialmente la obra por parte de la empresa Sinohydro.
PowerChina es la casa matriz de la empresa china Sinohydro, que construyó esta central hidroeléctrica, que no había sido recibida formalmente desde 2016 por graves problemas de fisuras.
Pese a eso, el Gobierno de Noboa recibió la obra en abril de 2026.
Un poco antes de que se reciba la obra, en febrero de 2026, el Ministerio de Energía se había adelantado a informar que la empresa compensaría a Ecuador con un pago de USD 200 millones en efectivo y el otorgamiento de un crédito para Ecuador por otros USD 200 millones bajo la modalidad de "crédito de proveedor".
Bajo es figura, normalmente, las empresas chinas desarrollan proyectos y aportan el financiamiento, que luego debe ser pagado por el Estado.
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