David Hurtado y la humildad para llegar al éxito: "El color de una medalla no me define"
En la mejor temporada de su carrera, David Hurtado se coronó subcampeón en el Mundial de Marcha y en los Juegos Suramericanos. Con una mentalidad renovada y la guía de un entrenador español, el quiteño continúa con su camino al podio olímpico en Los Ángeles 2028.

David Hurtado, con su medalla de los Juegos Suramericanos, tras una entrevista con PRIMICIAS en Quito, el 1 de octubre de 2026.
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Gonzalo Calvache / PRIMICIAS
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David Hurtado lleva más de una década practicando la marcha atlética. El quiteño se ha convertido en uno de los mejores andarines del continente, ha participado en dos Juegos Olímpicos y se consagró campeón en los Juegos Panamericanos 2023.
Sin embargo, en sus adentros, el deportista tricolor sentía que le hacía falta algo para alcanzar su máximo potencial, para entrar en la élite del deporte mundial.
En el Mundial de Marcha de 2024, llegó a estar en los puestos del podio, pero fue descalificado por infracciones. Un año después, en el Mundial de Atletismo, también tuvo la oportunidad de ganar una medalla, pero fue amonestado y recibió una penalización de tiempo.
Para David, estas experiencias le demostraron que él tenía la técnica y la calidad para ser un medallista mundial, pero su ansiedad le hacía cometer errores graves. Tenía que transformar su mentalidad, había que hacer un cambio drástico en su preparación.

Un entrenador de primer nivel
Luego de los Juegos Olímpicos de París, David Hurtado se contactó con el español José Antonio Carrillo. Ya lo había conocido previamente en un campamento en 2022 y sabía que él era la persona idónea para acompañarlo en este nuevo proceso.
El experimentado entrenador había dirigido en cinco Juegos Olímpicos, y en París 2024 le dio dos medallas de marcha a su país, una de oro en relevos mixto (Álvaro Martín y María Pérez) y una de bronce en individual masculino (Martín).
"Lo que me impactó de él no solamente fue su preparación como entrenador y toda su trayectoria deportiva, sino también su calidad de persona. Él entrenaba bajo una metodología y un pensamento de valores deportivos", explica David en una charla con PRIMICIAS.
Carrillo, quien actualmente tiene 70 años, había pensado en retirarse luego de dicho evento, pero la llamada de David le hizo repensar su decisión.
"A mi vida llegan personas como tú que valen mucho la pena, que no puedo decirles que no y que me invitan a seguir soñando y, sobre todo, a seguir viviendo. Entonces, ¡vamos, te voy a apoyar rumbo a (Los Ángeles) 2028!", le respondió el español.
El cambio de mentalidad
Fue así que David Hurtado y José Antonio Carrillo unieron caminos. A veces, el ecuatoriano viaja a España a visitar a su entrenador, en otras ocasiones ocurre lo contrario. Más allá de las distancias, el marchista quiteño aprendió conceptos muy valiosos en este período.
"En este año, cambié la metodología, cambié un poco el 'chip'. Ya no perseguí una medalla, sino perseguí entregarme al 100% en cada entrenamiento, en cada competencia, en pulir esos aspectos técnicos que muchas veces me limitaron".
El marchista ecuatoriano resalta los procesos, el ir paso a paso. "Yo pienso en ser un profesional como deportista, en hacer mi proceso de recuperación, en mi proceso completo de planificación, en preocuparme de mi alimentación y del aspecto mental".
"Ahora el foco no es ir a ganar una medalla, sino es preparame bien para que esa medalla esté asegurada al final del proceso".
David Hurtado, marchista.
Con este cambio crucial, los resultados llegaron inmediatamente. En abril de 2026, David compitió en el Mundial de Marcha por Equipos en Brasil y obtuvo la medalla de plata. Por fin, el quiteño se subía a un podio de la élite global.
"Al cruzar la línea de meta y haber ganado la medalla de plata, sentí gratitud con la vida, por estar viviendo un sueño de estar parado en un podio mundial", relata con emoción.
Con este ímpetu, el atleta ecuatoriano disputó los Juegos Suramericanos, en septiembre en Argentina, y volvió a ganar una medalla de plata, luego de una cerrada e intensa lucha con el brasileño Caio Bonfim, el actual campeón del mundo.
"Enfrentarme a Caio fue un gran reto, yo estuve preparado para rematar muy fuerte en los últimos kilómetros. Caio fue superior a mí, me sacó un par de segundos de ventaja, pero me siento feliz por haber tenido ese mano a mano con un campeón del mundo".
El camino a Los Ángeles 2028
El próximo año será clave en las aspiraciones de David Hurtado. El quiteño anhela destacadas actuaciones en el Mundial de Atletismo y los Juegos Panamericanos y también buscará asegurar su clasificación a Los Ángeles 2028.
"Me estoy tomando este proceso con mucha humildad. Ahora te puedo decir sinceramente que el color de una medalla no me define. Lo que me define es la persona, lo que hago todos los días, cómo me entrego en cada entrenamiento. Y es esa mentalidad la que me ha llevado a pararme en el podio mundial".

David Hurtado ya tiene la técnica, la mentalidad, la resistencia física y la guía de un entrenador experimentado. Ahora, solo le queda disfrutar y esperar que este camino dé sus frutos.
"Espero que se pueda cumplir el sueño, que es estar en los Juegos Olímpicos como campeón, pero hoy lo más importante no es eso, sino cómo voy construyendo ese David día a día", reflexiona el medallista mundial.
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