ESPECIAL | La eliminación del subsidio al diésel mejoró las cuentas fiscales, con retos económicos aún por resolver
El 13 de septiembre de 2025 el Gobierno anunció su decisión de eliminar el subsidio al diésel. El riesgo país de Ecuador bajó hasta alcanzar 400 puntos. Sin embargo, el Ejecutivo aún enfrenta desafíos, con un mercado laboral estancado y un sistema eléctrico vulnerable.

Automóvil en una estación de servicio en Quito recarga gasolina.
- Foto
PRIMICIAS
Autor:
Redacción Primicias
Actualizada:
Compartir:
En este primer año de gobierno de Daniel Noboa, la medida económica más contundente fue la eliminación del subsidio al diésel, un beneficio que estuvo vigente en Ecuador por más de 50 años.
Desde mayo de 2025, Noboa continuó con un plan progresivo para reducir los subsidios a los combustibles en Ecuador, algo que ya había comenzado en su mandato anterior.
Pero esta vez, el foco estuvo en el subsidio al diésel, que históricamente había sido el más difícil de desmontar por gobiernos anteriores, debido al costo político.
De hecho, los dos gobiernos anteriores al de Noboa habían intentado eliminarlo, pero tuvieron que dar marcha atrás porque se registraron fuertes protestas.
¿Cuánto le costaba el subsidio al país?
Por este subsidio, la ministra de Finanzas, Sariha Moya, dijo que el Estado dejaba de percibir entre USD 1.000 millones y USD 1.300 millones al año.
A través de una cadena nacional, el Gobierno anunció su decisión de eliminar este subsidio y subir el precio del galón de diésel de USD 1,80 a USD 2,80 desde el 13 de septiembre de 2025.
En lugar de un esquema total de subsidios, el Gobierno ordenó que desde el 13 de diciembre de 2025 se aplique en el país un sistema de bandas que controla que el precio del galón no suba más de 5% ni baje más de 10% frente al mes anterior, independientemente de la variación en el mercado internacional. De esta manera, este sistema evita cambios abruptos en los precios del diésel.
La caída del precio internacional del petróleo permitió que el precio del diésel baje de forma consecutiva hasta febrero de 2026, bajo el sistema de bandas. Pero comenzó a subir en marzo de 2026, en el contexto del alza de precios del petróleo por la guerra en Medio Oriente.
Y, por primera vez en la historia del país, el 12 de mayo de 2026 el precio del diésel superó los USD 3, aunque por debajo de los USD 5,9 por galón que cuesta en el mercado internacional, como muestra la gráfica:
Freddy García, chief economist de la firma Andersen Ecuador, explica que la medida fue acertada porque era urgente controlar el millonario déficit fiscal que estaba ahogando a las finanzas públicas desde hace años. El déficit ocurre cuando los ingresos no son suficientes para cubrir el abultado gasto estatal.
García también destaca que la medida fue una señal positiva para el mercado, pues al mejorar la situación de las cuentas del Estado aumentó la confianza de los inversionistas, por lo que bajó el riesgo país hasta alcanzar 400 puntos el último 14 de mayo.
Y, con un riesgo país más bajo, Ecuador pudo, luego de siete años, volver a acceder a préstamos del mercado internacional de bonos en dos ocasiones, en enero y en mayo de 2026, con tasas de entre 8,5% y 9% anual.
"Quizás la tasa de interés de esa deuda no es tan baja, pero nos da más flexibilidad como país para no depender tanto de programas con multilaterales, como el FMI, que tienen medidas de ajuste fuerte como las que hemos visto ya", dice García.
Noboa replicó el modelo de las gasolinas Extra y Ecopaís
La eliminación del subsidio al diésel se hizo replicando en parte el modelo que ya había implementado con las gasolinas Extra y Ecopaís.
En junio de 2024, en su administración anterior, Noboa retiró el esquema de subsidio a las gasolinas, que tenían un precio congelado en USD 2,465 por galón. Ese mes el Gobierno implementó el mecanismo de bandas de fluctuación de precios.
Junto con esta medida, también se creó una compensación mensual para unos 84.000 transportistas: taxistas, conductores de tricimotos y de camionetas del sector productivo, con un costo de hasta USD 35 millones en 2025.
Bonos por alza del precio del diésel están por terminar
Como medida compensatoria temporal frente al alza del precio del diésel, el Gobierno incurrió en gasto no previsto para entregar compensaciones adicionales y así logró contener las protestas encabezadas por la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie), que finalmente se focalizaron en el norte de Ecuador, sobre todo en Imbabura.
En medio de crecientes tensiones, el ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque, anunció que aumentaría hasta USD 1.800 por mes la compensación para los transportistas, aunque inicialmente dijo que serían entre USD 400 y USD 1.000 por mes durante ocho meses. El gasto total en estas compensaciones se preveía en USD 220 millones.
Otro gasto importante fue por el nuevo bono Raíces (USD 1.000) para agricultores afectados por el alza del diésel. Esto le costó USD 100 millones al Estado.
En septiembre de 2025 también se anunció el incentivo Emprende, un bono de USD 1.000 para emprendedores. El Gobierno nunca informó a cuántas personas lo pagó ni el gasto total.
Eso sin contar que ya desde enero de 2025 Noboa venía gastando más en bonos, a las puertas de la campaña electoral, con programas como Ecuatorianos en Acción y Jóvenes en Acción.
García precisamente cuestiona que no exista total transparencia en el gasto de compensaciones, lo que impide cuantificar el gasto total de estos beneficios.
Las compensaciones fueron concebidas como una medida temporal y, según informó el Gobierno, concluyeron en abril y mayo de 2026.
El fin de estos beneficios coincide con el alza del precio del diésel, impulsada por la guerra en Medio Oriente. Y este escenario supone abrir un frente con el sector del transporte, que ya presiona por una revisión de las tarifas de pasajes, decisión que quedó en manos de los municipios, o, en su defecto, la ampliación de los bonos de compensación.
Otras medidas de ajuste fiscal
A esto se sumaron otras medidas económicas para reducir el déficit:
1. La eliminación del subsidio al diésel que utilizaban los barcos atuneros.
2. El alza de tarifas eléctricas para las empresas que están en el segmento de Alto Voltaje 1 (AV1) y medio voltaje.
3. Medidas tributarias, como el aumento de las retenciones de impuestos, cambios en la lista de productos con 0% de IVA para que paguen ese tributo.
Lo pendiente: sector eléctrico vulnerable y empleo estancado
García explica que todavía hay problemas que no se han solucionado: el empleo está estancado y el país tiene un bajo crecimiento económico.
"Parece que no hay un norte claro sobre cómo implementar políticas económicas que realmente generen reactivación económica en los hogares. Todo lo que se ha hecho ha tenido un objetivo fiscal", dice García.
Y añade que uno de los factores que perjudican la reactivación es que la inseguridad y la violencia no se han solucionado.
A estos problemas se suma un sector eléctrico vulnerable, que se volverá a poner a prueba el sistema en octubre de 2026, con el inicio de un nuevo período de estiaje o falta de lluvias. Mientras tanto, proyectos para aumentar la oferta de electricidad, como los fallidas centrales que debía instalar la empresa Progen, nunca se pusieron en marcha.
Compartir:












