Gobierno enfrenta su primera protesta nacional y sindicatos miden fuerzas

Política

Autor:

Adriana Noboa

Actualizada:

11 Ago 2021 - 0:05

Rueda de prensa de CEOSL, FUT y organizaciones sociales sobre movilizaciones, el 3 de agosto 2021. - Foto: @prensaceosl

Gobierno enfrenta su primera protesta nacional y sindicatos miden fuerzas

Autor:

Adriana Noboa

Actualizada:

11 Ago 2021 - 8:41

El gobierno del presidente Guillermo Lasso enfrentará la primera convocatoria a una protesta nacional. El Frente Unitario de Trabajadores (FUT) llamó a sus simpatizantes a sumarse.

El Frente Unitario de Trabajadores (FUT) convocó a una protesta hoy a las 16:00. Se reunirán en el centro de Quito para manifestar su descontento por las políticas económicas y algunas acciones anunciadas por el gobierno.

En medio de ese escenario, el presidente Guillermo Lasso y su gabinete deberán definir las acciones a tomar frente a las movilizaciones, aunque ya han advertido que garantizarán el derecho a la protesta, siempre que sea pacífica.

De todas formas, el viceministro de Gobernabilidad, Homero Castanier, considera irresponsables a los dirigentes que hacen convocatorias, en plena emergencia sanitaria, por la posibilidad de incrementar los contagios de Covid-19.

El llamado es en todo el país, en lugares emblemáticos de cada provincia. En la capital será en la Caja del Seguro y en Guayaquil en el parque Centenario. Pero, a la vez, los sindicalistas respondieron que lo harán “con todas las medidas de bioseguridad y protocolos de salud para garantizar nuestra vida”.

El FUT reúne a las centrales sindicales, de maestros y estudiantes. Pero la invitación se extiende a todos los sectores que quieran sumarse. Por el momento, el movimiento indígena ya anunció su respaldo.

La respuesta a la convocatoria marcará el camino tanto para el gobierno como para los llamados sectores sociales en el futuro, al menos en lo que respecta a la fuerza en las calles.

El desacuerdo previo

Aunque las reivindicaciones son varias, el objetivo común de la mayoría de sectores es lograr el congelamiento de los precios de los combustibles, es decir, que se mantenga el subsidio del Estado al diésel y las gasolinas Extra y Ecopaís.

Pero el presidente Lasso ya advirtió que esto no sucederá y Castanier adelantó que ya está definido cómo será la focalización del subsidio al diésel y a las gasolinas.

El Mandatario cuestionó para qué se quiere mantener ese tipo de subsidios: “¿Para que vaya a quién? ¿A los ricos? ¿A los contrabandistas? ¿O a los narcotraficantes?”.

Lasso aún no se ha reunido con los sindicalistas ni con el movimiento indígena. Esto, según su viceministro de Gobernabilidad, se debe a que las contrapartes no han solicitado reuniones formalmente.

Y, mientras el Ejecutivo insiste en que no cederá a los “ultimátums” y la Conaie califica al gobierno de “prepotente”, ninguno hace la invitación directa para sentarse a debatir, aunque ambos lados afirman tener las puertas abiertas.

En este contexto, el coordinador nacional de Pachakutik, Marlon Santi, dijo que no serán indolentes frente a la convocatoria y que acompañarán a los sindicalistas, para exigir salidas a la crisis económica, que “afecta a los pequeños agricultores y la gente pobre”.

Ante el recordatorio del paro de octubre de 2019, Leonidas Iza, presidente de la Conaie, afirmó que esa protesta fue estigmatizada. Pero admite que llegó a ser violenta por “los oídos sordos del Presidente (Lenín) Moreno en esos días”.

Iza asegura que hubo al menos una veintena de manifestaciones pacíficas previas a octubre. Y advirtió que, a sus ojos, el presidente Lasso ahora hace lo mismo: “de la misma manera, ha decidido transitar, sostener y defender las políticas de Moreno”.

“El pueblo ecuatoriano no soportaría un levantamiento o una paralización, pero tampoco soporta una economía devastada”, dijo Iza y agregó que, aunque el gobierno no cumple aún los 100 días de administración, debería ser más enérgico en sus decisiones económicas.

Los argumentos

En la convocatoria de las centrales sindicales constan 10 puntos:

  • La defensa de la autonomía del IESS y del BIESS y el pago de la deuda del Gobierno Central con la seguridad social.
  • La derogatoria del decreto 1054, que liberó los precios de los combustibles.
  • Contra la privatización de las áreas estratégicas.
  • Contra las condiciones acordadas con el FMI.
  • Contra la privatización de las farmacias del sistema de salud pública.
  • Por el incremento del presupuesto para educación y el respeto a los derechos de los maestros.
  • Por la derogatoria de la Ley Humanitaria y para que la Corte Constitucional se pronuncie sobre las demandas en su contra.
  • Por la resolución de los conflictos laborales.
  • Contra la corrupción y la impunidad.
  • Contra de los despidos masivos de trabajadores.

Según el Ministerio de Trabajo, apenas el 4% de la Población Económicamente Activa, o el equivalente a 329.166 trabajadores, pertenece a un sindicato: 189.507 trabajadores están sindicalizados en el sector privado y 139.659 personas en el sector público.

Noticias relacionadas