Redes sociales, arenas movedizas que se han tragado a varios funcionarios

Política

Autor:

Adriana Noboa

Actualizada:

30 Sep 2022 - 5:28

Redes sociales, arenas movedizas que se han tragado a varios funcionarios

Autor:

Adriana Noboa

Actualizada:

30 Sep 2022 - 5:28

Las tendencias y reclamos en Twitter han obligado al Ejecutivo a retroceder en decretos y hasta en nombramientos de autoridades.

La caída de la fugaz viceministra de Educación, Alexandra Cárdenas, muestra la relevancia que tienen las redes sociales y, en general, las tendencias digitales en las decisiones del Gobierno.

La exfuncionaria -que tenía más de 30.000 seguidores en Twitter- estuvo apenas 19 días en el cargo, hasta que los usuarios de la red desenterraron su historial de comentarios discriminatorios y polémicos.

Desde el inicio de su gestión, el presidente Guillermo Lasso anunció que las redes sociales serían parte integral de su comunicación gubernamental.

La idea era evitar el uso abusivo de los medios tradicionales, donde el Ejecutivo puede ordenar la transmisión de sus mensajes.

Sin embargo, las redes son al parecer la pantalla por la que el Gobierno observa al país, ya que varias decisiones del Ejecutivo coinciden con los reclamos y críticas digitales.

Para el estratega y analista, Andrés Seminario, si esto sucede una, dos o tres veces, puede tratarse de coincidencias. Pero si sucede repetidamente implica que subyace un patrón en la toma de decisiones.

Aclara que “cuando hay cualquier tipo de contraargumento, en redes o en cualquier otro medio de comunicación, es natural que un gobierno quiera demostrar que sí está avanzando en lo que se sugiere”.

Seminario agrega que, por sus propias características, las redes permiten la flexibilidad de construir espacios o “burbujas tan amplias o tan pequeñas como se requiera”. De eso dependerá la representatividad de los mensajes que se envían.

“El problema se da cuando se siente que existe una reacción inmediata a una serie de posteos y eso es lo que se critica”, advierte el analista. Recuerda que toda comunicación gubernamental tiene dos instancias: la proactiva y la reactiva.

“Se siente como si la comunicación reactiva del Gobierno fuese más importante que la proactiva”.

Andrés Seminario, analista de comunicación

Otras caídas

  • Ministro del Interior

    Patricio Carrillo, ministro del Interior, durante una entrevista con PRIMICIAS. Cortesía / MDI

    Sucedió también con el exministro del Interior, Patricio Carrillo, que se incorporó al gabinete el 30 de marzo de 2022 y fue la ‘mano dura’ del presidente Lasso durante el paro nacional de junio.

    Desde entonces, el Presidente encabezó personalmente la defensa política del general en servicio pasivo de la Policía Nacional, especialmente frente a las intenciones del Legislativo de llevarlo a juicio político.

    Pero, tras el asesinato de María Belén Bernal y las omisiones por parte de la Policía que rodearon al caso, la presión social pudo más. Aunque hubo manifestaciones puntuales en las calles, las críticas en redes marcaron la tendencia durante varios días.

    El 23 de septiembre, el presidente Lasso le pidió la renuncia, aunque destacando su “valía” para el Gobierno.

  • Superintendente de Bancos

    Raúl González, miembro de la terna propuesta para la Superintendencia de Bancos, el 19 de julio de 2022, en Quito. API

    El presidente Lasso puso en su terna para la Superintendencia de Bancos a Raúl González. Una vez que los nombres de los candidatos se hicieron públicos, estalló una polémica en redes por una supuesta cercanía del postulante con el correísmo.

    Esto empeoró cuando González fue el único de los tres nominados en superar el proceso de selección en el Consejo de Participación Ciudadana. Al punto que el consejero presidencial, Aparicio Caicedo, lo llamó para advertirle de las consecuencias si asumía el cargo.

    Después de una sucesión de episodios administrativos y políticos, el Ejecutivo desconoció su posesión, llevada a cabo con el respaldo del correísmo en la Asamblea, pese a la orden judicial que dictaba lo contrario.

    González nunca pudo ingresar a la Superintendencia, que llegó a tener resguardo policial, y el Consejo de Participación ahora tramita una nueva terna.

  • Consejeros ad honorem

    El presidente Guillermo Lasso en reunión del 3 de agosto de 2021. Presidencia

    El Primer Mandatario llegó a tener siete consejeros ad honorem, es decir, sin sueldo público. El más polémico fue Aparicio Caicedo, el único que queda en el equipo presidencial y a quien el Gobierno defiende en cada polémica.

    Sin embargo, después de las últimas acusaciones de presuntas injerencias en otras funciones del Estado y los cuestionamientos sobre las facultades de los funcionarios ad honorem, que hicieron eco en redes, el Ejecutivo terminó cediendo y eliminó la figura.

    Primero, el presidente Lasso prescindió de los servicios de los consejeros ad honorem que quedaban en su equipo, hasta que eliminó la polémica figura y pasó a Caicedo a la nómina de personal de Carondelet.

  • Ministro de Salud

    Aunque el Gobierno lo haya negado, la nominación de Esteban Ortiz como ministro de Salud fue un hecho. Sin embargo, el escándalo en redes pudo más.

    Los cuestionamientos no demoraron y el mismo Ortiz, convertido en tendencia digital, utilizó su cuenta de Twitter para contar que no llegó al cargo por diferencias con el presidente Lasso, sobre salud pública.

    El día de la posesión de los nuevos ministros, donde el principal nombramiento era para el Ministerio de Salud, no hubo quien asumiera la cartera de Estado.

  • El decreto “borrador”

    El 17 de junio el presidente Guillermo Lasso firmó el decreto 455 para ordenar el estado de excepción en tres provincias, en medio del paro nacional. El documento fue difundido por la Secretaría de Comunicación.

    Pero, inmediatamente, los usuarios de redes sociales detectaron un artículo que restringía los servicios de Internet y el manejo de información a través de los medios de comunicación y de las redes sociales.

    La polémica hizo que el secretario Jurídico de la Presidencia, Fabián Pozo, argumentara que se trataba de un documento “borrador”, pese a estar firmado y haber sido difundido oficialmente.

    Después de la polémica, se difundió la versión definitiva, ya sin el artículo cuestionado.

Noticias relacionadas