El reciclaje de banderas, una práctica común en los partidos políticos

Política

Autor:

Adriana Noboa

Actualizada:

18 Sep 2021 - 0:05

El reciclaje de banderas, una práctica común en los partidos políticos

Autor:

Adriana Noboa

Actualizada:

18 Sep 2021 - 0:05

El ‘camisetazo’ ya no solo aplica para las figuras políticas que pasan de un partido a otro. Ahora las estructuras enteras de las agrupaciones políticas cambian de bandera cada que lo necesitan.

En Ecuador no importa cuántas veces pierda las elecciones una agrupación política, siempre puede revivir con otro nombre y otros colores. Son cinco las estructuras políticas que han cambiado sus banderas desde que existe la nueva Constitución y Código de la Democracia.

Las primeras cuatro agrupaciones en hacerlo fueron los extintos Ruptura 25, Movimiento Popular Democrático (MPD), Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE) y Partido Renovador Institucional Acción Nacional (Prian).

En su momento, los dirigentes de aquellas tiendas políticas acusaron a la autoridad electoral de persecución política. Esta decisión fue una de las últimas bajo la administración de Domingo Paredes, quien dos años después se afilió al entonces oficialismo, Alianza PAIS.

El argumento legal fue que no cumplieron con los requisitos que establece la Ley Electoral:

  • Obtener el 4% de los votos válidos en dos elecciones pluripersonales consecutivas a escala nacional.
  • Al menos, tres asambleístas.
  • Por lo menos, 8% de las alcaldías (18 alcaldes).
  • O al menos, un concejal el 10% de los cantones (21 cantones).

Fue entonces que ellos empezaron un proceso de reinscripción. La misma militancia, estructura y dirigencia crearon nuevos partidos y movimientos, tras un proceso de recolección y revisión de firmas, con al menos el 1,5% del padrón vigente.

Pese a que después de años, con una nueva administración electoral, la resolución que eliminó a dos de esas agrupaciones fue anulada.

Los primeros en ‘renovarse’ y los que insisten en mantenerse

El histórico MPD se transformó en Unidad Popular. Pero ellos sí modificaron toda su imagen, incluido el casillero electoral. Pasaron de ser la lista 15 a ser la lista 2, que tras las últimas elecciones tiene ya ‘tarjeta amarilla’ y está en peligro de desaparecer nuevamente por incumplir los requisitos.

Lo mismo hicieron los seguidores de Álvaro Noboa y de Abdalá Bucaram Ortiz.

El Prian pasó a llamarse Adelante Ecuatoriano Adelante (AEA), en honor a la icónica frase de su eterno líder y candidato presidencial, Noboa. Pero con los mismos colores y bajo la misma lista 7.

El empresario guayaquileño, sin embargo, volvió a perder el partido en 2020, justo antes de las presidenciales. Pero, en junio pasado, Noboa volvió a insistir y presentó una solicitud de inscripción de una tercera tienda política ante el Consejo Nacional Electoral (CNE): el Partido Alvarista.

El problema está en el artículo 116 del Código de la Democracia, que impide nombrar a las agrupaciones en honor a una persona viva. Por lo que la dirigencia del una vez Prian y luego AEA deberá modificar el nombre o el proceso será archivado. Y la opción sería ‘rebautizar’ a la estructura como Partido Acción Nacional (PAN), pese a haber intentado ya con tres banderas.

En el caso de la familia Bucaram, líderes del extinto PRE, renovaron su nombre buscando al electoral conservador: Fuerza Ecuador (FE). Pero mantuvieron igualmente los colores amarillo, rojo y negro, así como la lista 10 y la imagen de quien fuera su caudillo: el exmandatario.

Al perder capital político con el paso de los años y no haber logrado llegar a la Asamblea Nacional con su principal figura, el partido quedó eliminado del registro electoral por segunda vez. Aunque los Bucaram no descartan revivirlo por tercera ocasión.

De los primeros en desaparecer tras la nueva Constitución, Ruptura 25 fue el último en revivir, tras la declaración de nulidad de su eliminación, pero no terció en las elecciones de 2019, aunque podía hacerlo.

La organización que tenía a sus principales figuras en el gobierno de Lenín Moreno, cambió también su imagen. Su retorno a la lid electoral en 2021 demostró que no tienen capital político y, bajo su nuevo nombre, Construye, volvieron a perder la personería jurídica.

El caso de más banderas y menos inscripciones

El correísmo es la estructura política que más banderas ha sostenido durante los últimos 15 años. Mantuvieron la de Alianza PAIS durante una década, mientras Rafael Correa estuvo en el poder.

Tras perder el control de la organización política y especialmente el poder legal sobre ella, la dirigencia correísta intentó revivir de otras formas. Primero solicitaron la inscripción de un nuevo partido llamado Revolución Ciudadana, fue negada en enero de 2018.

Después, en agosto del mismo 2018, el correísmo buscó espacio en el Movimiento Acuerdo Nacional (MANA), que estaba en proceso de inscripción. Sin embargo, por problemas internos, el CNE entregó la clave para iniciar el registro a la directiva inscrita, contraria a la facción correísta.

Ya para 2019, los seguidores del exmandatario pasaron a engrosar las filas de Fuerza Compromiso Social (FCS). La lista 5 los aupó para que participen en las elecciones seccionales. Pero para 2020, esa tienda política estuvo en la lista de partidos eliminados del registro electoral por un informe de Contraloría.

 

Es así que, el correísmo pasó a formar parte de Centro Democrático y terciaron con la lista 1 en las presidenciales. Sin embargo, tras resolver los líos legales y disputas internas en Compromiso Social este grupo político no requirió de ninguna nueva inscripción.

El movimiento fue transformado y ahora estrena una nueva imagen, con el mismo nombre que les fue negado hace tres años por el CNE: Revolución Ciudadana.

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