Disciplina, ambición y lágrimas de emoción: El camino de Manuela Ortega a los Juegos Olímpicos de la Juventud
Con 17 años, Manuela Ortega es una de las grandes promesas del triatlón ecuatoriano. La cuencana ha ganado títulos panamericanos y sudamericanos y se alista para un nuevo desafío: los Juegos Olímpicos de la Juventud.

Manuela Ortega, durante una entrevista con PRIMICIAS, el 29 de septiembre de 2026.
- Foto
Gonzalo Calvache / PRIMICIAS
Autor:
Actualizada:
Compartir:
La ambición y la disciplina siempre han formado parte de la vida de Manuela Ortega. Ella vio estas cualidades por primera vez en su hermana Tábata, quien practicaba el triatlón, una de las disciplinas más complejas del programa olímpico, la cual incluye atletismo, natación y ciclismo.
Ella también pudo apreciar estas características de cerca cuando apoyaba a su ídola, Elizabeth Bravo, la máxima referente ecuatoriana de esta disciplina, quien ha competido en cuatro Juegos Olímpicos.
"Era una inspiración verla todos los días. Si un día no podía hacer bien el entrenamiento, se quedaba con la 'pica' de que algo le faltaba", relata Manuela en una entrevista con PRIMICIAS.
Y nuevamente empleó estas virtudes cuando llegó la pandemia del Covid-19 y no quería quedarse sin hacer nada en casa. Fue así que empezó sus entrenamientos en el triatlón, aunque no fue amor a primera vista. "Lo hacía porque ya tocaba", recuerda riéndose.
Pero le gustaba la diversidad que le otorga el deporte. "A veces decía 'Ay, ya no quiero nadar', y me respondían 'Pues entonces vamos a correr'. Luego otro día, "No quiero correr", y me decían "Vamos, te toca ciclismo". Era un círculo en el que nunca me aburría".
Poco a poco, su ambición le hizo más competitiva y su disciplina le motivó a ser mas constante. Cada práctica era una nueva oportunidad para crecer, para bajar tiempos, para mejorar la técnica.
"En los entrenamientos uno siempre tiene que dar lo máximo, aunque sea un entrenamiento suave. Tienes que ir a tu ritmo, pero dando todo lo que tienes en ese momento. Si uno solo tiene el 10%, dar ese 10% significa dar el 100%", dice Manuela, como si estuviera explicando su lema de vida.
"Mis papás me decían que, si me metí a esto, tengo que acabarlo. Un día puedes sentirte cansada, no quieres ir, el entrenamiento está feo, pero ahí la disciplina te dice: 'Me prometí a mí misma que puedo y tengo que hacerlo'. Así le vas dando cada día un paso más al deporte".

Campeona continental y, próximamente, deportista olímpica
Manuela Ortega se ha convertido en una de las mejores triatletas del continente. La deportista cuencana viene de dos años muy exitosos en los que ha conseguido medallas de oro en Campeonatos Panamericanos (2025, 2026), Campeonato Iberoamericano (2025) y Juegos Suramericanos de la Juventud (2026).
Este último lo describe como el título más importante de su corta carrera. "Si ven las fotos de esa competencia, literalmente estoy con la cara derretida. Ahí se nota clarito que di lo máximo que tenía en ese momento".
"Las medallas son la cosecha", declara con madurez. "Realmente no pensaba que las iba a ganar. Conozco a las chicas de otros países y sé que son muy duras. Todas estamos prácticamente en el mismo nivel, así que cada medalla es una sorpresa. Es un susto que viene con emoción, un susto bonito".

Gracias a sus espectaculares resultados en estas dos temporadas, Manuela consiguió su clasificación a los Juegos Olímpicos de la Juventud, a disputarse en Dakar (Senegal) del 31 de octubre al 13 de noviembre de 2026.
Será una de los 15 deportistas ecuatorianos que representarán al país en este certamen y una de las dos sudamericanas en la prueba femenina de triatlón —la otra será de Colombia—.
"Sabía que existían estos Juegos Olímpicos, pero cuando entendí bien de qué se trataban, la meta se volvió llegar ahí. Cuando me avisaron, fue un sentimiento de 'ya lo logré', me salieron lagrimitas de la emoción. Van a estar los mejores de todos los países y llegar a ese nivel es muy emocionante".
Y al preguntarle qué espera de su participación en Dakar, Manuela vuelve a exhibir su intrínseca ambición. "Uno siempre aspira a la medalla de oro", responde, sin titubeos. "La aspiración es una medalla de oro o un podio, pero más allá de eso, mi objetivo es dar lo mejor de mí, pase lo que pase".
Para cumplir con este propósito, Manuela Ortega recibe el apoyo del Programa de Fomento Deportivo de Banco Pichincha, el cual acompaña a los mejores atletas del país en sus metas profesionales, financieras y educativas.
"Es un apoyo gigante, que te ayuda a seguir dándole con todo. Sabes que hay alguien atrás tuyo que te está motivando, que cree en ti", afirma la joven promesa del triatlón, quien luego de los Juegos Olímpicos de la Juventud, ya pone su ambición y su disciplina en una nueva meta: ir a unos Juegos Olímpicos de mayores.
Compartir: