Mitad de año para las empresas: las cinco claves para cerrar 2026 con un negocio más competitivo
La mitad del año suele ser un momento de balance para las personas: revisar cuánto se ha ahorrado, cuánto se ha gastado y si las metas financieras todavía son alcanzables antes de diciembre. Para las empresas, el ejercicio debería ser similar.

Empresarios en mesa blanca con documentos y borradores
- Foto
Canva
Autor:
Actualizada:
Compartir:
El segundo semestre de 2026 arranca con señales de recuperación para la economía ecuatoriana. El Banco Central del Ecuador (BCE) proyecta un crecimiento económico de 2,5%, para el periodo 2026, impulsado por la demanda interna, la inversión y las exportaciones no petroleras. Sin embargo, el panorama todavía está marcado por desafíos como la inseguridad, posibles problemas energéticos, eventos climáticos y cambios en las condiciones comerciales.
En este escenario, la competitividad empresarial ya no depende únicamente de vender más. La prioridad pasa por administrar mejor los recursos, cuidar la liquidez, entender al cliente y tomar decisiones más estratégicas.
Para Tania Pazmiño, CEO de Corporación Phytopharma, la segunda mitad del año es el momento ideal para que las empresas hagan un “chequeo empresarial” y corrijan el rumbo antes del cierre de 2026. “Tenemos que dejar de pensar únicamente en cómo vendemos más y empezar a preguntarnos dónde está realmente el dinero de la compañía y qué tan rentables somos”, señala en entrevista con GESTIÓN.
1. Revisar la salud del flujo de caja
Una empresa puede registrar buenas ventas y aún así tener problemas financieros. “El dinero de la compañía está en bancos, pero también está en las cuentas por cobrar y en el inventario. La venta termina cuando el dinero entra a la cuenta bancaria”, explica Pazmiño.
Por ello, recomienda revisar:
- Cuánto tiempo tardan los clientes en pagar.
- Si existe demasiado dinero inmovilizado en inventarios.
- Cómo se manejan los pagos a proveedores.
- Si la empresa tiene suficiente liquidez para operar.
“Tenemos que tener mucha precaución con nuestra cartera de clientes y saber manejar muy bien los inventarios”, añade.
2. Dejar de medir el éxito solo por las ventas
La especialista considera que uno de los principales errores empresariales es asumir que vender más siempre significa estar mejor. “Tenemos que entender cómo funciona cada línea de producto, cada segmento y cada cliente”, dice la ejecutiva. No se trata solamente de vender más, sino de saber cuán rentables somos y para saberlo habría que revisar:
- Qué productos generan mayores márgenes.
- Qué clientes aportan más rentabilidad.
- Qué líneas de negocio consumen más recursos.
- Cuáles estrategias comerciales realmente generan valor.
3. Conocer mejor al cliente y comunicar el diferencial
En un mercado más competitivo, tener un buen producto ya no es suficiente. “Ahora no solamente es importante tener el producto, sino marcar el diferencial y saber comunicarlo”, señala Pazmiño.
La especialista también destaca que los consumidores están prestando cada vez más atención a los valores de las empresas. Según explica, existen estudios que muestran que cerca de un tercio de los consumidores estaría dispuesto a pagar más por productos y servicios de compañías que comunican prácticas de sostenibilidad y responsabilidad empresarial.
“La gente quiere comprar algo que tenga una historia detrás”, sostiene. Además, considera que retener clientes actuales suele ser más rentable que invertir constantemente en la captación de nuevos consumidores.
4. Incorporar tecnología e inteligencia artificial
La transformación digital también se ha convertido en una necesidad para las empresas de todos los tamaños. Pazmiño considera que las pequeñas y medianas empresas deben comenzar a incorporar herramientas tecnológicas que les permitan mejorar la relación con sus clientes y optimizar sus operaciones. “Hay que subirse a la ola”, afirma.
Entre las herramientas que considera prioritarias están:
- Mejorar el comercio electrónico.
- Implementar pasarelas de pago.
- Utilizar sistemas de gestión de clientes.
- Automatizar procesos de ventas.
- Mejorar el control de inventarios.
“Por más que seas una empresa pequeña, tienes que tener una pasarela de pagos”, sostiene. La especialista considera que las primeras áreas que deberían automatizarse son aquellas donde se encuentra el dinero del negocio. “La venta y el inventario son prioritarios”, explica.
5. Prepararse para las crisis e incertidumbres
Los últimos años han demostrado que las empresas ecuatorianas deben operar en un entorno de alta incertidumbre. Problemas de seguridad, interrupciones logísticas y dificultades energéticas han obligado a muchos negocios a desarrollar planes alternativos.
“Los empresarios ecuatorianos nos estamos preparando siempre para lo peor”, afirma Pazmiño. A su criterio, la experiencia ha llevado a las empresas a comprender que los planes de contingencia son una necesidad y no una opción.
“No nos gustaría que pase, pero es parte de nuestra realidad. Lo mejor es prevenir y tener un plan B, un plan C y hasta un plan D”, sostiene. La ejecutiva considera que la capacidad de adaptación se ha convertido en una de las principales fortalezas del empresariado ecuatoriano.
Las prioridades del segundo semestre son claras: los inventarios, las cuentas por cobrar y una venta basada en la rentabilidad. Porque, al igual que ocurre con las finanzas personales, la mitad del año puede convertirse en el momento ideal para corregir errores y llegar más fortalecidos al cierre de 2026.
(*) Periodista Gestión Digital.
Compartir:
